Los Mossos d'Esquadra han detenido a cinco personas acusadas presuntamente de ejercer como falsos dentistas en dos clínicas de Barcelona y su área metropolitana.
Los arrestados están investigados por delitos de usurpación de estado civil, estafa, intrusismo profesional y lesiones después de que varios pacientes sufrieran secuelas físicas tras someterse a tratamientos odontológicos.
Graves consecuencias para los pacientes
Las clínicas investigadas están ubicadas en Olesa de Montserrat y Esplugues de Llobregat y funcionaban aparentemente con normalidad, ofreciendo tratamientos dentales a precios muy competitivos. Sin embargo, la investigación policial reveló que varias personas que trabajaban en los centros no disponían de la titulación homologada necesaria para ejercer como profesionales sanitarios.
Según fuentes policiales, algunos pacientes sufrieron graves consecuencias tras intervenciones que, en principio, eran rutinarias, llegando a presentar problemas como "parálisis en media cara". Además, otras víctimas habrían pagado tratamientos que nunca llegaron a completarse.
Una investigación iniciada tras la denuncia de un testigo
La investigación comenzó a finales de abril, cuando una persona acudió a una comisaría de los Mossos para alertar sobre posibles irregularidades en varios centros odontológicos. Los agentes de la Unidad de Investigación de la comisaría de Martorell, junto con la Unidad Central de Consumo, iniciaron las primeras comprobaciones y recogieron testimonios de pacientes que aseguraban haber sido víctimas de tratamientos presuntamente fraudulentos.
Durante las pesquisas, los investigadores realizaron vigilancias discretas sobre las clínicas y comprobaron que en su interior se desarrollaban actividades propias de profesionales sanitarios sin contar con los requisitos legales exigidos. Una de las detenidas, de nacionalidad boliviana, habría manifestado a los investigadores que en su país de origen trabajaba como implantóloga, aunque no contaba con la homologación necesaria para ejercer en España.
Material oxidado y productos sanitarios caducados
El pasado 17 de junio, los Mossos realizaron entradas y registros en las dos clínicas dentales investigadas, autorizados previamente por el juzgado correspondiente. Durante las inspecciones, los agentes intervinieron material informático, documentación de pacientes y agendas de visitas con información que podría permitir localizar a más afectados.
Además, los investigadores detectaron graves deficiencias en las instalaciones: las salas de atención y quirófano no cumplían las condiciones técnicas y sanitarias mínimas, y se localizaron materiales deteriorados, algunos de ellos oxidados, así como productos sanitarios caducados. La inspección contó también con la colaboración del Departamento de Trabajo y del Departamento de Salud para analizar posibles infracciones administrativas y penales.
Cinco detenidos y las clínicas precintadas
Los cinco arrestados, con edades comprendidas entre los 32 y los 60 años y de nacionalidad latinoamericana, fueron puestos a disposición judicial ante el juzgado de guardia de Martorell. Ninguno tenía antecedentes policiales ni judiciales. Tras declarar, quedaron en libertad con cargos mientras continúa la investigación.
Los Mossos precintaron ambas clínicas y el juzgado que lleva el caso ratificó posteriormente el cierre provisional de los centros por el riesgo que podían suponer para la salud de los pacientes. La investigación sigue abierta y los agentes trabajan para determinar si existen más víctimas afectadas por los presuntos tratamientos fraudulentos.