Los Harlem Globetrotters nunca fueron solo un equipo de baloncesto. Desde que nacieron en Chicago en 1926, primero como Savoy Big Five y después bajo el nombre que les dio el entrenador Abe Saperstein, vieron la cancha como un escenario. En sus partidos mezclan talento, humor, ritmo y acrobacias.
En una época atravesada por la segregación racial, los Globetrotters, abiertos a jugadores afroamericanos, cambiaron la historia. Su victoria ante los Minneapolis Lakers (61-59) en 1948 allanó el camino hacia la integración racial en la recién creada National Basketball Association (NBA) en 1950, liga que reclutó a sus estrellas Chuck Cooper y Nat 'Sweetwater' Clifton.
La promotora española detrás de los Globetrotters
Sin embargo, los Harlem Globetrotters fueron repudiados por la propia NBA porque estaban demasiado enfocados en el espectáculo, lo que los llevaba a hacer algunas jugadas que no estaban permitidas, además de saltarse varias reglas. Así, desde 1952, los Globetrotters se embarcaron en una gira perpetua que los ha llevado a más de 120 países, sumando más de 60 récords Guinness.
Ahora, cuando cumplen cien años de historia, sus atletas de élite regresan con su gira centenaria que hace parada en España de la mano de Proactiv Entertainment, la promotora catalana que acumula ya diez años junto a los Globetrotters. Consumidor Global conversa con su portavoz, Paula Vitores, sobre los retos logísticos y la capacidad para seguir reinventando, un siglo después, la misma magia que los convirtió en leyenda.
--Después de diez giras juntos, imagino que esta del centenario tiene algo distinto. ¿Cómo se vive desde dentro la responsabilidad de producir precisamente esta gira, la de los cien años?
--Con muchísimo orgullo. Son muchos años ya de relación estrecha con los Harlem Globetrotters y este aniversario es especialmente importante. Cumplir cien años no pasa todos los días. Además, cuando trabajas generando experiencias y recuerdos para la gente, el tiempo pasa muy rápido. Ellos llevan haciendo eso un siglo y nosotros estamos muy contentos de formar parte de esta celebración.
--¿Hay presión por estar a la altura?
--Sí, claro, porque sabes que no es una gira cualquiera. El público entiende que está ante un momento histórico dentro del espectáculo y eso hace que todo se viva con una ilusión especial. Pero también con muchas ganas, porque viene cargada de novedades.
--Sin hacer demasiado 'spoiler', ¿qué va a encontrar el público que no haya visto en anteriores visitas de los Globetrotters a España?
--Hay distintos momentos del show que no quiero desvelar para que sea sorpresa, pero van a ser guiños orientados a celebrar ese centenario. Uno de los grandes protagonistas serán los Golden Ball Moments, con una pelota dorada que marcará dinámicas muy especiales con el público. Porque si algo define el espectáculo de los Harlem Globetrotters es su interacción. Aquí el espectador no solo mira, forma parte del show, y este año aún más. Además, hay merchandising exclusivo del centenario, una edición global pensada especialmente para los fans.
--Esa interacción parece ser una de las claves de que sigan llenando pabellones cien años después.
--Totalmente. Yo creo que ellos han construido muy bien su marca poniendo siempre al visitante en el centro. Hay momentos en los que baja gente del público a la pista, interactúan constantemente y generan una cercanía muy especial. Y eso no es tan fácil de conseguir en espectáculos de gran formato, en recintos enormes y con tanta producción detrás.
--Ante un público intergeneracional donde se mezclan los abuelos que los veían hace décadas y los niños de hoy, ¿es un reto hacer un espectáculo fresco, pero manteniendo la esencia?
--Hay una estructura del espectáculo que sabemos que gusta muchísimo y que forma parte de la identidad de los Harlem. Eso se mantiene. Los Washington Generals siguen siendo sus rivales y la dinámica general del partido es reconocible. Lo que hacen es ir renovando la forma de presentarlo para que siga sorprendiendo. Por ejemplo, las canastas de cuatro puntos siguen siendo uno de esos momentos que dejan al público impresionado. Son lanzamientos desde muy lejos y muy característicos de ellos.
--Con más de 60 récords Guinness a sus espaldas, ¿el público será testigo de alguna nueva proeza de este calibre?
--Más que un reto concreto, el propio espectáculo ya es una demostración continua del nivel que tienen los jugadores. Hacen mates increíbles, piruetas, lanzamientos muy difíciles. Continuamente se superan. Hay canastas que, sinceramente, cuesta creer si no las ves en directo.
--Esa espectacularidad supongo que tiene un gran reto logístico. Mover a un equipo compuesto por atletas de élite, transportar canastas especiales, habilitar zonas VIP y trasladar toneladas de material oficial en apenas unos días. ¿Cuál es el mayor desafío para la promotora?
--La logística es importantísima. Hay muchas personas involucradas que no se ven a la hora de celebrar el espectáculo, y hay que trasladarlas de una parte a otra en tiempo récord. No es solo el equipo de los Harlem, sino toda la gente que les acompaña, material técnico… Hay traslados por tierra y también por aire, así que coordinarlo todo requiere muchísimo trabajo.
–¿Alguna anécdota?
--Las aerolíneas a veces se asustan un poco. Imagínate ver aparecer de golpe a varios jugadores de más de dos metros, con muchísimas maletas y equipaje. Los controles se complican bastante, pero siempre llegamos a tiempo y con muchas ganas de estrenar cada ciudad.
--¿Qué importancia tiene España para los Harlem Globetrotters dentro de sus giras internacionales?
–Les encanta España. Si les preguntas, siempre te dicen que les encanta la paella y la fiesta, se sienten como en casa. Ya somos prácticamente familia después de tantos años colaborando. Disfrutan mucho del buen clima, de la buena comida, y siempre suelen destacar que los fans aquí son especialmente cariñosos con ellos.
--¿Y cómo está respondiendo el público español este año? ¿Se nota el efecto centenario?
--Sí, muchísimo. La gira siempre tiene muy buena acogida porque ellos llevan años trabajando la relación con el público español, pero este año todavía más gente quiere venir porque entiende que es una ocasión irrepetible. Estamos muy contentos con la respuesta.
--¿Qué supone para una promotora española trabajar con una marca tan reconocible a nivel mundial?
--Para nosotros refuerza mucho los valores que defendemos como empresa. En Proactiv siempre hablamos de generar emociones y recuerdos imborrables. Trabajar con experiencias tan potentes y tan queridas internacionalmente encaja completamente con esa filosofía.
--Para terminar, si tuviera que resumir esta gira del centenario en una sola frase, ¿cuál sería?
--Cien años solo se cumplen una vez en la vida. El show va a estar repleto de novedades y, si alguien quiere presenciar un espectáculo de primera clase, no solo a nivel de baloncesto, sino también de trucos y físico en cuanto a jugadores de primer nivel, sin duda que venga. Esto solo ocurre una vez en la vida. El 22 de mayo estamos en Tarragona, el 23, en Barcelona, y el domingo 24, en Valencia.