Probamos los Huawei FreeBuds Pro 5: qué ofrecen los nuevos auriculares de la marca china
El producto es una evolución muy trabajada de una familia que ya estaba en la parte alta del escaparate
Escucha el artículo ahora…
El mercado de los auriculares sin cables ha alcanzado una madurez tecnológica tal que hace cada vez más difícil encontrar propuestas realmente rompedoras. En este escenario, Huawei lanza los FreeBuds Pro 5 por un precio de 169 euros.
A primera vista, parecen una copia idéntica de la generación anterior, pero tras probarlos a fondo, queda claro que Huawei ha preferido mejorar lo importante antes que añadir fuegos artificiales. ¿Siguen valiendo la pena? Analizamos lo mejor y lo peor de esta nueva apuesta de la firma asiática.
Un diseño continuista que sigue funcionando
Si pones los FreeBuds Pro 5 al lado de sus predecesores, te costará encontrar las diferencias. El estuche de carga es ligeramente más compacto y liviano (43 gramos), lo que se agradece en el bolsillo, e incluye un práctico altavoz integrado para emitir alertas sonoras si lo pierdes por casa. Los auriculares mantienen sus líneas fluidas y un peso de 5,5 gramos por unidad, una cifra que ayuda a que puedan pasar bastante tiempo en la oreja sin convertirse en una molestia.
Aquí aparece uno de los detalles que me ha dejado una sensación agridulce: las almohadillas. Huawei apuesta de nuevo por las clásicas de silicona, y funcionan correctamente, pero después de probar soluciones de espuma cuesta no echarlas de menos. La espuma suele ofrecer un ajuste más firme y una sensación de aislamiento superior. La buena noticia es que quienes tengan almohadillas compatibles de la generación anterior podrán seguir utilizándolas.

La calidad de sonido
Lo primero que hay que decir es que estos auriculares suenan realmente bien. Pero también hay que poner las cosas en contexto: hace años que los modelos de gama alta dejaron de sonar "mal". La diferencia ahora está en los matices.
Huawei apuesta por una configuración de doble controlador que separa el trabajo entre graves, medios y agudos. En la práctica, esto se traduce en un sonido equilibrado, con buena definición y una separación entre instrumentos que se nota especialmente en canciones con muchas capas.
Los graves tienen fuerza, pero no buscan convertir cualquier canción en una discoteca portátil. Las voces mantienen presencia y los agudos no resultan molestos incluso cuando subimos el volumen.
La cancelación de ruido es su gran argumento
Si hay un apartado donde Huawei realmente ha dado un salto, es la cancelación activa de ruido. Y aquí sí noto una diferencia clara. En entornos cotidianos, como en el transporte público o en una cafetería, consiguen reducir una cantidad de ruido sorprendente.
Lo más interesante es que no solo eliminan ruidos constantes, como motores o ventiladores. También gestionan bastante bien sonidos más irregulares. Eso sí, una buena cancelación de ruido no debe confundirse con silencio absoluto.
Una batería correcta, pero no extraordinaria
La batería ofrece una mejora incremental, aunque no revoluciona el sector. Con la cancelación de ruido activada, la autonomía se estira casi hasta las 6 horas de uso continuo (frente a las cinco horas y media del modelo anterior), dependiendo siempre del volumen y el códec utilizado.
No es una cifra decepcionante, pero tampoco es un apartado donde Huawei marque diferencias. El estuche permite ampliar bastante la duración total y añade carga inalámbrica, algo que ya debería ser casi obligatorio en esta categoría.

¿Merecen la pena?
Los Huawei FreeBuds Pro 5 son unos auriculares que no necesitan inventarse una historia para convencer. Su principal argumento es sencillo: hacen muchas cosas muy bien.
El sonido está a un nivel excelente, la cancelación de ruido es probablemente su mayor fortaleza y la experiencia general resulta muy pulida. No son baratos, pero tampoco juegan en un terreno donde se espere que lo sean.

