Loading...

Zeleris acumula paquetes sin entregar: "Ojalá hubiera mirado las opiniones antes"

Con una valoración de 1,1 sobre 5 en Trustpilot, los usuarios denuncian un patrón sistemático de "falsos ausentes", incomunicación total y envíos extraviados por parte de la empresa de transporte

Ana Carrasco González

Paquetes de Zeleris sin entregar / ZELERIS

Hay empresas que pasan inadvertidas cuando funcionan bien y se vuelven protagonistas cuando fallan de manera sistemática. De pronto, dejan de ser un hilo invisible que lleva un paquete hasta la puerta de casa y pasan a ocupar el centro de la conversación por lo que hacen mal: paquetes que no aparecen, timbres que nunca suenan y explicaciones que nadie da. 

Para miles de personas, ese nombre propio es Zeleris.

El veredicto de los datos: "Muy malo"

A día de hoy, la empresa sigue operando bajo Telefónica, que la ha puesto a la venta recientemente, en noviembre de 2025. Mientras se estudian las ofertas de compra y se decide su futuro, Zeleris parece haber tocado fondo. Los datos lo avalan.

Una furgoneta de Zeleris / ZELERIS

En Trustpilot, uno de los principales portales internacionales de reputación empresarial, Zeleris acumula más de cinco mil opiniones con una puntuación media de 1,1 sobre 5, una calificación que la propia plataforma cataloga como "muy malo". Asimismo, las preguntas más frecuentes asociadas a su nombre en Google refuerzan esa percepción: "¿Cómo hablar con alguien de Zeleris?" o " ¿Por qué Zeleris no entrega mi paquete?". 

Historias que se repiten: ausencias que no existieron

Si hay una queja que se repite entre los afectados es la de la "ausencia inventada". Clientes que pasan días –a veces semanas– esperando en casa; repartos que figuran como "en camino" durante jornadas enteras; notificaciones de "ausente" cuando nadie llamó al timbre; paquetes marcados como entregados que nunca llegaron a su destino.

"Siempre ponían como ausente cuando no salía de casa. Te mandan un SMS que te la entregan y es mentira", declara Sandra Fernández. La sensación de indefensión es palpable. No se trata solo del retraso, sino de lo que los psicólogos del consumo llamarían gaslighting corporativo: la empresa te dice que no estabas, cuando tú sabes que no te has movido del sofá. 

"Segundo día consecutivo esperando un pedido. Ayer ausente (todo el día en casa), hoy ni me envían SMS de ausencia, se queda en reparto", ilustra Xandra Canto. Para Jacobo R., la indignación es moral: "Está feo mentir diciendo que no había nadie en casa cuando ni intentasteis pasaros". 

Imposibilidad de contactar con Zeleris

Cuando el paquete no llega, el consumidor busca respuestas. Aquí es donde Zeleris levanta su segundo muro. Ya no es solo el fallo en la entrega, sino la imposibilidad de contactar con la empresa. Teléfonos que derivan a locuciones automáticas, correos electrónicos que generan respuestas genéricas y circulares, y una constante invitación a "contactar con el remitente".

"Por teléfono es imposible hablar con ellos y por mail tampoco. Intento cambiar la dirección y no me dejan. Es una vergüenza", lamenta Remi Fernández. Joel Gadea confirma el patrón: "Estoy intentando gestionar una incidencia, pero no consigo contactar por teléfono y por correo recibo una respuesta automática".

Conflictos con repartidores

Algunos testimonios apuntan directamente a conflictos con repartidores. Marc Sorribas explica que, tras fallar la entrega, el repartidor se negó a entregárselo en mano pese a estar en el mismo pueblo, alegando que "no era su ruta" y mostrándose "borde". "Me están complicando la vida por un paquete que no ha querido repartir. Zeleris es un engañabobos", concluye. 

Un repartidor de Zeleris / ZELERIS

"Ni buenas tardes, ni hola, ni hasta luego", comenta Mónica Bernardo tras una llamada telefónica con Zeleris que califica de surrealista. "Han copiado a Seur, dicen que no estás en casa para no entregar los paquetes en tiempo y forma", añade. 

Sin regalos para los niños

Detrás de cada envío hay algo más que un objeto. "Llevo un mes esperando un paquete. Es imposible contactar con ellos, ni por teléfono ni por correo electrónico. Es una vergüenza, están jugando con la ilusión de unos niños. Aunque envié los regalos a tiempo, no van a llegar porque nadie en esta empresa se digna a buscar una solución", critica Vanesa P. 

"Ojalá hubiera mirado las opiniones antes. Tenía que enviar algo para que llegara mañana y no han aparecido para la recogida. Acabo de cancelar la reserva y nunca más", lamenta Paloma Gómez. "No sé cómo siguen funcionando y nadie le mete una buena multa a estos mentirosos impresentables", pregunta Marta Sánchez. "Si os van a enviar algo a través de Zeleris decid que no. No he visto mensajería tan cutre", zanja Óscar Repor.

Consumidor Global se ha intentado poner en contacto con Zeleris para conocer su postura oficial al respecto, ofrecerles derecho a réplica y entender qué medidas están tomando para corregir este colapso en el servicio. Sin embargo, al término de la redacción de este reportaje, no se ha obtenido respuesta alguna.