El desastre "garantizado" de Uber Eats en los días de lluvia
Clientes de la plataforma Uber Eats denuncian que los pedidos de comida a domicilio llegan "tarde, fríos y en mal estado"
Pedir comida a domicilio en los días de lluvia es tentador. Pero también suscita un debate empático: ¿Es ético que otra persona tenga que recorrer varios kilómetros en moto o bicicleta bajo la lluvia para entregarnos una hamburguesa?
El miércoles 21 de octubre, el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) presentó una denuncia ante la Inspección de Trabajo de Barcelona contra Uber Eats y sus empresas subcontratadas por mantener activo el servicio de reparto el 6 de octubre, cuando la zona se hallaba bajo avisos metereológicos de alerta roja y naranja por fuertes lluvias.
Pedir Uber Eats los días de lluvia
En paralelo, clientes de Uber Eats critican la calidad de su servicio en los días de lluvia. “Es un auténtico desastre”, resume Albert Cabero, quien explica que realizó un pedido de 123 euros y se lo encargaron a un repartidor en bicicleta, pese a la mala climatología y pese a tener que completar un recorrido bastante largo.

“Ya me parece mal que se permita el uso de la bici en la ciudad, pero para zonas apartadas como la mía y en días de lluvia… ¡Es inaceptable! Un desastre garantizado. Nunca más. Me parece tremendamente irrespetuoso”, denuncia el afectado, que recibió la comida con retraso y fría.
Comida fría y en mal estado
Al igual que él, Alba Lara señala en la página de reseñas Trustpilot que sus pedidos a través de la aplicación de Uber Eats “tardan muchísimo, llegan fríos y en mal estado”. En su opinión, “es vergonzoso que siempre te entreguen la comida con una hora de retraso y fría”.
Nerea Monrabal también está “cansada” de Uber Eats. “Siempre tengo problemas con ellos: los repartidores son un desastre y gestionan fatal las incidencias. El otro día hice un pedido y vino el repartidor a mi puerta sin el pedido. Me dijo que venía a recoger algo. Se marchó, no volvió al restaurante y el pedido aparecía como entregado…”, relata.
Pedidos que nunca llegan
“Lamentable es poco. No pidáis nada porque no llega”, advierte Marta, quien realizó un pedido que nunca llegó. Dos horas después, “cancelamos porque ya no teníamos ni hambre, y como llovía, entendimos que podía ser por eso. Nos indican que nos devuelven el dinero en 3-5 días, pero nos hemos quedado sin cenar”.
Al día siguiente, Marta y su pareja, que se habían quedado con las ganas, volvieron a pedir lo mismo. “Hora y media después, vemos en la aplicación que nuestro pedido está en la calle, pero no en nuestro portal (vivimos en una calle peatonal). No está. Avisamos y nos dicen que el repartidor no ha cumplido la normativa y que nos devuelven el dinero en 3-5 días. Y otra vez sin cenar”.
Añadir Consumidor Global como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

