¿Quién dijo que para Halloween hay que comprar un disfraz de pies a cabeza? Zara esconde entre sus novedades varias prendas que pueden convertirse en la base de cuatro estilismos terroríficamente sofisticados. Desde una momia con mucho estilo hasta una Caperucita Roja de estética nocturna, estas propuestas demuestran que se puede dar miedo sin perder ni un ápice de elegancia.
Se acerca la noche de los muertos vivientes y, con ella, la eterna pregunta: ¿De qué nos disfrazamos este año? Si no eres de las que disfruta gastando o comprando un traje que después acabará olvidado en el fondo del armario, tenemos una alternativa mucho más interesante para reutilizar después dichas adquisiciones. La clave está en buscar prendas versátiles que ya puedas incorporar a tus looks habituales y que, con los complementos adecuados, se transformen en un disfraz de lo más original.
En esta ocasión, Zara tiene varias piezas que encajan perfectamente con esta idea. Diseños con transparencias, tejidos especiales, detalles desflecados y siluetas que permiten construir hasta cuatro personajes diferentes. Lo mejor es que no necesitarás grandes inversiones ni recurrir a disfraces demasiado evidentes para conseguir un resultado llamativo.
1. Una momia con mucho glamour gracias a una camiseta blanca
Una camiseta blanca de Zara con silueta amplia, a priori puede parecer una prenda demasiado básica para Halloween, pero este diseño de Zara tiene un detalle que cambia completamente las reglas del juego: incorpora un cuello tipo choker que rodea el escote y aporta un aire diferente estilo venda.
Es la candidata perfecta para recrear una versión sofisticada de la momia. La idea es combinarla con unos pantalones blancos ajustados o unos leggings en el mismo tono, dejando que el protagonismo recaiga en el juego de volúmenes de la parte superior. Para conseguir ese efecto de vendas, puedes añadir tiras de tejido blanco alrededor de los muslos si optas por una falda corta o bien darle un toque en las muñecas, sin recargar demasiado el conjunto.
Un maquillaje de piel pálida, sombras oscuras alrededor de los ojos y labios nude completarán este disfraz mortalmente sencillo como eficaz. ¿El resultado? Una momia con estética minimalista que podría salir perfectamente de una fiesta de disfraces de moda.
2. El efecto zombie chic está en esta falda de volantes
Si buscas un disfraz menos convencional, esta falda midi de Zara es una auténtica inspiración. Su diseño combina diferentes tejidos, capas asimétricas y acabados deshilachados que recuerdan a una prenda rescatada de una película de terror pero sin dejar de ser arrebatadora para cualquier corazón de un amante de la moda.
Su estética resulta ideal para construir un personaje zombie, pero con un punto romántico y sofisticado. Puedes combinarla con una blusa gris desgastada, una camiseta de encaje o un top en tonos tierra. Añade unas botas altas negras y medias ligeramente rasgadas para reforzar ese aspecto de estilismo decadente.
El maquillaje será el encargado de darle el toque definitivo: ojeras marcadas, labios apagados y pequeños detalles que simulen heridas en el rostro. La gracia está en mezclar elementos delicados con otros más siniestros.
3. Un chaleco de terciopelo para convertirte en una vampira
El terciopelo negro es uno de esos tejidos que nunca falla cuando buscamos un aire misterioso. Este chaleco de Zara permite construir un disfraz de vampiro de época sin necesidad de recurrir a la clásica capa de Drácula.
Puedes llevarlo sobre una camisa blanca de mangas amplias o incorporándolo sobre un vestido midi entallado o una falda larga tipo lápiz para conseguir una estética de femme fatale. Unas botas de tacón, varios collares de perlas y unos mitones de encaje o seda aportarán ese acabado teatral que marca la diferencia. Para el maquillaje, apuesta por una piel luminosa y pálida, labios burdeos y una mirada intensa. El resultado será una vampiro elegante, con referencias góticas y un punto de sofisticación.
4. Caperucita Roja se pasa al lado más glamuroso
La última propuesta tiene como protagonista una capa de acabado metalizado, perfecta para reinterpretar uno de los personajes más reconocibles de los cuentos. En lugar de apostar por el tradicional disfraz rojo, puedes construir una Caperucita con una estética mucho más moderna y nocturna.
Combina la capa con un vestido negro corto, unas botas altas y medias oscuras. Si quieres acercarte más al personaje original, incorpora algún accesorio rojo, como un bolso pequeño o un lazo en el pelo. Los mitones delicados también encajan especialmente bien en este conjunto. El resultado es una versión más atrevida del clásico cuento, con brillos, contrastes y un punto de fantasía.
El complemento que une los cuatro disfraces
Hay un accesorio que puede elevar cualquiera de estas propuestas: unos mitones delicados de 100% seda o piel. Aportan un aire romántico, vintage y ligeramente teatral que funcionan especialmente bien con la estética de Halloween si tienes una cena, fiesta o salida nocturna la noche de 31 de octubre.
La clave está en jugar con los contrastes y aprovechar prendas que después puedas seguir utilizando. Porque este año la tendencia no consiste en disfrazarse por completo, sino en construir un personaje con piezas de moda que sobrevivan mucho más allá de la noche del 31 de octubre.
Añadir Consumidor Global como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.