La instalación de una ducha de pago en una playa de Huelva causa indignación: “Qué vergüenza”
A partir de ahora, los bañistas que deseen quitarse la arena y la sal deberán abonar 30 céntimos por cada minuto de uso
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Para miles de familias, la playa sigue siendo el último refugio del ocio asequible. El ritual es un clásico imperecedero: la sombrilla, las sillas plegables y esa mítica nevera azul que garantiza refrescos fríos a precio de supermercado, reduciendo el gasto del día prácticamente al coste del combustible requerido para el viaje.
Sin embargo, esta opción choca hoy con una metamorfosis de las playas. Los antiguos chiringuitos han dado paso a sofisticados beach clubs con estética ibicenca, aparcar en determinadas zonas cada vez resulta más complejo y los precios en los restaurantes de primera línea, por elementales que parezcan, se han disparado.
Una ducha de playa que funciona con monedas: 30 céntimos por minuto
Ahora, el programa de TVE Malas Lenguas ha mostrado cómo la privatización de la experiencia de la playa puede llegar incluso a las tradicionales duchas en las que los veraneantes pueden quitarse la sal y la arena: en Matalascañas han instalado una ducha que funciona con monedas. El precio es de 30 céntimos el minuto.
🚿 La instalación de una ducha de pago genera polémica en una playa de Huelva
— Malas Lenguas (@MalasLenguas_Tv) June 23, 2026
💰 Sus defensores aseguran que busca fomentar un uso más sostenible del agua
🔸 Carol Rojas | #MalasLenguas pic.twitter.com/3DVEnCts9y
“Debería ser gratuito, porque para esto pagamos muchos impuestos”, valoraba una señora al respecto.

Críticas en redes sociales
En redes sociales, la medida ha generado un aluvión de críticas, si bien los internautas han denunciado el cobro en la ducha con argumentos muy diferentes. “El ecologismo bajo el capitalismo se resume en que tú tienes que pagar por ducharte en la playa mientras las grandes tecnológicas dejan sin agua a comunidades enteras para sus centros de datos”, decía una persona en X.
“Entre esto y prohibir jugar a la pelota se nos está quedando una costa española preciosa, qué vergüenza”, protestaba otra. “Se empieza prohibiendo jugar a las palas y se termina con esto. De aquí a nada, la playa solo va a ser para ricos o influencers”, alertaba un tercero.

Servicio público y gratuito
Tradicionalmente, las duchas han sido un servicio público y gratuito en prácticamente toda la costa española, por lo que encontrarse con un sistema que obliga al visitante a sacar monedas o el móvil para quitarse la arena se percibe como injusto.
Con todo, Matalascañas no es la primera en adoptar esta medida. En 2013, el Ayuntamiento de Nigrán (Pontevedra) decidió implementar un sistema de cobro de 10 céntimos por cada 2 minutos de agua. El objetivo, se dijo entonces, era evitar el derroche de agua dulce y proteger los recursos hídricos.
