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El Parking normaliza el error de su app: "Vivo en Asturias y me cobran un aparcamiento en Canarias"

Conductores que usan la aplicación para pagar la zona azul y acceder a estacionamientos públicos de España se quejan del cobro indebido por servicios que jamás realizaron

Ana Carrasco González

Un anuncio de la app El Parking en un aparcamiento / Ayuntamiento de Jaén - EP

El móvil de María S. vibró. La aplicación El Parking le informaba de que su vehículo acababa de acceder a un estacionamiento público en el centro de Granada. El sistema había leído la matrícula, levantado la barrera y comenzado a facturar el tiempo. Parece algo normal, salvo por una realidad física insoslayable: el coche de María no estaba en Granada. De hecho, su vehículo había sido declarado siniestro total tras el paso de la devastadora DANA. 

Aun así, la aplicación "número 1" para pagar la zona azul y acceder a aparcamientos públicos en España, seguía cobrando por una estancia imposible. "Lo he cancelado y he puesto reclamación", publicaba, sin dar crédito, en las redes sociales. Pero María no está sola. Hay una rebelión de conductores que ven cómo sus cuentas bancarias menguan mientras sus coches duermen en el garaje de casa por culpa de la app de El Parking. 

La rebelión de conductores españoles: "Es un robo"

"La gentuza de El Parking me ha cobrado un aparcamiento en un parking público sin haberlo realizado. Se han tomado la libertad de cobrarlo directamente de mi banco porque no tenía dinero en el monedero de la app. ¡Me han robado!", exclama Ángela Rodríguez. "Además, mi coche estaba en otra comunidad autónoma. Me contestan diciendo que hay un posible error de lectura de la matrícula", añade. 

Anuncio de la app El Parking / EL PARKING

"¿Me pueden explicar cómo es posible que, estando yo con mi coche en Córdoba, me llegue un cargo de 2,90 euros por un aparcamiento en Pamplona?", se pregunta, desconcertada, Alicia C. 

En Granada, Luis Torres vive una escena igualmente absurda: "Mi coche está aparcado en casa. Y aun así me decís que lo he dejado en el parking de la Zarzuela. ¿A quién le estoy pagando el estacionamiento?", lamenta. Historias como las suyas se repiten en cadena, formando una hilera de conductores que denuncian a la aplicación. La queja más reciente es la de Francisco Miguel Domínguez, quien traslada a Consumidor Global su ingrata experiencia. 

Un asturiano en Canarias

Domínguez vive en una pequeña aldea de los Picos de Europa, en Asturias. Allí no hay parquímetros, ni barreras automáticas, ni zonas azules. Sin embargo, hace poco más de una semana, su banco le avisó de un cargo de 3,43 euros por un estacionamiento en Gran Canaria. Entre su casa y el parking que le cobraba hay más de 2.000 kilómetros y un océano de por medio.

"No es por los tres euros, es porque no pueden disponer de tu dinero ni de tus datos bancarios de esta manera", relata el usuario, que es maestro y experto en competencia digital. Domínguez había instalado la aplicación El Parking meses atrás, cuando vivía en Tenerife, por recomendación de su mujer para facilitar los pagos en zona azul. Al mudarse a la zona rural de Asturias, la app quedó latente en su móvil, pero con su tarjeta bancaria vinculada. Un error fatal.

La funcionalidad Go&Fast

El problema radica en una funcionalidad llamada Go&Fast. El Parking la vende como la panacea de la comodidad: "Entra y sal del parking sin tiques ni cajeros". Mediante cámaras con tecnología OCR (reconocimiento óptico de caracteres), el parking lee la matrícula, abre la barrera y cobra automáticamente a la tarjeta asociada en la app. El problema, según denuncia Domínguez, es que él no activó ese servicio.

"Supuestamente, cuando instalas la aplicación, ellos de forma unilateral te activan esta modalidad", explica. "He comprobado con la aplicación de mi mujer, que la tiene desde hace más tiempo, y ella no lo tiene activado. Debe ser un cambio de política reciente donde la predeterminación es que esté activo y tengas que ser tú quien lo desactive".

La ruleta rusa de la matrícula

La teoría de Domínguez, respaldada por la respuesta que suelen dar desde la empresa, es que el software de reconocimiento de matrículas es "negligente". Basta una mancha en la placa, un tornillo mal puesto o un reflejo de luz para que la cámara confunda una 'E' con una 'F', o un '0' con una 'O'. Si esa matrícula mal leída coincide con la tuya, el sistema no verifica nada más: ni la ubicación del móvil del usuario (que estaba en Asturias), ni el historial de uso. Simplemente, cobra.

"Si yo te cedo mis datos bancarios es para que los protejas, no para que los pongas en riesgo por un software que confunde un número", argumenta Domínguez. "Cualquier aplicación que tenga un margen de error en el reconocimiento que permita esto, no es una tecnología lista para salir al mercado".

El Parking se beneficia a costa del error

La respuesta de la empresa ante su reclamación fue confirmar el reembolso. Sin embargo, la "solución" añadió insulto a la injuria. En el correo recibido, la empresa confirmaba la devolución de los 3,43 euros, pero advertía: "Esta devolución puede tardar hasta dos semanas en aparecer en tu cuenta".

La confirmación de la devolución por parte de El Parking / CEDIDA

"Me parece alucinante. Tardan dos o tres semanas en devolverte tres euros. Hacen una disponibilidad de tu dinero", se queja Domínguez. "Tres euros parecen ridículos, pero multiplicados por miles de errores y retenidos durante semanas, generan un flujo de caja y unos intereses que benefician a la empresa a costa del error. Es un modelo perverso".

El Parking normaliza este fallo: "Es posible que te haya ocurrido esto"

Lo más alarmante no es que el sistema falle, sino que El Parking parece haber normalizado el fallo como parte de su modelo de negocio. En su sección de "Preguntas Frecuentes", existe un apartado específico titulado: "Me han cobrado un aparcamiento que yo no he hecho".

La propia compañía admite en su web: "Esto puede ocurrir por una lectura incorrecta de la matrícula por parte de la cámara del parking". La solución que proponen es que el usuario escriba un correo a soporte para que ellos "visualicen la cámara". Es decir, la carga de la prueba recae sobre la víctima. El usuario debe demostrar que no estaba allí, vigilar sus extractos bancarios y reclamar, mientras la empresa retiene el dinero.

La respuesta oficial de El Parking

El Parking no es una startup improvisada; gestiona la movilidad de millones de españoles, ITVs y telepeajes. Sin embargo, su gestión de esta crisis de reputación parece operar en otra frecuencia. Consumidor Global ha contactado con la empresa para solicitar una postura oficial al respecto. 

Lejos de ofrecer una explicación técnica o una disculpa corporativa elaborada ante la vulnerabilidad expuesta de los datos bancarios de sus clientes, la compañía se ha limitado a ofrecer una única y escueta declaración: "Ya le hicimos la devolución al cliente". Siete palabras que cierran el expediente, pero que dejan abierta, de par en par, la herida de la desconfianza en un sistema donde el usuario es culpable de pagar hasta que demuestre lo contrario.