Noemí Vilaseca, ingeniera agrónoma: "Ametller Origen no es agricultura ecológica ni de proximidad"
Entrevistamos a esta experta en cultivos y recursos naturales para hablar de Agroparc Penedès, el macroproyecto de Ametller Origen en Gelida que cruza "cinco líneas rojas en materia de sostenibilidad"
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Josep Ametller, propietario de Ametller Origen, ha interpuesto demandas de conciliación previas a una querella criminal contra diversos miembros de la plataforma StopAgroparc por un supuesto delito de injurias y calumnias.
Lejos de echarse atrás, este colectivo formado por Naturistes de Gelida, Unió de Pagesos de Catalunya, Som Penedès y otras asociaciones ecologistas sigue denunciando las líneas rojas que cruza el macroproyecto de Ametller Origen en los campos de Gelida y Sant Llorenç d’Hortons.
Cuando StopAgroparc paró los pies a Ametller Origen
La plataforma StopAgroparc logró parar los pies a Ametller Origen y paralizar las obras de Agroparc Penedès para proteger el territorio, a los agricultores de la zona y a dos especies de águilas en peligro de extinción.
Sin embargo, en septiembre de 2025 el juez aseguró que las obras del proyecto de urbanización son actuaciones "expresamente permitidas". Hablamos con Noemí Vilaseca, ingeniera agrónoma y portavoz de StopAgroparc.
--¿Cuál es la situación actual?
--Aunque se emitieron esas paralizaciones cautelares, las obras se iniciaron el 9 de septiembre. Llevamos más de cinco meses de obras en la zona crítica del águila perdicera, que está protegida porque es una especie en peligro de extinción.

--¿Cómo es posible que en 2026 se permita hacer una obra de tal magnitud en mitad del campo y en una zona donde habitan especies en extinción?
--Desde la aprobación del proyecto, la plataforma ha denunciado una serie de líneas rojas que creíamos y creemos que vulnera la Administración. Por eso tenemos dos contenciosos abiertos contra la Administración, no contra Ametller.
--Dos contenciosos que están siguiendo un proceso judicial.
--Exacto. Están en un proceso judicial para que se determine si esto es así, si se cruzan estas líneas rojas. Pero ahora creemos que incluso se están incumpliendo los propios requisitos que la Administración establece. La Administración decretó el proyecto de interés general, y ahora, a nivel político se lo denomina como proyecto estratégico, lo que tiene una serie de beneficios para Ametller. Aún así, no debería ser una carta blanca, que parece que es lo que está sucediendo y está a la vista de todos. Nosotros valoramos que no se está cumpliendo lo que se tendría que cumplir.
--¿Qué es lo que no se cumple?
--Cuando empezó el proyecto, StopAgroparc reunió a una serie de profesionales para analizar el proyecto, y se está viendo la afectación de un animal en peligro de extinción, pero también afecta a tres conectores ecológicos. Tiene afectaciones agrícolas muy importantes, porque era un viñedo protegido y lo han reconvertido, y luego entran en juego una serie de aspectos urbanísticos, como el hecho de que sea una zona rústica que se revierte a industrial. Temas como el acceso al polígono industrial. El proyecto se llama Agroparc, y esto puede remitirte a lo verde, pero es un macroproyecto industrial y logístico. Reubican su industria aquí para optimizar. Nuestra reivindicación es que esto se hace en un espacio que no es el adecuado, porque la zona tiene un valor ecológico y agrícola que hace que no sea el adecuado.
--Hablaba de cinco líneas rojas.
--Sí, el águila, los conectores, la protección agrícola, el tema urbanístico y el consumo de agua.
--Del agua no habíamos hablado.
--Es un proyecto en el que se transforma la agricultura del lugar. Para ponernos en contexto, es el Penedès, una zona de viñedos. Si llegas desde Barcelona, entras y Gelida es el primer pueblo que encuentras. Es un cambio absoluto de paisaje. Es un paisaje agrícola. El proyecto Agroparc de Ametller tiene una macroindustria asociada a una gran extensión de invernaderos supertecnificados, con grandes necesidades de agua, y lo ponen en un espacio vitícola de secano, modificando absolutamente la identidad de la zona.

--¿Qué cantidades de agua maneja el proyecto de Ametller en esta zona de secano?
--El proyecto aseguraba necesitar 650.000 litros cúbicos de agua y preveía utilizar agua reciclada del propio proceso, de la red y de acuíferos. La Administración, sin embargo, no ve claro el uso de agua de los acuíferos y se produce una reformulación del proyecto, hasta que Ametller dice que con 150.000 litros cúbicos tiene suficiente y que los cogerán de la red general y la reutilizarán.
--¿Cómo es posible una reducción tan drástica en un mismo proyecto?
--Hemos denunciado que esta cantidad de agua no es suficiente para el proyecto que plantean. Nada más aprobarse el proyecto, vimos que no era suficiente porque la empresa hizo una solicitud para aprovechar también el agua de la depuradora. Es un proyecto que necesita mucha agua y no tienen agua. Hasta ahora, la agricultura de la zona estaba en consonancia con la realidad del entorno, pero ahora imponemos un tipo de agricultura que no está en consonancia con el entorno. Además, Ametller Origen está desplazando a la agricultura familiar arraigada a este territorio. Por lo que también tiene un impacto social.
--La actualidad que narra no es muy esperanzadora.
--No lo es, pero seguimos adelante. Ninguna de las entidades que están adheridas a la plataforma StopAgroparc dejarán de denunciar las cuestiones que afectan a este espacio natural y agrario, pero no es fácil. La justicia es lenta y los procesos son rápidos. Una vez se ha construido, será difícil dar marcha atrás, pero no nos faltan los motivos y seguiremos esperando esa reacción para que las cosas se hagan bien.
--Al final, agricultores y consumidores saldrán perdiendo con Agroparc Penedès.
--Algunos nos califican como una plataforma ecologista, pero me gustaría reforzar la idea de que detrás no solo hay ecologistas, sino también agricultores y consumidores. Al final, el Agroparc se plantea como un escaparate de unos valores, como la circularidad y la sostenibilidad, que no están tan claros. Es importante que el consumidor entienda el tipo de agricultura que se está premiando, que no es una agricultura ecológica, ni de proximidad, ni circular.
--Parece que Ametller Origen ha impuesto su relato, aunque venda frutas y verduras de países exóticos que son de todo menos sostenibles.
--Esto está creando un perjuicio para el consumidor y para el resto de agricultores. A principios de 2025, salió la noticia de que la Generalitat había impulsado, con la colaboración de Ametller Origen, un sello de Producción Agraria Sostenible (PAS), pero no es un sello ecológico.
--Me suena que los agricultores ecológicos se pusieron en pie de guerra contra este sello.
--Claro, porque evidencia este impulso por parte de la Administración a este tipo de agricultura como la de Ametller. Al final, no es solo la empresa o la imagen que tenga, sino el impulso por parte de la Administración.


