Farmaferoles se ha convertido en sinónimo de caos. Esta pequeña farmacia de Burgos acumula cientos de quejas en internet por su pésima gestión de pedidos y reembolsos, y por un servicio de atención al cliente que desaparece cuando más se le necesita.
Consumidor Global lleva haciéndose eco de estas críticas desde 2024. Una de las más recientes es la de una clienta a la que Farmaferoles ha cobrado dos veces un pedido realizado el pasado mes de diciembre. A día de hoy, no ha recibido ni los productos ni el reembolso. Tampoco una explicación.
La Ley de Atención a la Clientela establece que todas las empresas deben responder a las quejas en un plazo máximo de 15 días hábiles. Farmaferoles, sin embargo, ignora esta obligación. Los afectados denuncian que llevan semanas, e incluso meses, esperando una respuesta que no llega.
Y hay más. Farmaferoles es la quinta empresa española con más reclamaciones, según el ranking de 2025 de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Un dato que confirma que las críticas recogidas por este medio y las que se acumulan en Google y otros portales no son casos aislados, sino un patrón.
Comprar en la web de Farmaferoles es como jugar a la ruleta rusa. Nunca sabes si los productos llegarán, si recuperarás tu dinero o si, al menos, obtendrás una respuesta. Eso es, sencillamente, inaceptable.