Ryanair cambia las reglas: cerrará la facturación de equipaje una hora antes del vuelo
La aerolínea adelantará 20 minutos el cierre de sus mostradores a partir del 10 de noviembre para evitar que los pasajeros pierdan sus vuelos por las colas en los controles de seguridad
Escucha el artículo ahora…
Ryanair modificará a partir del próximo 10 de noviembre los tiempos límite para facturar y entregar equipaje en los aeropuertos. La compañía cerrará sus mostradores 60 minutos antes de la salida de cada vuelo, frente a los 40 minutos establecidos hasta ahora, lo que obligará a los pasajeros que viajen con maletas facturadas a acudir con mayor antelación.
La aerolínea irlandesa ha recordado en un comunicado que esta medida, anunciada el pasado mes de abril, busca reducir el riesgo de que los viajeros pierdan sus vuelos debido a las largas esperas en los controles de seguridad y de pasaportes.
Más tiempo para superar los controles
Según Ryanair, el cambio afectará aproximadamente al 20% de sus pasajeros, que son quienes utilizan el servicio de facturación de equipaje. La compañía sostiene que adelantar el cierre de los mostradores permitirá a estos viajeros disponer de un margen adicional para completar los trámites aeroportuarios antes del embarque. Por el contrario, quienes viajen únicamente con equipaje de mano y no necesiten pasar por los mostradores podrán continuar realizando el proceso habitual, sin modificaciones en los tiempos establecidos.

El director de Marketing de Ryanair, Dara Brady, ha insistido en la importancia de llegar al aeropuerto con suficiente antelación y completar tanto la facturación como la entrega de maletas antes del nuevo límite de 60 minutos previo a la salida del avión.
Nuevos quioscos de autofacturación
La modificación de los horarios irá acompañada de la implantación de nuevos quioscos de autoservicio destinados a agilizar la gestión del equipaje en los aeropuertos.
Estos dispositivos estarán integrados con la aplicación móvil de Ryanair y permitirán a los pasajeros realizar la facturación de sus maletas e imprimir las correspondientes etiquetas de equipaje, sin necesidad de completar todo el proceso en un mostrador tradicional.
Una medida que traslada la presión al pasajero
Aunque Ryanair presenta el cambio como una mejora para evitar vuelos perdidos, la medida también supone una nueva exigencia para sus clientes. En lugar de garantizar una mayor agilidad en los trámites aeroportuarios, la compañía opta por reducir el margen disponible para facturar, trasladando al viajero la responsabilidad de anticiparse a posibles retrasos.
La decisión encaja, además, con un modelo de negocio caracterizado por la reducción de costes y la progresiva automatización de servicios. Si bien los nuevos quioscos pueden agilizar las operaciones, también refuerzan una tendencia en la que los pasajeros deben asumir cada vez más gestiones por su cuenta.
Añadir Consumidor Global como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.


