Too Good To Go vende alimentos en mal estado: “La comida estaba caducada”

La aplicación que lucha contra el desperdicio alimentario “indigna” a algunos clientes al proporcionar productos “podridos” y responsabiliza a los comercios del error

Dos personas llevan una bolsa de papel de Too Good To Go, una app que ha vendido alimentos en mal estado / TOO GOOD TO GO
Dos personas llevan una bolsa de papel de Too Good To Go, una app que ha vendido alimentos en mal estado / TOO GOOD TO GO

Mientras millones de personas sufren problemas de hambre y escasez, cada día se tiran miles de toneladas de alimentos. Casi una quinta parte de toda la comida que se produce en el planeta acaba en la basura de las casas y los restaurantes, según un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). En España, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación estima que cada ciudadano desperdicia 31 kilos de alimentos al año. Ante este problema surgió la aplicación Too Good To Go para darle una segunda oportunidad a la comida antes de que se tire. Sin embargo, jugar al límite de la fecha de caducidad ha provocado que algunos clientes hayan recibido productos en mal estado. 

El concepto clave de Too Good To Go es el “pack sorpresa”, una suerte de cesta que el usuario compra sin saber exactamente qué se va a llevar. Por ejemplo, en una panadería puede adquirir el pan que no se ha vendido durante el día (que probablemente estará más bien duro) y quizá dulces o alguna porción de empanada. En Carrefour podrá obtener carne que está cerca de caducar, huevos y bollería. No es un servicio a la carta y cada producto tiene un precio tres veces más bajo de lo que cuesta en el establecimiento. 

Comida caducada

No era la primera vez que Carmen Domínguez apostaba por comprar a través de la aplicación, pero sí que fue la última. “La comida estaba caducada, una cosa es que te la den con fecha justa, y otra caducada, además todo era carne que evidentemente no me la iba a comer”, asegura la consumidora que añade que ya el establecimiento donde acudió para la recogida lo encontró sucio. “Aún así, el objetivo de esta app no es este. No pueden dejar que se venda esta basura”, sentencia.

Una persona utiliza una app / TOO GOOD TO GO
Una persona utiliza una app / TOO GOOD TO GO

Beatriz Martín ratifica que recogió de su pack tres kilos de carne de picada en mal estado. “Literalmente estaba verde y además pagué bastante. Reclamé, me devolvieron el dinero y juré no volver a comprar en Too Good To Go, pero la pobreza me mata. Cada vez hacen peores lotes”, protesta la afectada. Por su parte, María Cuder también quedó decepcionada con su pedido. “Pensé que sería una caja con desayuno y era una caja con solo pan que ya había caducado. ¡12 euros en sólo pan Bimbo!”, exclama. 

“No dejéis que se vendan productos podridos”

“Los alimentos que recibí del pack sorpresa estaban a tan sólo cuatro horas de caducar, y eran de la más baja calidad. Nada compensable por el precio que pagué, pues no consumí ninguno de ellos”, se queja también Geysel Cáceres. Por su parte, Melisa López pide a Too Good To Go que no dejen que se vendan productos podridos. “De los dos paquetes de verdura que recogí solo pude utilizar dos papas, una berenjena, una cebolla y una zanahoria. El resto estaba en muy mal estado, hasta cosas podridas”, apunta. 

Diana Duque señala que en los pedidos que ha realizado a través de esta aplicación ha habido mejores y peores. “En una ocasión había bastante comida pero casi la mitad en mal estado. No entiendo qué sentido tiene, ya que es una asociación dedicada a no desperdiciar recursos”, expone. De hecho, la principal misión de Too Good To Go es la de luchar contra el desperdicio de alimentos junto a la comunidad de usuarios y establecimientos que se han unido a la iniciativa. 

Qué dice Too Good To Go

“Realizamos esta misión a través de campañas de concienciación y de la app en la que conectamos a usuarios y usuarias con miles de restaurantes, supermercados, fruterías, panaderías, y todo tipo de establecimientos de alimentación que cada día ofrecen a través de la aplicación packs sorpresa con su excedente diario de comida a precios reducidos”, infoman a Consumidor Global desde Too Good To Go. 

