Autofesa vende un coche estropeado y sin airbag a una joven de 25 años que acabó contra un árbol

El concesionario, que comenzó su andadura en 1968, se aprovecha de la falta de experiencia de Elena, quien, tras múltiples visitas al taller, tuvo un accidente

El coche de Elena comprado en Autofesa / CEDIDA
El coche de Elena comprado en Autofesa / CEDIDA

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Se escuchó, inevitablemente, el sonido de la chapa aplastándose contra el tronco de un árbol. De forma retorcida, que el choque hubiera sido en la parte trasera era un golpe de suerte.

La caja de cambios de su recién adquirido Citroën C4 se bloqueó en pleno trayecto, dejándola sin control hasta el impacto. El golpe lo absorbió la parte trasera del vehículo. Si el choque hubiera sido frontal, Elena Fontes se habría estrellado contra un volante vacío, pues el vehículo carecía de airbag para el conductor. "Y, probablemente, estaríamos hablando de otra historia", declara su pareja, Ángela Cabrera.

Autofesa, el concesionario oportunista 

El pasado 6 de noviembre, Elena, de 25 años, y Ángela, de 24, cruzaron las puertas del concesionario Autofesa en Alpestre (Madrid), uno de los grandes operadores españoles del mercado del vehículo de ocasión desde 1968. Salieron de allí al volante de un Citroën C4 de segunda mano, financiado por 7.450 euros. 

"El vendedor fue aparentemente muy simpático, empatizando con que mi novia era una compradora joven. Luego nos hemos dado cuenta de que lo que estaba haciendo era frotarse las manos. Vieron a una chica inexperta y le colaron un coche reventado. Ni siquiera nos dejaron probarlo", denuncia Ángela. 

Concesionario de Autofesa   AUTOFESA
Concesionario de Autofesa / AUTOFESA

Las 'red flags' de Autofesa

La transacción estuvo marcada por lo que, a toro pasado, Ángela describe como red flags. Y aquellas banderas rojas no tardaron en ondear. 

Según el testimonio de las afectadas, el comercial disuadió a las jóvenes de realizar una prueba de conducción y entregó el vehículo sin revisar los niveles mínimos de seguridad: carecía de líquido refrigerante y líquido de frenos. "Tan solo un día después de la compra del vehículo, se encendió el testigo de vigilancia de subinflado de neumáticos, por lo que tuve que acudir al taller de Autofesa para su revisión y resolución", señala Elena. Era solo el prólogo.

Crónica de un desastre anunciado

A partir del 7 de noviembre, las visitas al taller fueron reiteradas. La hoja de reclamación oficial presentada ante Consumo, a la que ha tenido acceso Consumidor Global, dibuja una cronología que roza lo inverosímil para un vehículo que, en teoría, había superado dos revisiones previas a su entrega. 

Apenas quince días después de la compra, el 21 de noviembre, el coche sufrió una pérdida grave de potencia, un fallo en el embrague y ruidos extraños en el capó.

Para Nochebuena, el vehículo ya había requerido el cambio de amortiguadores, copelas, bobinas de encendido, bujías, el brazo de suspensión derecho y el sensor del nivel de aceite.

El coche de Elena sin sin líquido de freno, completamente seco el depósito   CEDIDA
El coche de Elena sin sin líquido de freno, "completamente seco el depósito" / CEDIDA

Para junio de 2026, el coche sufre una pérdida masiva de aceite que empapa el motor. A pesar de una supuesta reparación, el vehículo es rechazado en una revisión pre-ITV debido a un sellado defectuoso.

El 30 de junio, el aceite derramado cae directamente sobre el motor de arranque, fulminándolo. El coche queda definitivamente "muerto" y debe ser retirado en grúa. Actualmente, asegura la compradora, el coche permanece inmovilizado.

"Las veces que hemos ido al taller siempre han cumplido con la garantía, pero el problema es que solucionaban las cosas de tal manera que a las dos semanas volvía a dar fallo", explica Ángela. "Llega un punto en el que la paciencia termina. Todo han sido parches y chapuzas", añade.

El accidente sin airbag

Durante estos meses, un fallo en la maltrecha caja de cambios bloqueó el vehículo en pleno trayecto, provocando que Elena perdiera el control y terminara chocando contra un árbol. 

La sorpresa más preocupante llegó tiempo después. Según explica Elena, recibió una comunicación relacionada con una campaña oficial del fabricante para sustituir un airbag defectuoso correspondiente a ese modelo. Fue entonces cuando descubrió que el vehículo, directamente, no disponía del airbag delantero del conductor. La denunciante sostiene que desconocía completamente esa circunstancia cuando compró el automóvil.

Motor dañado tras el aceite derramado   CEDIDA
Motor dañado tras el aceite derramado / CEDIDA

Ya basta, Autofesa

"Esta empresa ha jugado con la integridad física de cada persona que se ha montado en ese vehículo", sentencia la pareja. "Por el mal estado de la caja de cambios tuvo un accidente. Si llega a ser por delante, lo mismo hubiera sido fatal. ¡Ya basta!", agrega. 

Elena Fontes ha presentado una reclamación formal exigiendo la resolución del contrato de compraventa, la devolución íntegra de los 7.450 euros y la cancelación de la financiación o, en su defecto, la sustitución por un coche de características similares en perfecto estado. En el momento del cierre de este reportaje, el vehículo se encuentra paralizado, a la espera de un peritaje independiente que determine la magnitud real de las supuestas reparaciones realizadas por el taller de la empresa.

Por otro lado, Consumidor Global se ha puesto en contacto por los canales oficiales con Autofesa para recabar su versión de los hechos y conocer su postura oficial ante unas acusaciones tan graves. A fecha de hoy, la empresa ha optado por el silencio.