Los hábitos de los consumidores cambian. Prueba de ello son los datos del estudio Foodvenience, elaborado por Asociación Española de Codificación Comercial (Aecoc). Según este informe, el 60% de los consumidores admiten que compran platos preparados de supermercado al menos una vez a la semana.
En concreto, el estudio muestra que el 85% de los consumidores compra habitualmente productos listos para comer, beber o cocinar y que el 58% adquiere platos preparados del supermercado al menos una vez por semana, confirmando una progresiva consolidación de estas soluciones en la rutina diaria.
Cambios sociales
Los cambios demográficos y sociales se encuentran detrás de esta transformación de las dinámicas de consumo y acelerando la búsqueda de soluciones más adaptadas al ritmo de vida diario.
El aumento de hogares pequeños, la reducción del número de niños, el incremento de la población sénior o la menor disponibilidad de tiempo están redefiniendo las necesidades alimentarias de los consumidores. A ello se suma una menor disposición y conocimiento para cocinar diariamente, mayor improvisación en la cocina y una mayor demanda de comodidad. También se constata el crecimiento de soluciones semiasistidas y formatos ready to cook, que permiten reducir el tiempo de preparación y simplificar la experiencia de cocina sin renunciar completamente a ella.
Los consumidores buscan alternativas saludables
El informe señala que la conveniencia evoluciona de la mano de una creciente demanda de propuestas asociadas a la salud y al bienestar. En este sentido, cada vez adquieren mayor protagonismo soluciones que incorporan atributos funcionales, información nutricional clara o propuestas adaptadas a consumidores que buscan equilibrar conveniencia y alimentación saludable.
Asimismo, el foodvenience amplía su presencia más allá de las ubicaciones tradicionales y gana espacio en nuevos entornos y momentos de consumo, con propuestas diseñadas para responder a las necesidades de consumo inmediato y movilidad del consumidor.