La revolución de la cirugía robótica: qué operaciones ya se realizan con esta tecnología

Tal y como expresa el Dr. Pedro Bretcha, el robot no opera de forma autónoma, pero la inteligencia artificial actúa como un copiloto que eleva la precisión

Equipo robótico del Hospital del Universitario Rey Juan Carlos / QUIRON SALUD
Equipo robótico del Hospital del Universitario Rey Juan Carlos / QUIRON SALUD

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Lo que hace unas décadas pertenecía al terreno de la ciencia ficción es una realidad cada vez más palpable en los quirófanos: la cirugía robótica promete inaugurar una nueva era médica en la que la destreza del cirujano se multiplica y la recuperación del paciente se acelera.

Los especialistas con los que Consumidor Global ha compartido impresiones coinciden en una premisa fundamental: la tecnología no elimina el factor humano, sino que lo potencia. Gracias al robot es posible acceder a recovecos anatómicos donde la cirugía tradicional resultaría rígida o implicaría grandes incisiones y mayor sangrado. 

Una herramienta dependiente de la mano humana

Podría existir, es justo reconocerlo, cierta inquietud entre los pacientes sobre el grado de autonomía de estas máquinas. Sin embargo, los cirujanos son tajantes respecto al control real de la intervención.

Un cirujano con el robot   QUIRON SALUD
Un cirujano con el robot QUIRON SALUD

“En la consulta se explica el funcionamiento real del robot y cómo es simplemente una herramienta completamente dependiente de nuestro manejo que, de ninguna manera, toma decisiones de forma autónoma. Nos permite mejorar y facilitar las maniobras quirúrgicas que normalmente hacemos en cirugía laparoscópica convencional”, explica a Consumidor Global el Dr. Luis Alberto Córdoba Martínez, especialista en Urología y experto en el robot quirúrgico Da Vinci del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo.

La inteligencia artificial actúa como un copiloto

El Dr. Pedro Bretcha Boix, jefe de servicio de Cirugía General y Digestiva del Hospital Quirónsalud Torrevieja, coincide plenamente: aunque el robot no opera de forma autónoma —cada movimiento es guiado al 100% por el cirujano digestivo—, “la inteligencia artificial actúa como un 'copiloto' que eleva la precisión en la cavidad abdominal”.

Esta integración de la IA abre nuevas posibilidades en intervenciones complejas. Por un lado, a través de la navegación quirúrgica y la realidad aumentada, la tecnología integra las imágenes preoperatorias y las superpone en directo sobre la consola 3D. Esto permite al especialista “'ver' la localización exacta de la arteria mesentérica o la delimitación profunda de un tumor gástrico bajo el tejido”.

Diferentes doctores / MAGNIFIC
Diferentes doctores / MAGNIFIC

Del vídeo a los algoritmos

Por otro lado, los sistemas de análisis de vídeo e identificación anatómica emplean algoritmos entrenados con miles de procedimientos que identifican en tiempo real estructuras críticas (como el colédoco o las vías biliares) y “sugieren el plano de disección más seguro para evitar lesiones inadvertidas”. 

Además, el Dr. Bretcha destaca que la IA “afina la respuesta de los instrumentos, eliminando cualquier temblor y optimizando la tracción sobre tejidos digestivos frágiles”.

Tensión visual, pérdida del tacto y riesgos de tracción

El paso de la cirugía tradicional a la consola robótica implica un aprendizaje exigente para el cirujano. El Dr. Daniel Andrades, especialista en Cirugía Torácica del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, reconoce que adaptarse a operar a través de una pantalla supone “un cambio importante, tanto técnico como mental”.

Fachada del Hospital Universitario Príncipe de Asturias
Fachada del Hospital Universitario Príncipe de Asturias / EUROPA PRESS - MARTA FERNANDEZ

Uno de los principales retos sensoriales es la ausencia de “percepción táctil directa, por lo que la visión resulta fundamental para valorar la tensión de los tejidos y la fuerza aplicada”. No obstante, el Dr. Andrades señala que la experiencia previa sigue siendo la base: “Cambian los medios de ejecución, pero se mantienen los principios quirúrgicos, el conocimiento anatómico y la toma de decisiones”. 

