Airbus España inicia una huelga indefinida: por qué se paraliza el gran fabricante de aviones
Los trabajadores de las plantas de Madrid, Sevilla, Toledo y Albacete mantienen los paros tras considerar insuficiente la última oferta de la compañía
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Los trabajadores de Airbus España están convocados a una huelga indefinida desde este martes, 25 de agosto, después de que la plantilla haya rechazado la última propuesta de la compañía para tratar de evitar las movilizaciones.
Las asambleas celebradas este lunes por los sindicatos CGT, UGT y ÚTIL han respaldado por una amplia mayoría mantener los paros, pese al intento de la dirección de alcanzar un acuerdo en la mediación celebrada el pasado viernes ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA).
Airbus, uno de los grandes fabricantes de aviones del mundo
La decisión afecta a los centros de Getafe (Madrid), San Pablo y Tablada (Sevilla), Illescas (Toledo) y Albacete. En Cádiz, la asamblea se ha aplazado hasta el próximo 1 de septiembre para adherirse a la decisión mayoritaria del resto de plantas.
Para entender la importancia del conflicto, Airbus es uno de los grandes fabricantes de aviones del mundo y una de las principales compañías del sector aeronáutico en España. La empresa fabrica y ensambla aviones comerciales y militares y cuenta con miles de trabajadores en sus centros españoles.

Escasez de aviones
Además, la huelga llega en un momento delicado para la industria aeronáutica. El mundo afronta una escasez de aviones debido, entre otros factores, a los retrasos acumulados en las entregas de nuevos aparatos. La situación afecta especialmente a las aerolíneas, que necesitan renovar y ampliar sus flotas para responder a la demanda de pasajeros.
El consejero delegado de BOC Aviation, Stevel Townend, quien asegura que la escasez de aviones a nivel mundial se prolongará hasta finales de esta década.
¿Por qué se paraliza el gran fabricante de aviones?
El origen del conflicto está en las condiciones laborales que la plantilla reclama a la compañía. Aunque Airbus ha mejorado su propuesta en las últimas semanas, los trabajadores consideran que todavía quedan cuestiones fundamentales sin resolver.
En la reunión de mediación del SIMA del pasado viernes, la dirección presentó un “Planteamiento de Diálogo y Paz Social” con varias medidas destinadas a frenar la huelga. Entre ellas figuraba un incremento salarial vinculado al IPC, acompañado de un porcentaje adicional para recuperar poder adquisitivo.
Airbus también ofreció recuperar las condiciones de teletrabajo anteriores y retirar el recurso presentado ante el Tribunal Supremo sobre los complementos correspondientes a las bajas médicas por incapacidad temporal (IT), además de comprometerse a devolver los descuentos que se habían aplicado.
“Reivindicaciones esenciales”
Sin embargo, para los sindicatos estas medidas no son suficientes. Uno de los principales problemas es, precisamente, la falta de concreción sobre cuánto subirán los salarios y cuándo se aplicarán esas mejoras.
A esto se suman otras reivindicaciones que la plantilla considera esenciales, como las vacaciones, la flexibilidad horaria, el servicio de comedor y el transporte colectivo. La decisión de Airbus de dejar estos asuntos para posteriores negociaciones ha terminado inclinando la balanza a favor de la huelga indefinida.
Un conflicto que viene de julio
La huelga indefinida llega después de varias semanas de tensión en las plantas españolas de Airbus. El conflicto ya provocó una convocatoria de huelga anterior, que finalmente fue desconvocada después de que la plantilla rechazara el preacuerdo alcanzado por la dirección con los sindicatos que no participan en la convocatoria actual, CCOO, SIPA y ATP.
Ante la escalada del enfrentamiento, Airbus recurrió a la mediación del SIMA y contrató al despacho Baker McKenzie para tratar de desbloquear las negociaciones. Además, la compañía realizó un cambio en su dirección de Recursos Humanos, con el nombramiento de Soledad Muñoz en sustitución de Antonio Lasada.
Las conversaciones permitieron avanzar en algunos asuntos, entre ellos los acuerdos laborales de Cádiz y el denominado proyecto Bromo, pero no fueron suficientes para evitar que los sindicatos CGT, UGT y ÚTIL mantuvieran la convocatoria. Este lunes, además, los trabajadores realizaron paros de tres horas antes de celebrar las asambleas en las que debían decidir si aceptaban suspender la huelga para continuar negociando. Finalmente, la mayoría optó por mantener la movilización.
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