La Semana Santa es uno de los periodos de mayor actividad para el comercio en España, con miles de desplazamientos, un aumento del consumo y calles más concurridas. Sin embargo, este incremento de la afluencia también trae consigo un efecto menos visible: el repunte de los hurtos y otras pérdidas que afectan directamente a las cuentas de los retailers.
Los robos en Semana Santa pasan factura. Los comercios españoles acumulan unas pérdidas de 591 millones de euros por hurtos, errores administrativos y fraude de proveedores. Así se desprende del Barómetro del Hurto en la Distribución Comercial, realizado por Checkpoint Systems.
El impacto de la pérdida desconocida
En concreto, en esta época del año se concentran el 21% de los robos que sufren los retailers, donde el 51% de los hurtos externos son acometidos por autores multirreincidentes que cometen tres o más hurtos al año y los expertos advierten de una mayor agresividad.
En total, la pérdida desconocida supone el 1,1% del total de la facturación de las empresas de distribución en España, según los datos del informe.
Qué se roba en Semana Santa
El estudio revela que los productos más robados en Semana Santa no difieren mucho de los que se suelen robar a lo largo de todo el año. Así, la cantidad media hurtada por acto se sitúa en 195,58 euros, si bien el 83% de los hurtos no supera los 150 euros.
De esta forma, los artículos más cotizados por los ladrones por categorías son los aceites, que crecen meteóricamente en los últimos años, seguido por la categoría de alimentación y bebidas, donde destacan conservas, ahumados, los embutidos y los quesos, mientras que en la quinta posición se sitúan vinos y licores.
De la moda a la tecnología
En la categoría de moda destaca que el calzado es el género más vulnerable al hurto junto a la ropa interior y la lencería, mientras que de cuidado personal y belleza resaltan las colonias y fragancias.
En tecnología, los auriculares son el producto de electrónica que más hurtan, seguidos por los smartphones, mientras que el hurto en la industria del bricolaje y el hogar está encabezado por las bombillas.