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Iryo encadena semanas de mala planificación con los horarios de sus trenes

Usuarios denuncian modificaciones en las horas de salida de los trenes de la compañía ferroviaria italiana, lo que genera gastos inesperados

Ana Carrasco González

Personal de Adif en la estación de trenes de Santa Justa de Sevilla / Francisco J. Olmo - EP

El tiempo es, quizás, el único lujo verdaderamente irrecuperable. Cuando un viajero adquiere un billete de tren de alta velocidad, no solo está comprando un trayecto entre dos ciudades; está invirtiendo en certidumbre. La promesa de salir a una hora exacta y llegar a una reunión de trabajo, a un enlace aéreo o a un compromiso ineludible es el pilar sobre el que se sostiene la movilidad moderna. 

Sin embargo, un número creciente de pasajeros de la operadora Iryo ha denunciado en las últimas semanas modificaciones unilaterales en los horarios de sus trenes. Alteraciones que van desde adelantos que pasan inadvertidos hasta retrasos de más de cinco horas, que en muchos casos han terminado generando gastos imprevistos. 

Las horas de espera 

"Acabo de recibir un correo informando de que el tren ha modificado su horario y saldrá más de tres horas después", relata Josep Maria Franco, uno de los pasajeros afectados. Franco tenía previsto viajar en el tren Iryo 06136 entre Madrid y Sevilla el 2 de abril de 2026 a las 13:55. La notificación que recibió indicaba que el nuevo horario de salida sería a las 17:00. El cambio, denuncia, le deja sin margen para cumplir con sus compromisos en destino.

"¿Y no tengo opción de cambiarlo gratuitamente a uno que se me adapte mejor?", escribe al servicio de atención de la compañía.

En la misma fecha, Carlos López —nombre ficticio para preservar su identidad— se encontró con una situación similar al revisar su correo electrónico días antes de viajar. Había comprado dos billetes para el trayecto Madrid–Barcelona el 2 de abril con salida a las 9:22. La notificación que recibió informaba de una modificación: el tren saldría finalmente a las 11:22. "¿Eso pueden hacerlo?", pregunta públicamente a la compañía. "Yo tengo cosas programadas según mi horario".

Un tren Iryo / Rober Solsona - EP

Perder el tren llegando a tiempo

Antonio M. compró el 23 de diciembre cuatro billetes para viajar el 2 de marzo desde Barcelona Sants hasta Sevilla Santa Justa en un tren directo que inicialmente salía a las 13:45. Posteriormente, el horario se adelantó a las 13:20. Según explica el pasajero, la compañía asegura haber enviado la notificación por correo electrónico el 9 de febrero. Sin embargo, ese mensaje terminó en la carpeta de spam. El resultado fue que los viajeros perdieron el tren.

Sin disponibilidad de trayecto directo ese día, Iryo ofreció cubrir únicamente el trayecto Barcelona–Madrid. Para completar el viaje hasta Sevilla, los pasajeros tuvieron que comprar nuevos billetes por su cuenta. El coste adicional: 96 euros. "Teníamos la obligación de estar en Sevilla esa misma noche por motivos laborales", explica.

Un viaje reorganizado sobre la marcha

Ana compró un billete para viajar el 11 de marzo desde Córdoba a Barcelona con salida a las 12:28 y llegada a las 17:41. Semanas después, su salida fue pospuesta casi cinco horas: su tren había sido cambiado al de las 17:09, con llegada a las 22:46.

"Un retraso de cinco horas no es aceptable. Compré el billete al mediodía para poder llegar a tiempo a Barcelona", explica. Tras contactar con atención al cliente para solicitar un cambio a otro tren más temprano, asegura que no obtuvo respuesta. Finalmente tuvo que buscar una ruta alternativa. Su reclamación exige el reembolso completo del billete, ya que considera que el cambio unilateral hace inviable el viaje en las condiciones contratadas.

¿Y el derecho a indemnización?

Las reclamaciones, según los testimonios recogidos, se centran en un mismo punto: cuando el cambio lo realiza la compañía, los pasajeros esperan poder modificar o cancelar su billete sin asumir costes adicionales. 

"¿Compras billetes con meses de antelación, te cambian los horarios de llegada del tren aumentándote media hora más de trayecto, llegas una hora y 50 minutos más tarde de ese nuevo horario y aún así no tienes derecho a indemnización? Ladrones", asegura Pedro G., otro pasajero afectado.

Qué dice la normativa

Los cambios de horario en servicios ferroviarios no son inusuales. La planificación de la red, ajustes operativos o modificaciones en la infraestructura pueden obligar a reprogramar trenes. Sobre todo, ahora que se han realizado trabajos de reparación en el tramo dañado tras el accidente en Adamuz. 

Sin embargo, la normativa europea de derechos de los pasajeros ferroviarios —Reglamento (UE) 2021/782— establece que cuando un servicio se cancela o sufre modificaciones significativas, el viajero debe poder elegir entre el reembolso del billete o el transporte alternativo en condiciones comparables. En el caso de retrasos durante el viaje, también se contemplan compensaciones económicas cuando la demora supera determinados umbrales. El punto conflictivo suele ser qué se considera exactamente una "modificación significativa" y cómo se gestionan los cambios cuando el billete original tiene condiciones restrictivas.

Un tren de Iryo / JOSÉ MANUEL VIDAL - EFE

Respuesta de Iryo

Consumidor Global se ha puesto en contacto con Iryo para conocer su postura oficial al respecto. 

"Estos ejemplos tienen que ver con cambios debido a motivos operacionales y se ha reubicado a los viajeros en el siguiente trayecto que había disponible", señalan desde Iryo. "Asimismo, esas comunicaciones siempre van acompañadas de un enlace para la autogestión de la reserva, así como del número de Atención al Cliente para realizar cambios gratuitos o la cancelación del viaje sin coste", aseguran.