Hasta hace poco, “era el típico ‘bar Manolo’ de toda la vida al que iban los señores a tomar su carajillo, pero le han hecho un lavado de cara y ahora es un sitio cool”, opina una vecina de Mahón en declaraciones a Consumidor Global.
Se refiere al renovado Bar San Jorge, un punto de encuentro emblemático, ubicado en la calle Sant Jordi número 14 del centro de Mahón, que reabre sus puertas, para felicidad de los vecinos.
Reabre uno de los bares más emblemáticos de Mahón
“El San Jorge era el bar de referencia para ir a tomar el café. Había sido el lugar de reunión de la peña madridista de Mahón y siempre ha sido un punto de encuentro para los vecinos del barrio”, explica Patxo Uribe, el nuevo dueño, horas antes de la esperada reapertura.
Hace un año lo cogió un conocido grupo de restauración de la isla, lo pintó y lo reformó. “Ya tenía un lavado de cara, y nosotros lo estamos redecorando”, añade el joven hostelero, que regenta el bar junto a Irea Gallastegui, su pareja.
El nuevo Bar San Jorge mantiene su esencia
Lo que ha convertido al Bar San Jorge en un local mítico de la capital de Menorca son los parroquianos que lo han frecuentado a lo largo de los años, por supuesto, pero también los elementos decorativos que perduran en su interior.
La barra con baldosas decoradas con rosas de Sant Jordi, la antigua entrada de madera abatible y la característica estantería de madera del fondo forman parte de su esencia. “Estaban muy bien cuidados y los mantenemos intactos para que la gente reconozca el bar”, detalla Uribe.
“Los vecinos están felices”
Durante los últimos meses, los vecinos se han mantenido expectantes. “Al ser un bar de toda la vida, la gente estaba preocupada porque no querían que fuera un bar de veraneo para turistas”, reconoce el propietario.
“Como conozco a los vecinos, se han acercado a preguntar, les he contado el proyecto y la verdad es que están felices de que mantenga su esencia. Y nosotros, también. Porque, al final, el público local es el que mantiene vivo un local todo el año”.
Gildas y pinchos
Lo que realmente cambia en el nuevo Bar San Jorge es la oferta gastronómica. “Tenemos cuatro gildas distintas y una especial cada semana. Sabemos que no es algo típico de Menorca, pero son muy nuestras y ahora están de moda en Madrid y Barcelona”, destaca Uribe.
También ofrecen pinchos en frío, como el bonito con mayonesa, anchoa y piparra o el mollete de sobrasada, queso de Menorca y miel, tostas de escalivada y de cecina, vermú de tirador y vinos isleños.
Especializados en vino
En cuanto a la selección de vinos, “trabajamos con Carlos Anglés (De Vins Menorca), por lo que tenemos buen vino de la isla, pero también pondremos un txakoli en verano, algunos Rioja y Ribera del Duero, un tinto del Bierzo, vino Verdejo, Sauvignon Blanc, Godello y Albariño”.
De hecho, toda la estantería está repleta de vino para degustar en el local, pero también para vender por botellas. “La verdad es que nos hemos hartado de hacer catas en la isla y en la Rioja alavesa, por lo que podemos decir que el nuevo Bar San Jorge está especializado en vinos”, …
Raíces menorquinas (y vascas)
La idea de los nuevos propietarios es mezclar sus raíces vascas con las menorquinas, su tierra de adopción. “Es un mestizaje natural. Irea y yo somos de Bilbao, pero yo viví hasta los dieciocho años en Menorca”. El tercer socio de este proyecto es Christian Valle, que regenta el Café Es Suis, junto a Es Claustre.
“Siempre habíamos querido montar un bar abierto a la ciudad, al turista y a todos los que tengan la costumbre de salir a tomar algo en busca de un ambiente acogedor y un trato cercano”, sentencia Uribe sobre la aventura que empieza aquí, en el meollo de Mahón, capital de Menorca.