La formación online ha abierto la puerta a miles de estudiantes que buscan compaginar estudios y trabajo. Sin embargo, este modelo también depende de una atención administrativa ágil y eficaz, sobre todo cuando surgen problemas.
Es precisamente lo que denuncia Judit Alba, estudiante del grado de Psicología de la Universidad Internacional de Valencia (VIU). La alumna asegura que ha estado dos meses sin acceso a dos asignaturas por las que había pagado 816 euros. Pese a reclamar en numerosas ocasiones, no ha obtenido una solución hasta junio, cuando gran parte del cuatrimestre ya ha transcurrido.
Un pago de 816 euros por dos asignaturas
Alba cursa su tercer año en la VIU y explica que el proceso de matriculación comenzó con normalidad a principios de año. Como en ocasiones anteriores, una asesora se puso en contacto con ella para gestionar la inscripción en el nuevo curso.
La estudiante se matriculó en dos asignaturas, por las que pagó 816 euros. "No me dijeron cuándo finalizaba el plazo para pagar. Como las clases siempre empiezan en mayo, a finales de abril contacté con la asesora para saber hasta cuándo podía pagar la matrícula", relata a Consumidor Global.
Semana tras semana sin acceso a la plataforma
La respuesta que recibió fue que el proceso de pago concluiría durante la semana del 6 de mayo. Alba realizó el abono ese mismo día y remitió el justificante a la asesora, quien le confirmó que toda la documentación estaba correctamente tramitada. Sin embargo, los problemas comenzaron después. Una semana más tarde, seguía sin poder acceder a las asignaturas a través de la plataforma virtual de la universidad.
"He estado escribiendo durante todo mayo sin obtener respuesta. Escribí a la asesora de la matrícula, a secretaría, al departamento de coordinación y a orientación explicándoles que el tiempo estaba pasando y no tenía acceso a las clases", afirma.
Respuestas que nunca llegaron
Además de los correos electrónicos, Alba recurrió al teléfono de atención al estudiante. Según relata, le indicaron que su caso había sido trasladado con carácter urgente y que recibiría una respuesta en un plazo de 48 horas. Sin embargo, esa contestación nunca llegó. "Les dije que iba a denunciarles, que quiero la devolución del dinero y no saber nada más de ellos", asegura.
Fue entonces cuando la universidad le comunicó que la incidencia estaba relacionada con un cambio de plan de estudios que la propia alumna había solicitado dos meses antes y que todavía no había sido tramitado. “¿Y en todo este tiempo no se ponen en contacto conmigo para decírmelo? Mi cabreo fue máximo”, explica.
La sorpresa al acceder a la plataforma
Finalmente, a principios de junio obtuvo acceso a las dos asignaturas. Pero descubrió otro fallo de comunicación por parte del centro universitario: las clases habían comenzado en abril sin que nadie se lo notificase.
"Cuando me activan el acceso a las asignaturas, mi mayor sorpresa es que, sin ningún tipo de aviso, las clases llevaban empezadas desde abril y el examen es en julio. Tengo poco más de un mes para presentarme", afirma.
VIU da su versión de los hechos
Consumidor Global se ha puesto en contacto con la Universidad Internacional de Valencia para aclarar lo ocurrido. Tras la consulta de este medio, el centro ha pedido disculpas a la alumna y le ha ofrecido ampliar los plazos de entrega de actividades y del examen.
Fuentes de la VIU reconocen la demora en la gestión y la atribuyen a un "pico de gestiones" y a "un fallo en el sistema" que impidieron dar de alta a la estudiante en las asignaturas matriculadas.
Sostienen que una orientadora del centro sí indicó a la estudiante la dirección de correo electrónico a la que debía dirigirse para resolver la incidencia. No obstante, según la documentación aportada por la alumna, esa respuesta no llegó hasta el pasado 2 de junio. Para entonces, las clases llevaban iniciadas desde abril sin que nadie hubiera informado de ello a la alumna. De hecho, la propia universidad le había fijado como fecha límite de pago de la matrícula el 6 de mayo.