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Ola de calor histórica: esta es la diferencia de lo que gastarás este verano por mes si usas aire acondicionado en vez del ventilador

Europa se prepara para otra semana extrema: calor récord, riesgos para la salud y facturas de luz que romeprán el bolsillo del consumidor

Rocío Antón

Una persona que usa el aire acondicionado y otra el ventilador en verano / Fotomontaje Consumidor Global

El calor vuelve a situarse en el centro de la actualidad europea. Durante los próximos días, buena parte del continente seguirá bajo la influencia de una situación atmosférica que favorece temperaturas muy por encima de lo habitual para estas fechas. La combinación de una dorsal en altura y una DANA situada al oeste de la Península Ibérica está facilitando la llegada de aire muy seco y cálido procedente del norte de África, una masa que ha encontrado en las altas presiones el escenario perfecto para permanecer estancada sobre Europa.

El resultado es una nueva ola de calor que no solo afecta a España, sino también a otros países europeos donde los termómetros han alcanzado cifras inusuales para un mes de junio. La situación preocupa especialmente porque no se trata de un episodio puntual de unas pocas horas, sino de varios días consecutivos con valores extremos, noches tropicales y un aumento notable del riesgo para la salud.

Portugal y España, bajo aviso de temperaturas extremas

En la Península Ibérica, Portugal afronta igualmente jornadas complicadas. El Instituto Portugués do Mar e da Atmosfera ha advertido de que el centro y el norte del país podrían alcanzar temperaturas históricas para estas fechas. Tres distritos del norte han sido situados bajo alerta naranja hasta el martes.

Mapa térmico de la ola de calor que se está viviendo en España / ELTIEMPO.ES

España, más habituada a convivir con registros elevados, tampoco queda al margen. La Agencia Estatal de Meteorología ha avisado de temperaturas “extremadamente altas” hasta el miércoles. El País Vasco aparece entre las zonas más afectadas, con la posibilidad de rozar o alcanzar los 40 grados y con avisos de nivel rojo. Entre las recomendaciones trasladadas a la población figura mantener las ventanas cerradas durante las horas de más calor, ventilar a primera hora y evitar la exposición solar en la franja central del día.

Un termómetro marca 51 grados en Sevilla durante el verano de 2023 / EUROPA PRESS

A partir del jueves, se espera un descenso térmico en Europa occidental, aunque los valores seguirán siendo muy elevados para la época. En el este del continente, en cambio, las altas presiones favorecerán una subida de las temperaturas durante la segunda mitad de la semana.

Francia, en el centro del episodio

Francia es uno de los países más golpeados por esta irrupción de aire cálido. Desde este lunes, el centro y el oeste del país registran temperaturas propias de pleno agosto, con valores que en algunas ciudades superan los 40 grados. Localidades como Rennes, Angers o Burdeos se han situado alrededor de 15 grados por encima de lo normal para esta época del año, una desviación que da muestra de la intensidad del episodio.

Según los datos difundidos por Météo-France, la temperatura media entre el día y la noche ha alcanzado los 29,2 grados, batiendo el récord anterior registrado el 30 de junio de 2025. El dato no solo refleja el calor diurno, sino también la dificultad para refrescar las viviendas durante la noche, uno de los factores que más afecta al descanso y a la salud de la población vulnerable.

El cambio climático agrava el impacto

Los especialistas insisten en que este tipo de episodios son cada vez más frecuentes, más largos y más intensos. La comunidad científica señala que el cambio climático de origen humano ha contribuido de forma clara a agravar la ola de calor actual. De no existir ese calentamiento añadido, las temperaturas podrían haber sido entre 2 y 4 grados más bajas.

Una persona sufriendo la ola de calor / CANVA

Esa diferencia, aparentemente pequeña, resulta determinante cuando se habla de salud pública. No es lo mismo afrontar una jornada de 36 grados que una de 40, especialmente en zonas poco acostumbradas a estos extremos o en viviendas sin sistemas adecuados de refrigeración. Los golpes de calor, la deshidratación y el agotamiento térmico se convierten en riesgos reales, sobre todo entre mayores, niños, personas enfermas y trabajadores expuestos al sol.

Más calor, más riesgo en el agua

Las autoridades francesas también han puesto el foco en otro efecto indirecto de las altas temperaturas: el aumento de los ahogamientos. Cuando el calor aprieta, crecen los desplazamientos a playas, ríos, piscinas y zonas de baño, y con ello también los accidentes. Protección Civil francesa ha informado de trece fallecimientos en el mar durante el fin de semana, una cifra que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de extremar la prudencia en el mar.

Bañistas en una cala de una isla española / PEXELS

Los expertos recomiendan evitar cambios bruscos de temperatura, no bañarse en zonas no vigiladas por socorristas ( evitar calas perdidas y poco conocidas), prestar especial atención a los menores ( así como ponerles manguitos) y no entrar al agua después de comidas copiosas, consumo de alcohol o esfuerzos intensos. En días de calor extremo, el baño puede ser un alivio, pero también exige precaución.

¿Ventilador o aire acondicionado? El calor también se nota en el bolsillo

Más allá de la salud, la ola de calor abre otro debate muy cotidiano: cuánto cuesta mantener una casa soportable durante estos días. Cada verano, millones de hogares vuelven a hacerse la misma pregunta: ¿Ventilador o aire acondicionado?

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¿Qué consume más en verano un ventilador o un aire acondicionado? Descubre cuánto consume realmente cada uno y cuál es la mejor opción para mantener tu casa fresca sin disparar el gasto eléctrico. Y si tienes placas solares, gran parte del consumo del aire acondicionado puede salirte prácticamente gratis durante las horas de sol. ☀️ Síguenos para más consejos sobre cómo ahorrar en tu factura de la luz.

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La diferencia económica entre ambos sistemas es considerable. Un ventilador convencional consume alrededor de 60 vatios. Si se utiliza ocho horas diarias durante un mes, el gasto aproximado sería de 14,4 kilovatios hora. Con un precio de referencia de 15 céntimos por kWh, el coste mensual rondaría los 2,16 euros.

El aire acondicionado ofrece un alivio mucho mayor porque sí reduce la temperatura de la estancia, pero su consumo también es muy superior. Un equipo estándar puede gastar unos 1.500 vatios. Usado ocho horas al día durante 30 días, el consumo ascendería a 360 kWh, lo que se traduciría en unos 54 euros mensuales.

Una persona sufriendo mucho calor, pone el aire acondicionado / Fotomontaje Consumidor Global

La comparación es clara: el aire acondicionado puede multiplicar por más de veinte el coste de un ventilador. El primero enfría de verdad; el segundo mueve el aire y genera sensación de frescor. En plena ola de calor, muchas familias optarán por combinar ambos, buscando un equilibrio entre confort, salud y una factura eléctrica que no se dispare.