La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) ha activado una alerta que afecta directamente a uno de los productos comercializados bajo la marca blanca de Alcampo (Auchan).
Las autoridades sanitarias han solicitado su retirada inmediata de los puntos de venta tras detectar un fallo en su etiquetado que puede suponer un riesgo para la salud de ciertos consumidores.
Datos específicos del producto afectado
La alerta está dirigida exclusivamente a personas con intolerancia a los sulfitos. Se ha detectado la presencia de esta sustancia, no declarada en el envase, en un lote de azúcar de coco de la marca Auchan, comercializada en los supermercados de la cadena francesa.
La notificación ha llegado a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), tras un aviso de las autoridades sanitarias de Cataluña. La Aesan ya ha solicitado la retirada del producto de los canales de venta. Estos son los detalles exactos del lote afectado por la alerta:
- Nombre del producto: Azúcar de coco sin refinar.
- Marca: Auchan (Alcampo).
- Aspecto: bolsa de plástico.
- Número de lote: L /1004BE.
- Peso de unidad: 500 gramos.
- Temperatura de conservación: ambiente.
¿Qué deben hacer los consumidores?
La recomendación de las autoridades sanitarias es clara y varía según el perfil del consumidor:
- Personas con intolerancia a los sulfitos: como medida de precaución, se recomienda abstenerse de consumir el producto si lo tienen en sus hogares. El consumo de sulfitos sin conocimiento puede desencadenar reacciones adversas en personas sensibles.
- Población general: la Aesan subraya que el consumo de este azúcar de coco no comporta ningún riesgo para el resto de la población que no presente esta intolerancia.
El error radica únicamente en el etiquetado, al no mencionar la presencia de sulfitos, lo que supone un riesgo de seguridad alimentaria para un grupo específico de personas.
¿Qué son los sulfitos?
Los sulfitos son derivados del azufre que se utilizan frecuentemente como conservantes en la industria alimentaria.
Aunque son seguros para la mayoría, deben ser declarados obligatoriamente por ley cuando superan ciertas concentraciones, ya que pueden provocar síntomas alérgicos o digestivos en personas con sensibilidad o intolerancia.