El escándalo de Podo: los trucos de la energética para cambiar de compañía a los usuarios
Numerosos clientes denuncian engaños y amenazas por parte de los trabajadores de la comercializadora
“Somos la energía que necesitas: luz barata y sencilla”. De esta forma tan escueta se define Podo Energía, una comercializadora que nació en 2016 con el objetivo de “tomar posición frente a las grandes eléctricas, que se aprovechaban de ser las únicas opciones en el mercado”.
“En Podo, vimos una oportunidad clara de iniciar ese cambio. Y, para conseguirlo, decidimos ofrecer a nuestros clientes no solo ahorro en sus facturas sino también la claridad y la sencillez que merecen a la hora de entenderlas”, indican en su página web. No obstante, la entidad acumula quejas de numerosos clientes que denuncian cambios de compañía no solicitados.
Qué es el 'slamming', el engaño para cambiarte de compañía
Se trata de una táctica conocida como slamming: los comerciales de una entidad llaman haciéndose pasar por la compañía habitual del usuario (como Endesa o Naturgy) alegando una incidencia técnica, una regularización o el ofrecimiento de un descuento. Durante la llamada recaban datos y buscan activar el alta sin el consentimiento explícito del usuario.

Es exactamente lo que estuvo a punto de sucederle a la madre de R. Barba. “Los de Podo Energía llamaron a mi madre diciendo que eran de su compañía de siempre e iban hacer cambios en la facturación para que supuestamente recibiera un descuento. En ningún momento dijeron que lo que pretendían hacer era cambiar la compañía”, cuenta a este medio la consumidora.
“Lo que estaban haciendo era engañar”
Desafortunadamente, su madre creyó que los comerciales decían la verdad. Sin embargo, Barba estaba presente en ese momento y, escuchando el cariz que iba tomando la conversación, decidió intervenir. Tenía motivos para sospechar: ella había trabajado de comercial a puerta fría, de modo que conocía las tácticas que empleaba el trabajador de Podo. “Lo que estaban haciendo era engañar, así que me puse a hablar con ellos”, recuerda.
Así, reprochó a la comercial que estaba intentando consumar un cambio de compañía. “Me decían que no, que lo único que hacían era aplicar el descuento y que sería Naturgy quien cobraría”, indica. El tira y afloja se prolongó durante más de 15 minutos.“Realmente nunca dieron de baja ni alta, pero ellos decían que si, para obligarme a ir con ellos”.

La compañía responde con excusas y evasivas
Reiteradas veces, asegura, preguntó de forma explícita si en la factura aparecería el nombre de Naturgy o Podo Energía.
“No me respondieron en ningún momento, siempre intentaban buscar una excusa y eludir la pregunta. Llegó un momento en que le dije que iba a llamar a Naturgy para confirmarlo, y alegaron que en ese momento mi madre ya estaba con contrato y que no podía, porque eso podría acarrear problemas. Básicamente intentar dar miedo y coaccionar”, agrega.
La empresa reconoce la verdad
Barba se mantuvo firme y no cedió un palmo. Transcurridos unos 17 minutos, estima, logró que la comercial “sin querer, me confirmara que realmente querían hacer un cambio de compañía. No eran de Naturgy. Hablé hasta con el encargado, y finalmente se dieron por vencidos”, expone.

