Arte contra el olvido, así es el festival itinerante Perifèria Cultural

La nueva edición del ciclo Perifèria Cultural 2026 recorre los pueblos de Cataluña, entre el 23 de mayo y el 15 de noviembre, con sus espectáculos de música, teatro y poesía sobre memoria histórica

Un concierto de Roger Mas en el castillo de Ciutadilla (Lleida) durante la edición de 2024 del Perifèria Cultural / MARTÍ E. BERENGUER
Un concierto de Roger Mas en el castillo de Ciutadilla (Lleida) durante la edición de 2024 del Perifèria Cultural / MARTÍ E. BERENGUER

Escucha el artículo ahora…

0:00
0:00

Como las bandas de músicos ambulantes y los juglares que visitaban los pueblos para animar las verbenas y las fiestas populares, los artistas del ciclo Perifèria Cultural “llegan a lugares donde, de no ser por ellos, no llegaría la cultura crítica”, expone su director, Francesc Ribera.

Con más de 100 conciertos y espectáculos repartidos en 35 municipios de Cataluña, Mallorca, el Matarraña y la región de Occitania, la edición del festival Perifèria Cultural 2026 pone el foco en la memoria histórica y en la necesidad de reivindicar la cultura como un espacio de pensamiento e identidad contra el olvido.

‘Guerra, exili i revenja’ en Corbera d’Ebre

En el interior de la iglesia del antiguo pueblo de Corbera d’Ebre (Terra Alta), bombardeada por la aviación franquista durante la Guerra Civil española y convertida en símbolo del sufrimiento de la población, arranca el ciclo Perifèria Cultural con la proyección de La invasió dels bàrbars (22 de mayo, a las 21 horas), una película dirigida por Vicent Monsonís que aborda la represión franquista en Valencia.

La iglesia de Corbera d'Ebre / RIC GABA - FLICKR
La iglesia de Corbera d'Ebre / RIC GABA - FLICKR

Frente a la iglesia, entre las ruinas donde todavía perdura el recuerdo de la senda que nunca se ha de volver a pisar, Joan Lluís Bozzo y Annabel Villalonga presentan Guerra, exili i revenja (23 de mayo, a las 19:30 horas), una propuesta escénica que combina poesía y música, una rapsodia que transita el dolor de las víctimas del franquismo. “Ahora que hay un discurso creciente que banaliza el dolor de las víctimas, esta obra es más necesaria que nunca”, apunta Ribera.

Un festival itinerante

El espectáculo Guerra, exili i revenja viaja el 29 de mayo a Porreres (Mallorca), un lugar donde se sucedieron los fusilamientos y se abrieron fosas comunes; y el 5 de septiembre a Argelès-sur-Mer, la población francesa donde se estableció un centro de internamiento que acogió a más de 100.000 refugiados republicanos que huían de la Guerra Civil.

“Son tres escenarios que representan la crueldad de la guerra, y la cultura es una buena arma contra el olvido, pero cada propuesta tiene un relato independiente”, explica Ribera.

Música, teatro y poesía

Básicamente, “apareamos diversas expresiones artísticas, como teatro, música y poesía, con la voluntad de ofrecer propuestas que ponen por delante el contenido a la ejecución sublime, aunque contamos con muy buenos artistas en la programación”.

Entre los espectáculos de la presente edición, destacan los encuentros en los que dos artistas construyen un relato compartido a través de su disciplina artística, como los protagonizados por Guillamino y Tomeu Penya (Sant Hilari Sacalm, 6 de junio), Guillaume López y Judit Neddermann (Colera, 4 de julio), y Miquel Gil y Miquela Lladó (Baldomar, 31 de julio).

Del centro a la periferia

“Este año ampliamos, aún más, el mapa cultural del Perifèria con la incorporación de Mallorca y el Matarraña como nuevas sedes”, apunta Ribera.

Al final, los espectáculos culturales acaban concentrándose en las grandes metrópolis, “por eso nosotros los llevamos a los pueblos pequeños. Somos el festival que viaja con la cultura a contracorriente”.