Los datos macroeconómicos, sociodemográficos y de infraestructuras permiten sostener que España ha progresado mucho en los últimos 20 años. En ese periodo, la renta per cápita ha aumentado, y también lo han hecho las exportaciones de bienes y servicios de alto valor, la afiliación a la Seguridad Social (que ha alcanzado máximos históricos) y el peso de las energías renovables.
Con todo, en las últimas décadas, España también ha experimentado una profunda transformación social marcada por el aumento de la desigualdad y la exclusión. Así lo refleja el IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España publicado en noviembre de 2025. El documento muestra que la exclusión severa en 2024 se situó un 52% por encima de los niveles de 2007, afectando a 4,3 millones de personas.
Casi 19.000 personas declaran más de 600.000 euros
A la par, los ricos son cada vez más numerosos y acaudalados. Prueba de ello es que un total de 18.829 contribuyentes declararon rendimientos del trabajo en el IRPF superiores a los 601.000 euros anuales en el año 2024, lo que supone una subida del 27,8% respecto al ejercicio anterior y su cifra más elevada desde que hay registros.
Así lo refleja la última estadística de declarantes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) correspondiente al ejercicio 2024 publicada por la Agencia Tributaria.
El número de ricos se multiplica desde 2007
A pesar de suponer una cifra muy baja respecto al total de declarantes de este impuesto (en concreto, el 0,08%), entre el año 2007, en el inicio de la crisis económica, y el pasado 2024 los contribuyentes que han declarado rentas superiores a los 600.000 euros han crecido casi un 78%.
En cambio, la mayor parte de los contribuyentes (5,8 millones, el 23,54% del total) declaró unos rendimientos de entre 30.000 y 60.000 euros; otros 4,6 millones, entre 21.000 y 30.000 euros (el 28,54% del total; y 4 millones, entre 12.000 y 21.000 euros (el 16,4% del total).