“Depende de la pericia y experiencia del cirujano”

Es importante asumir que el procedimiento no está exento de riesgos específicos. El Dr. Córdoba advierte de que el principal riesgo de esta tecnología radica en que, “al ser un dispositivo con gran capacidad de tracción, depende de la pericia y experiencia del cirujano para evitar lesiones inadvertidas durante el procedimiento”. 

Además, exige una coordinación estrecha con todo el personal de quirófano: “Requiere un equipo de enfermería y ayudantes con conocimiento del funcionamiento y posicionamiento de los brazos para evitar lesiones asociadas al cambio de los instrumentos, acoplándose a los brazos del robot”.

Urología: precisión milimétrica en la pelvis

La urología ha sido una de las especialidades pioneras en la adopción masiva de la robótica. En la cirugía del cáncer de próstata en particular, el robot “facilita la preservación neurovascular de las estructuras periprostáticas y minimiza el traumatismo del esfínter”. Esto se traduce en un impacto directo sobre la calidad de vida: “una mayor preservación de la función sexual y la recuperación precoz de la continencia urinaria”.

Un doctor / PEXELS
Un doctor / PEXELS

Más allá de la próstata, la tecnología abarca un amplio catálogo de intervenciones complejas. El equipo del Dr. Córdoba emplea el sistema robótico para “toda la cirugía urológica abdominal, nefrectomías parciales, cistectomías radicales con reconstrucciones extracorpóreas del tracto urinario, cirugía del suelo pélvico femenino, además de cirugía reconstructiva de la vía urinaria por patología benigna”.

Cirugía Digestiva: el estándar en cáncer de recto y postoperatorio

En el aparato digestivo, la plataforma se ha consolidado como el estándar de referencia (gold standard) en el abordaje del cáncer de recto. “La cavidad pélvica es un espacio rígido, profundo y estrecho; la precisión de los brazos robóticos permite realizar la escisión total del mesorrecto garantizando márgenes de seguridad óptimos y preservando los nervios responsables de la función urinaria y sexual”, precisa el Dr. Bretcha. 

Para lograrlo en cavidades de pocos centímetros, instrumentos articulados como los Endowrist ofrecen 7 grados de libertad y giro de 360°, reproduciendo el muñequeo humano. La técnica está ganando terreno en otras áreas clave:

  • Cáncer de esófago y estómago
  • Cirugía pancreática y biliar
  • Cirugía bariátrica y de revisión
  • Reconstrucción de la pared abdominal
Un paciente / MAGNIFIC - DC Studio
Un paciente / MAGNIFIC - DC Studio

Ventajas postoperatorias 

Las ventajas postoperatorias responden a factores mecánicos concretos. Al pivotar los brazos robóticos sobre los orificios de entrada, se evita el apalancamiento que sufren los tejidos en la laparoscopia tradicional, reduciendo el dolor. 

Asimismo, la manipulación delicada de las asas intestinales minimiza el adormecimiento del intestino tras la intervención, lo que facilita que el paciente tolere comida sólida y camine mucho antes, reduciendo la estancia hospitalaria.

El riesgo de sangrado y de infección también baja

José Antonio Pérez, jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Quirónsalud Tenerife, también resalta los beneficios postoperatorios. Gracias a la operativa del robot, expone “la paciente va a notar menos dolor en el post-operatorio, lo que le permitirá una movilización precoz y una recuperación más rápida. El riesgo de sangrado y de infección también es menor”.

Hospital Quirónsalud Tenerife / QUIRÓNSALUD
Hospital Quirónsalud Tenerife / QUIRÓNSALUD

Su punto de vista es que la cirugía robótica ha permitido realizar procedimientos de gran complejidad con mayor seguridad para las pacientes, mayor comodidad para el cirujano (lo cual se traduce en una mayor seguridad quirúrgica) y una disminución de la tasa de complicaciones.

Las pacientes que más se benefician de la tecnología

Este experto detalla que, en general, la cirugía robótica resulta especialmente interesante en aquellas intervenciones que requieren de una mayor precisión. “Los procesos oncológicos en ginecología, incluyendo el cáncer de endometrio y el cáncer de ovario en estadio inicial”, precisa.

En patología no oncológica, las pacientes que más se benefician de esta técnica “son pacientes con miomas uterinos en los que se pretende conservar el útero, cirugías para corrección de malformaciones de útero o las pacientes afectas de endometriosis pélvica (sobre todo la afectación del suelo de la pelvis, incluyendo el tabique recto-vaginal)”.