El dueño de un establecimiento entrega su paquete a una cliente / TOO GOOD TO GO
El dueño de un establecimiento entrega su paquete a una cliente / TOO GOOD TO GO

La compañía explica que el contenido de estos packs depende de la comida o los productos que hayan sobrado ese día en el establecimiento. “Son productos que se han estado vendiendo en el establecimiento de manera normal durante la jornada y que están cercanos a su fecha de consumo preferente o de caducidad”, destacan.

“Por error humano”

“Nos tomamos muy en serio nuestra misión, la satisfacción y seguridad de los usuarios y usuarias. Por ello, cada vez que un establecimiento se suma a la aplicación, se le hace una formación en la que se le explica cuál es la misión, la filosofía y qué productos pueden ir dentro de los packs”, matizan desde la compañía. “En este sentido somos muy claros y es que los productos con fecha vencida no se pueden ofrecer a través de la app al igual que no se pueden vender en la tienda”, informan. 

“Además, tanto los establecimientos como los clientes cuentan con nuestro equipo de atención para saber qué ha pasado, ya que esto puede ser debido a una confusión o un error humano. En ese caso, volvemos a realizar la formación con el fin de poder aclarar cualquier duda que el establecimiento pueda tener al respecto”, comentan. Ante esto Enrique de Miguel, cofundador de Encantado de Comerte, reconoce que el control de calidad puede ser complejo, pero enfatiza que este tipo de proyectos triunfan gracias al compromiso de ambas partes, establecimientos y usuarios.

La fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente

Beatriz Robles, tecnóloga de alimentos y docente de la Universidad Isabel I, cuenta a Consumidor Global que en los alimentos podemos encontrar dos tipos de marcado respecto a la fecha de vida útil. “El primero sería la fecha de caducidad, que se utiliza exclusivamente en alimentos que son muy perecederos en los que se señala la fecha exacta hasta la cual se garantiza la seguridad del alimento”. 

Varios alimentos tirados o desperdiciados / FREEPIK
Varios alimentos tirados o desperdiciados / FREEPIK

“Por otra parte está la fecha de consumo preferente, que indica hasta qué día ese alimento puede consumirse manteniendo todos sus parámetros de calidad. La textura, el sabor, el olor, el aspecto en general y el sabor. Esto quiere decir que si lo consumimos pasada esa fecha puede que tenga algunos defectos de calidad por ejemplo pues que no esté tan crujiente o que tenga un color menos atractivo pero sigue siendo seguro. Aunque no es eterno. Hay que tener mucho cuidado con fiarnos de nuestros sentidos para decidir si consumimos un alimento o no. Ante la duda, a la basura”, finaliza la nutricionista. Un final que evita Too Good To Go, aunque no con mucho éxito. 

Puede acarrear penas de prisión

Lo primero que debemos saber es que hay que distinguir entre fecha de caducidad y de consumo preferente. “En ambos casos, en España no es legal ni vender productos caducados ni vender productos pasados de la fecha de consumo preferente y de hecho puede ser una práctica muy grave que puede llegar incluso a acarrear penas de prisión”, explica la abogada de Sin Comisiones Valle Capitán.

“Si un establecimiento está vendiendo comida caducada a través de la app Too Good To Go, es responsabilidad del establecimiento y podría estar cometiendo un delito contra la salud pública o incluso un delito de estafa si el establecimiento engaña o manipula el alimento para que parezca que está en buen estado”, subraya la abogada.  

Cómo reclamar

En el caso de que un consumidor tenga la certeza o sospeche de que los productos vendidos están caducados o en mal estado, en primer lugar deberá informar al establecimiento para que le devuelvan el dinero o se lo sustituyan por uno en buen estado de inmediato. “En caso de que el establecimiento no acceda a su petición deberá pedir una hoja de reclamaciones –la cual es obligatoria en cualquier local que atienda al público– y si no se la facilitan llamar a la policía local o autoridad pertinente. Si el consumidor presenta la hoja de reclamaciones, el establecimiento tiene la obligación de contestar en el plazo de 10 días”, resalta Capitán.

“También existe la posibilidad de ir a la Oficina Municipal de Información al Consumidor de su localidad, o bien a la Dirección General de Consumo de su comunidad si la hoja de reclamaciones no da resultado. En este caso recomendamos llevar tickets así como cualquier prueba que tenga si el producto le ha causado alguna intoxicación (parte médico, baja laboral, etc..)”, finaliza.

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