Loading...

Butacas reclinables, cena con sushi y hasta copa: otra forma de ir al cine es posible en Madrid

Probamos la experiencia Luxury de Yelmo en una de sus salas de lujo más famosas de la capital

Alberto Rosa

Butacas de una de las salas de los Cines Luxury Palafox de Yelmo / CG

El precio de la entrada puede ser uno de los obstáculos para ir al cine y disfrutar de una película. Las palomitas, que a veces son más caras que las entradas o el simple hecho de desplazarse hasta la sala invitan a muchos a quedarse en casa y tirar de plataformas de streaming.

Pero, ¿y si se ofrece la posibilidad de cenar una buena hamburguesa, una ensalada o incluso sushi mientras se proyecta la película y desde una gran butaca? Además de cómoda, reclinable, para tumbarse igual o mejor que en el sofá de casa. Esa experiencia es posible en algunos cines exclusivos de Madrid como es Luxury Palafox de Yelmo Cines.

Un cine caro al que no le falta detalle

En pleno centro de Madrid, en la calle Luchana y muy próximo al metro de Bilbao se encuentran estas peculiares salas no aptas para todos los bolsillos. Y es que la entrada para ver una película en Luxury Palafox cuesta entre 12 y 20 euros por persona en función de la sesión y el día. Eso sí, la experiencia es totalmente completa y no le falta detalle.

Cines Luxury Palafox de Yelmo / CG

Nada más entrar al hall de los Luxury Palafox, la decoración y materiales con los que están construidos los espacios ya adelantan que no se trata de un cine comercial cualquiera. Paredes negras con letras doradas, escaleras blancas de mármol y baños bonitos. Un auténtico palacio del cine gourmet.

Que te traigan la cena a la butaca

Las salas de proyección cuentan con grandes butacas de color gris con mesas y lámparas a los lados. A diferencia de las salas tradicionales, hay mucho espacio en los pasillos de los asientos. Y la razón es obvia: para que los camareros puedan hacer bien su trabajo. Sí, estos cines cuentan con camareros que entran y salen de la sala para servir comida y bebida directamente en las butacas, sin que nadie se tenga que mover de su asiento.

 

Cada localidad tiene un botón en la mesa lateral y al pulsarlo, un camarero se dirigirá directamente a la butaca para tomar nota. También existe la posibilidad de hacer el pedido a través de la aplicación móvil de Yelmo. Y es que en los Luxury Palafox se puede cenar mientras se disfruta de la película. Más allá del clásico combo palomitas y refresco, la carta ofrece otras opciones como sándwiches, hamburguesas, patatas, nachos, ensaladas y hasta sushi.

Hamburguesas, pizzas y sushi

Para no molestar al resto de espectadores, solo se puede pedir a los camareros durante los 15 primeros minutos de la proyección, mientras se emiten los anuncios previos a la película. Los camareros se acercan a las butacas, toman nota y en unos minutos van sirviendo los pedidos. También se puede dejar pedida una bebida o algún extra más para que lo traigan a mitad de película.

Minutos antes de la película se proyecta el menú en pantalla / CG

Si se quiere consumir algo más durante la proyección habrá que salir al bar para pedir. No obstante, los camareros sí que servirán la comida de nuevo directamente a la butaca. Sobre los precios hay que señalar que no son baratos. El clásico combo de 2 refrescos medianos y unas palomitas grandes cuesta 13,90 euros. Las hamburguesas, pizzas y perritos calientes cuestan en torno a 10 euros, un surtido de sushi 15,90 euros y una cerveza 3,20 euros.

Copa por 10 euros

También hay postres. Tarta de queso (5,95 euros), crepes y gofres (4,95 euros) y hasta un coulant de chocolate con helado de vainilla (5,95 euros) pueden poner el broche de cine a los más golosos. Pero hay más, también se sirven copas y su precio es de entre 10 y 13 euros por combinado.

Las grandes butacas cuentan con un sistema innovador para elevar tanto el cabezal como la parte inferior del sillón para estirar las piernas totalmente. Además, cuentan con una cómoda mesa auxiliar para comer fácilmente. Aunque las lámparas de las mesas se apagan durante la proyección, la sala cuenta con una pequeña luz tenue para poder comer sin problema durante la película. En definitiva, la de los Luxury Palafox es una experiencia sin duda original y cómoda, aunque su precio no invita a vivirla de forma frecuente.