Cirugía Torácica: intervención en la cavidad ribeteada

Operar dentro del tórax implica trabajar en un entorno rígido rodeado de costillas y con estructuras vasculares, bronquiales y nerviosas muy próximas. Los instrumentos articulados permiten reproducir casi por completo los movimientos de la muñeca humana dentro de la cavidad torácica, facilitando giros, rotaciones y suturas en zonas profundas como el hilio pulmonar o el mediastino.

Una camilla / MAGNIFIC - DC Studio
Una camilla / MAGNIFIC - DC Studio

En esta línea, en el tratamiento del cáncer de pulmón, la robótica permite realizar resecciones anatómicas mediante pequeñas incisiones, facilitando la disección y evaluación de los ganglios linfáticos mediastínicos. También simplifica procedimientos complejos como broncoplastias, angioplastias y reconstrucciones bronquiales.

Resultados oncológicos comparables

Con todo, el Dr. Andrades mantiene una postura prudente respecto a los resultados globales en lo relativo al tratamiento del cáncer.

 “Los estudios disponibles muestran resultados oncológicos generalmente comparables a los de otras técnicas mínimamente invasivas. Se han descrito posibles ventajas en determinados resultados perioperatorios y en la evaluación ganglionar, pero no está demostrado de forma concluyente que la cirugía robótica proporcione mayor supervivencia que otras técnicas mínimamente invasivas”, sostiene.

Otorrinolaringología: abordaje sin cicatrices externas

En la región de cabeza y cuello se concentran en muy pocos centímetros vasos sanguíneos mayores como la carótida y nervios críticos como el facial o el recurrente. Zonas profundas como la base de la lengua o la hipofaringe presentan cavidades estrechas a las que resulta difícil acceder con instrumental recto.

Una médica / MAGNIFIC
Una médica / MAGNIFIC

Así, el Dr. Domingo Graterol, especialista en Otorrinolaringología en el Hospital Universitari Dexeus (Grupo Quirónsalud), señala que la principal aportación de esta tecnología es la posibilidad de realizar abordajes a través de la propia boca: “Para llegar a tumores de la hipofaringe, la cirugía clásica obligaba a veces a realizar abordajes externos o combinados. Con el robot, el acceso se hace a través de la propia boca, sin cicatrices visibles y sin tocar estructuras que no están afectadas”.

De la lengua a la apnea del sueño

Su aplicación principal se centra en la cirugía transoral de tumores de la orofaringe (amígdala y base de la lengua), laringe y en la cirugía de la apnea del sueño. “Es extremadamente complejo extirpar con seguridad tumores situados en el fondo de la garganta sin dañar los tejidos sanos que los rodean”, señala el especialista.

Hoy es posible hacerlo “con márgenes oncológicos adecuados, y eso se traduce en una recuperación más rápida y en menos secuelas al tragar y al hablar”, aclara el Dr. Graterol, aunque enfatiza que la técnica debe seleccionarse adecuadamente según el caso.

Costes de la tecnología

A pesar de los avances técnicos, la adopción de estos equipos enfrenta la barrera de su viabilidad económica. Los costes no se limitan a la adquisición de las plataformas, sino que tienen que ver con su mantenimiento, el instrumental específico desechable y la capacitación de los equipos médicos.

Unos doctores   MAGNIFIC   stefamerpik
Unos doctores / MAGNIFIC - stefamerpik

“Su sostenibilidad depende de factores como el volumen de intervenciones, la organización del quirófano, la experiencia del equipo y los resultados clínicos. En centros con mucha actividad, los costes fijos pueden distribuirse entre un mayor número de procedimientos”, razona el Dr. Daniel Andrades.

Recursos empleados

El especialista arguye que es necesario ponderar los ahorros indirectos vinculados a la menor estancia hospitalaria o la reducción de complicaciones, si bien precisa que estos beneficios no compensan automáticamente la inversión en todos los centros. 

“Por tanto, la sostenibilidad depende de que el uso de la tecnología aporte un valor clínico y organizativo que justifique los recursos empleados”. En definitiva, la verdadera meta no es sumar complejidad, sino “poder ofrecer una cirugía adecuada y segura con la menor agresión posible”, concluye el Dr. Andrades. Todo un compromiso técnico y humano cuyo fin último es devolver al paciente a su vida cotidiana en menos tiempo, con menos dolor y con las menores secuelas posibles.

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