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Glovo, denunciada por mantener a sus repartidores trabajando durante las inundaciones de Bilbao

CCOO acusa a la plataforma dirigida por Óscar Pierre y a su subcontrata Fliits de poner en riesgo la seguridad de los trabajadores durante el temporal

Arturo Esteve

Un repartidor de Glovo trabajando en un día de lluvia / EFE - ÁNGEL MEDINA

Ni las lluvias torrenciales ni las calles inundadas de Bilbao habrían sido motivo suficiente para detener los repartos de Glovo. CCOO de Euskadi ha denunciado ante la Inspección de Trabajo de Bizkaia a la plataforma de reparto y a su subcontratista, Fliits, por mantener presuntamente a sus trabajadores circulando por la vía pública durante las graves inundaciones del pasado 3 de octubre, pese a las alertas meteorológicas activadas por las autoridades.

La denuncia se produce después de que se difundieran imágenes de repartidores en bicicleta atravesando calles inundadas de Bilbao, en plena tromba de agua. Mientras numerosos comercios y establecimientos hosteleros del Casco Viejo sufrían inundaciones, algunos trabajadores continuaban realizando entregas en unas condiciones que, según el sindicato, suponían un grave peligro para su integridad física.

Más de 150 incidencias durante el temporal

La Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO de Euskadi (FSC-CCOO) exige que se investigue por qué se mantuvo la actividad durante el temporal, qué instrucciones recibieron los repartidores y qué medidas adoptaron las empresas para garantizar su seguridad.

El episodio meteorológico dejó más de 150 incidencias en Bizkaia, 137 de ellas en Bilbao, según los datos difundidos por SOS Deiak. Varias calles del Casco Viejo quedaron anegadas y el agua penetró en numerosos establecimientos. Pese a la gravedad de la situación, los repartidores de Glovo habrían continuado trabajando bajo unas condiciones que comprometían su seguridad.

CCOO exige investigar las medidas de seguridad

La organización sindical considera especialmente grave que la actividad de reparto pudiera mantenerse durante las alertas meteorológicas de nivel naranja y rojo. Por ello, ha solicitado a la Inspección de Trabajo que examine los protocolos de emergencia existentes, las instrucciones transmitidas a la plantilla y las medidas preventivas adoptadas por Glovo y Fliits.

En caso de confirmarse irregularidades, CCOO reclama que se depuren responsabilidades y se impongan las medidas correctoras correspondientes.

Repartidor de Glovo / PEXELS

Glovo, nuevamente bajo sospecha por los derechos de sus trabajadores

La nueva denuncia vuelve a situar bajo escrutinio las prácticas laborales de Glovo, una compañía que acumula años de controversias judiciales por su relación con los repartidores.

No es la primera vez que Glovo queda bajo el foco de las autoridades laborales por la seguridad de sus repartidores ante condiciones meteorológicas extremas. El pasado verano, la Inspección de Trabajo de Cataluña abrió un expediente sancionador contra la compañía por mantener a sus trabajadores repartiendo por Barcelona durante una alerta roja por calor, con temperaturas de hasta 40,7 grados.

Un protocolo contra el calor que llegó tras tres olas de calor

Según denunció el sindicato CGT, Glovo no comunicó de forma masiva a sus repartidores su protocolo de actuación ante temperaturas extremas hasta el 15 de julio, cuando la ciudad ya había atravesado tres olas de calor. La empresa defendió que el documento existía previamente, aunque reconoció que no se había distribuido de forma generalizada. Un antecedente que vuelve a poner en cuestión la eficacia de las medidas preventivas de la plataforma y su capacidad para anteponer la seguridad de los trabajadores a la continuidad del servicio.

A estas controversias se suma la situación judicial de su fundador y consejero delegado, Óscar Pierre, que se encuentra inmerso en un procedimiento penal por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores, relacionado con la utilización de falsos autónomos y el incumplimiento de las obligaciones laborales que dieron lugar a la conocida como Ley Rider.

El CEO de Glovo, Óscar Pierre / EUROPA PRESS - DAVID ZORRAKINO

Óscar Pierre, pendiente de un proceso penal

El pasado 22 de septiembre, el Juzgado de Instrucción número 31 de Barcelona rechazó archivar la causa contra Pierre y acordó continuar con los trámites previos a la apertura de juicio oral. El magistrado apreció indicios de que la empresa habría mantenido a sus repartidores como autónomos pese a las resoluciones judiciales que reconocían su condición de asalariados.

La defensa del empresario rechaza las acusaciones y ha anunciado su intención de recurrir la decisión judicial. Pierre mantiene, por tanto, su presunción de inocencia.

El cofundador y director general de Glovo, Óscar Pierre / Enric Fontcuberta - EFE

La seguridad de los repartidores, otra vez en el punto de mira

Aunque se trata de procedimientos distintos, la denuncia presentada en Bizkaia añade un nuevo frente a las controversias laborales de Glovo. Esta vez, el foco no está en la contratación de los repartidores, sino en las condiciones de seguridad bajo las que desempeñan su trabajo y en la responsabilidad de las empresas cuando la actividad se desarrolla en situaciones de riesgo.

CCOO reclama a Glovo y Fliits que establezcan protocolos claros y efectivos para adaptar o suspender las entregas cuando las condiciones meteorológicas supongan un peligro para los trabajadores.

Sin presiones para repartir en condiciones peligrosas

La organización también exige garantías para que ningún repartidor pueda sufrir presiones, penalizaciones o represalias por negarse a realizar un pedido que ponga en riesgo su salud o su integridad física.

El sindicato advierte de que este tipo de situaciones se repite con demasiada frecuencia en el sector del reparto a domicilio, donde la presión por cumplir los tiempos de entrega puede entrar en conflicto con la seguridad de quienes trabajan en la calle.

La subcontratación no exime de responsabilidades

Asimismo, insiste en que recurrir a empresas subcontratistas no puede convertirse en una fórmula para diluir las responsabilidades laborales. Tanto las plataformas que organizan el servicio como las empresas que emplean a los repartidores deben cumplir las obligaciones que les correspondan en materia de prevención de riesgos.

Para CCOO, las alertas meteorológicas no pueden quedarse en simples avisos mientras la actividad continúa con normalidad. Las empresas deben disponer de mecanismos efectivos para proteger a sus trabajadores, sin trasladar a cada repartidor la responsabilidad individual de decidir si arriesga su seguridad para completar una entrega.

«Ningún pedido justifica poner en peligro la vida»

"Ningún pedido, plazo de entrega u objetivo de productividad justifica poner en peligro la vida de quienes trabajan en el reparto", sostiene FSC-CCOO.

La denuncia, presentada el 21 de octubre, reclama que la Inspección de Trabajo esclarezca lo ocurrido durante las inundaciones de Bilbao y determine si Glovo y Fliits adoptaron las medidas necesarias para proteger a sus trabajadores.

Uber Eats, también señalada

Glovo no es la única plataforma de reparto señalada por estas prácticas. CCOO también ha denunciado ante la Inspección de Trabajo de Barcelona a Uber Eats y sus subcontratas por mantener las entregas durante el temporal del pasado 6 de octubre, cuando la ciudad se encontraba bajo avisos meteorológicos rojos y naranjas.

Según el sindicato, los repartidores continuaron circulando en motocicleta, bicicleta y a pie, expuestos a fuertes lluvias, calzadas resbaladizas y un elevado riesgo de accidente. 

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