Lío en la baja de Adamo: la desatención logística que acaba en cobros de 130 euros

El operador de telefonía cobra un importe cuando considera que el cliente se ha quedado con el aparato, aunque son muchos los que creen que la compañía obstaculiza el proceso

Una mujer frustrada con Adamo / FOTOMONTAJE
Una mujer frustrada con Adamo / FOTOMONTAJE

Escucha el artículo ahora…

0:00
0:00

Adamo es un operador especializado en llevar internet de alta velocidad a zonas rurales y pequeñas ciudades. A finales de 2023 sumaba más de 180.000 clientes, si bien en 2024 obtuvo un resultado antes de impuestos de -65,3 millones de euros, cifra marcada por una reducción muy notable de las subvenciones recibidas. 

Más adelante, a mediados de 2025, la compañía lanzó un ERE poco después del relevo de Carlos Ávila como consejero delegado, que apenas duró unos meses en el cargo. Se trata de una compañía algo acostumbrada a los vaivenes, a pesar de que uno de sus claims publicitarios sea “¿Por qué darte fibra cuando además podemos darte Caaalma?”.

Promesa de respeto y apoyo

“En el Grupo Adamo nos hemos comprometido desde nuestros inicios a conectar comunidades rurales en España, muchas veces olvidadas, proporcionando acceso a una conectividad de alta calidad. Nuestro objetivo no sólo ha sido reducir la brecha digital, sino también hacerlo de manera sostenible, respetando y apoyando el entorno en el que operamos”, proclamaba la empresa en un informe de 2024.

Una imagen de Adamo / ADAMO
Una imagen de Adamo / ADAMO

No obstante, cuando toca decir adiós, este respeto y apoyo parece diluirse. Así lo sintió K. Rodríguez, un consumidor que fue cliente de Adamo durante varios años y que tuvo una pésima experiencia tras tramitar la baja.

Lío con Correos y el router

Como es habitual en estos casos, tuvo que devolver el router. La empresa seleccionada para la recogida fue Correos. Tras acordar fecha y hora para la devolución, el primer intento de recogida fue registrado como fallido alegando la ausencia del cliente. A la segundo intento, el trámite logró llevarse a cabo, pero la empresa de mensajería no facilitó a Rodríguez ningún recibo que acreditase la entrega efectiva del equipo. 

“Entiendo que fue más lío de Correos que de Adamo, pero al fin y al fin y al cabo te encuentras con un vacío legal en el que nadie responde”, cuenta a este medio. El perjuicio fue muy serio: Adamo realizó un cargo de 133 euros en concepto de precio de router porque interpretó que este cliente se lo había quedado. A pesar de que lo ha reclamado, todavía no ha sido devuelto.

Un buzón de Correos / EUROPA PRESS
Un buzón de Correos / EUROPA PRESS

“No se presentan”

Este déficit de agilidad logística es en realidad, a juicio de algunos, una estrategia premeditada para sacar tajada. En redes sociales existen testimonios parecidos: “He fijado DOS citas para devolver el router y NO SE PRESENTAN. Es una táctica para agotar los 30 días y cobrarte 133,15€ por ‘no devolución’. Tengo pruebas de su dejación de funciones. Es un atropello”, criticó hace unos meses un consumidor en X.

“Increíble que estemos terminando 2025 y la experiencia de baja de todas las compañías sea una auténtica basura. Una hora hablando por teléfono con una comercial de Adamo para que me tramite la baja y aún así se ha quedado pendiente de mandarles el router o me cobran 130€”, protestaba otro cliente a finales del año pasado.

“Nadie irá a recogerlo”

Algo antes, en agosto de 2025, una clienta trataba de alertar a los “incautos” que contratan Adamo y luego se dan de baja “por el pésimo servicio e intentan devolver el router. Nadie irá a recogerlo. Les harán perder el tiempo y después intentarán sacarles cerca de 200 euros con amenazas. Si no es una estafa, se le parece mucho”, valoraba.

Una persona habla por teléfono / PEXELS
Una persona habla por teléfono / PEXELS

En el foro de valoraciones Trustpilot también se pueden encontrar quejas parecidas. Por ejemplo, una clienta denunció a finales de 2025 que, tras darse de baja y programar la recogida del aparato, el transportista no apareció. Adamo le cargó 133 euros por no entregar el equipo, y ella decidió devolver la factura. Tras una serie de errores, se llegó al extremo de programar una cuarta recogida, en la que, por fin, el equipo volvió a manos de la empresa.

Adamo no responde

Este medio ha contactado con Adamo para preguntar si son conscientes de la existencia de problemas logísticos o anomalías cuando llega la hora de entregar el router y qué explicación da a estos casos. 

Al término de este reportaje, no ha obtenido respuesta.