Condenados a dos años de cárcel el dueño y un empleado del 'escape room' que abrasó a una cliente
La víctima fue rociada con gasolina y luego le prendieron fuego. Como consecuencia de las heridas, la mujer estuvo un mes en coma y medio año ingresada en el hospital
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Dos años de cárcel para el empresario y uno de los trabajadores del escape room que casi le cuesta la vida a una cliente. El Juzgado de lo Penal 5 de Granada ha emitido esta sentencia después de que la mujer sufriera quemaduras graves al participar en el juego.
Primero, le rociaron con gasolina y después le prendieron fuego. La sentencia, contra la que cabe recurso, ha absuelto a otro de los operarios que trabajó el día del accidente, un empleado sin contrato para el que la Fiscalía retiró todos los cargos el día del juicio, celebrado en junio.
Los hechos se remontan a 2022
El suceso tuvo lugar el 26 de junio de 2022, cuando un grupo de amigos decidió participar en un escape room de Cájar (Granada), una actividad que se desarrollaba en una casa en la que tenían que completar pruebas y resolver enigmas para salir.

El grupo contrató la actividad en la modalidad de hardcore para que fuera más intenso y cada uno de los participantes pagó 25 euros por la aventura, según explicaron durante el juicio.
Pruebas llevadas al extremo
En la vivienda estaban en ese momento un trabajador con contrato, ahora condenado, y otro que no lo tenía. Entre los dos dirigían el juego de pruebas con una planificación que incluía meter a los participantes en un baúl, maniatarlos, simular una horca y rociarlos con un líquido que debió ser agua aromatizada con gasolina.
El día de los hechos, la mezcla no se había hecho y el trabajador condenado roció con una garrafa a la víctima, a la que después acercó dos veces un mechero que ella sopló. En el tercer intento, se produjo una deflagración y ella se incendió. La víctima estuvo un mes en coma y medio año hospitalizada.
Condenados por un delito de lesiones
En el juicio, declaró que advirtió al trabajador de que olía demasiado a gasolina, aunque no fue suficiente para evitar que saliera ardiendo, con el 40% del cuerpo afectado. "Resulta acreditado un absoluto incumplimiento del deber de cuidado y una dejación especialmente intolerable de las medidas elementales de seguridad, que determinan que su conducta sea calificada de imprudencia grave", ha explicado la titular del Penal 5 para condenar al trabajador.
La sentencia condena al empresario y al trabajador dado de alta como autores de un delito de lesiones por imprudencia grave a dos años de cárcel y absuelve al tercer procesado.
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