Probamos las gafas conectadas de Alain Afflelou: tecnología discreta para el día a día

Se trata de un nuevo modelo con conexión Bluetooth que permite conectar unas gafas graduadas y de sol a un móvil para poder reproducir contenido y hacer llamadas, principalmente

Gafas Magic Connect de Alain Afflelou / CEDIDA
Gafas Magic Connect de Alain Afflelou / CEDIDA

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El mundo de la moda y la tecnología van, inevitablemente, de la mano. Tras el auge de los relojes inteligentes, convertidos ya en un accesorio cotidiano, el siguiente paso parecía inevitable: transformar las gafas en un dispositivo conectado a nuestro ecosistema digital.

En este contexto, aterrizan las nuevas Magic Connect de Alain Afflelou, una propuesta que se aleja de la carrera por acumular funcionalidades para centrarse en funciones básicas. Las hemos probado y la conclusión es clara: no buscan impresionar con tecnología, sino integrarse con naturalidad en el día a día.

De 'gadget' a accesorio cotidiano

El sector empezó a explorar este terreno hace casi tres años con el lanzamiento de las gafas inteligentes de Ray-Ban y Meta, capaces de grabar vídeos, hacer fotos o interactuar en redes sociales. Frente a ese enfoque más tecnológico, Alain Afflelou plantea una alternativa más sencilla

"Estamos en un momento en el que la gente tiene la tecnología ya incorporada a su vida cotidiana, así que hemos querido añadir una funcionalidad tecnológica y útil a las gafas del día a día", explica a Consumidor Global Eva Ivars, CEO de la compañía. 

Pensadas para quienes llevan gafas siempre

Uno de los aspectos más diferenciales es que esta tecnología no se limita a las gafas de sol, como sí ocurre con las Ray-Ban inteligentes. El usuario puede utilizarla con cristales graduados, algo poco habitual en este tipo de dispositivos.

"Son unas gafas pensadas por un óptico para gente que necesita gafas graduadas", subraya Ivars. 

Unas varillas con Bluetooth

El sistema es, probablemente, uno de sus mayores aciertos. Las Magic Connect funcionan mediante varillas intercambiables. Las tradicionales se sustituyen por otras con tecnología integrada mediante un sistema de clic lateral.

El proceso de conexión tampoco plantea complicaciones. Se encienden con un toque en la varilla y se emparejan mediante Bluetooth al móvil. En pocos segundos, las gafas están listas para reproducir contenido o gestionar llamadas sin necesidad de configuraciones adicionales.

Escuchar sin aislarse del entorno

Una vez en funcionamiento, las gafas permiten hablar por teléfono, reproducir música, podcasts o notas de voz directamente desde el móvil. Lo cierto es que la experiencia es sorprendentemente correcta para un dispositivo tan discreto. 

El sonido se percibe con claridad para quien las lleva, pero apenas es audible para quienes están alrededor. "Incorpora unos altavoces HD y tienen una micro reducción de ruido, con lo cual tú puedes estar escuchando o hablando sin interferencias", explica Ivars. Solo en entornos completamente silenciosos se percibe un hilo de sonido.

Llamadas, volumen y doble conexión

Más allá del audio, las funciones son básicas pero bien resueltas. Las gafas incorporan control táctil en las varillas para gestionar llamadas o ajustar el volumen sin necesidad de sacar el móvil. 

Además, permite conectarse a dos dispositivos simultáneamente. "Puedes tener una conferencia o una llamada y se activa uno y otro", señala Ivars, lo que añade un punto de versatilidad en entornos de trabajo. 

Pros y contras

En el uso diario, la sensación general es de practicidad. Son fáciles de usar, cómodas y cumplen bastante bien con lo que prometen. 

Sin embargo, no todo es perfecto. En entornos con mucho ruido, la calidad del sonido se resiente y pierde claridad. Las varillas tecnológicas, siempre negras, contrastan con las monturas claras. No obstante, existen seis modelos y 25 colores diferentes, por lo que cada consumidor puede jugar con los colores que prefiera. 

Precio y contenido del kit

Las Magic Connect tienen un precio de 249 euros, en línea con el mercado de las gafas inteligentes, aunque por debajo de algunos modelos más avanzados. Por ejemplo, las Ray-Ban Meta de primera generación rondan los 270 euros, mientras que las de segunda generación ya suben a 500 euros, aunque ofrecen funciones mucho más avanzadas. 

El kit de Afflelou incluye dos frentes (uno de cristales graduados y otro solar), cuatro varillas -dos estándar y dos con tecnología- y dos cargadores: uno para la base de carga y otro portátil. 

El reto del diseño invisible

Ivars reconoce que el principal reto de las Magic Connect ha sido “integrar la tecnología en una microvarilla desmontable". "Es importante que la tecnología no esté en gafas súper grandes que te doblen la oreja. A día de hoy, hay una tendencia a las gafas oversize porque el mercado se está preparando para la llegada de las gafas conectadas". 

Y añade: "Sin embargo, nosotros le hemos dado la vuelta al diseño y mantenemos el frente. Llevas tus cristales siempre y lo único que cambias es la varilla". 

¿El nuevo imprescindible?

Para Alain Afflelou, el futuro está claro. "Sin duda", responde Ivars al ser preguntada sobre si las gafas conectadas son el nuevo complemento de moda.

"Estamos entrando en la democratización de la gafa conectada. Es nuestro primer paso en este universo", reconoce la CEO de Afflelou.