Gracias a su empeño y experiencia, esta consumidora logró esquivar la bala, pero otros no han tenido tanta suerte.
Comentarios críticos en redes sociales
Con apenas 1.900 seguidores en Instagram y sin actividad desde julio de 2025, el perfil de Podo acumula comentarios que sugieren que las contrataciones engañosas no son un hecho aislado, sino una práctica recurrente.
“Hace aproximadamente dos semanas aceptamos una oferta de luz por teléfono. Sin embargo, al revisar las condiciones, comprobamos que la información entregada era engañosa y decidimos cancelar el contrato al día siguiente, dentro del plazo legal establecido. A pesar de ello, hemos seguido recibiendo llamadas constantes, incluso de supuestos abogados, presionándonos y amenazándonos con multas si no permanecemos en la compañía”, relataba una afectada.
“Han estafado a mi padre”
“Han estafado a mi padre, aprovechándose de su edad se han hecho pasar por su compañía haciéndole contratar telefónicamente un servicio más caro y con penalización por baja. Han llegado a llamar amenazándole hasta con cortarle la luz”, denunciaba otra.
“Información para todos los que lleguéis aquí debido a las llamadas de esta gente: podéis acudir a comisaría tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil. Cometen graves delitos, no dudéis en denunciarlos”, aconsejaba un tercero, contundente. En la misma línea, un cuarto internauta opinaba que no era raro que los responsables de Podo no actualizasen sus redes, ya que “todo el mundo os comenta la estafa que sois”.

Podo se beneficia de las contrataciones, sean del tipo que sean
En muchas ocasiones, las comercializadoras de luz subcontratan la captación de clientes, lo que puede provocar que haya líos, malentendidos y excesos. No obstante, no se puede eximir a la empresa principal de sus responsabilidades legales frente a las infracciones que puedan cometer quienes actúan en su nombre. Al fin y al cabo, quien se beneficia comercialmente de la contratación externa asume los riesgos.
Lo más grave es que Podo lleva un lustro arrastrando errores de este tipo, y no ha sabido o no ha querido cortar por lo sano: en 2021, Facua-Consumidores en Acción denunció a la comercializadora eléctrica por publicitar sus precios sin incluir los impuestos indirectos, una práctica expresamente prohibida por la legislación. Por las mismas fechas comenzaron a aparecer comentarios críticos en redes.
Cascada de malas experiencias
“Me reclaman una deuda de 90 euros que no es tal, y tras meses de discusión reconocen por email que son ellos los que me deben 84 euros, ¡pero me siguen reclamando!”, protestaba un consumidor en X (entonces Twitter).

En el foro de valoraciones Trustpilot, Podo suma más de 500 opiniones y cosecha una puntuación pésima: 1,3 estrellas sobre 5. “Me engañaron diciéndome que me llamaban de mi compañía de luz”, alertaba una afectada hace escasos días.
“Te cuelan mantenimientos”
“Te llaman, te ofrecen servicio mejor del que tienes y una vez aceptas te cuelan en el contrato mantenimientos que te hacen tener permanencia. Hice el desistimiento anterior a los 14 días para volver con la compañía con la que estaba, y me llamaron y se hicieron pasar por mi antigua compañía diciéndome que no podía desistir”, protestaba otro. Se repiten palabras como “sinvergüenzas”, “estafadores” o “mentirosos”.
El director general de Podo es, desde octubre de 2022, Raúl Fernández, un directivo que previamente ejerció como director general del negocio de gas de Factor Energía, otra entidad que se ha visto envuelta en severas controversias: prácticas comerciales engañosas y denuncias de entidades que terminaron con la apertura de un expediente por parte de la CNMC.
Inclusión errónea en el fichero de morosos
Además, en marzo de 2025, la Agencia Española de Protección de datos (AEPD) sancionó a la comercializadora (a Geo Alternativa, el nombre de la sociedad o razón social detrás de Podo) por incluir erróneamente a una clienta en la lista de morosos de ASNEF. Aunque la empresa exigía el cobro de una factura tras restar ciertos descuentos, la deuda (que se remontaba a unos hechos de 2021) estaba siendo reclamada formalmente ante Consumo y la usuaria ya había pagado una parte.
Para que la inclusión en un fichero de morosidad sea legal, la deuda debe ser cierta, exacta y no estar disputada formalmente. Como Geo Alternativa conocía el pago parcial y exigió el cobro sin esperar a la resolución administrativa, la AEPD concluyó que se violó la normativa de protección de datos.
Este medio ha contactado con la compañía para preguntar cómo justifica tanto descontento, pero no ha obtenido respuesta.
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