El campo avisa sobre el encarecimiento de los insumos por la guerra: cómo afecta a los consumidores
Las organizaciones agrarias denuncian subidas de hasta el 40% en fertilizantes y gasóleo, alertan de movimientos especulativos y piden al Gobierno que intervenga para evitar un nuevo golpe al bolsillo de los consumidores
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La escalada del conflicto en Oriente Medio ya empieza a sentirse en el campo español. Las principales organizaciones agrarias han alertado este lunes, 9 de marzo, de que el encarecimiento de insumos como los fertilizantes o el gasóleo agrícola está elevando los costes de producción y podría trasladarse en los próximos meses al precio final de los alimentos.
Representantes de las organizaciones agrarias aseguran que la guerra tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán está provocando subidas de entre el 20% y el 40% en algunos insumos clave. Además, denuncian que parte de estos incrementos podrían responder a movimientos especulativos que, de confirmarse, terminarían afectando tanto a los agricultores como a los consumidores.
Fertilizantes más caros y problemas de suministro
Las organizaciones agrarias advierten de que uno de los principales problemas es el acceso a los fertilizantes. El director de Asaja en Bruselas, José María Castilla, ha subrayado la preocupación del sector porque varios países del Golfo Pérsico, importantes productores de estos abonos, se encuentran en el epicentro de la tensión geopolítica.

Según Castilla, cualquier alteración en el suministro podría provocar una subida "tremenda" de los costes de producción. A su juicio, esta situación acabaría repercutiendo inevitablemente en los precios de los alimentos que pagan los consumidores.
Factores que agravan la situación
El sector agrario también apunta a otros factores que están complicando el mercado de fertilizantes. Entre ellos, el aumento de aranceles a los productos procedentes de Rusia y Bielorrusia, dos países que tradicionalmente han sido importantes proveedores para Europa.
A ello se suma que la Unión Europea no ha eliminado determinados aranceles a otros países exportadores como Estados Unidos o Trinidad y Tobago. Según Asaja, esta combinación de factores está tensionando el mercado y dificultando aún más el acceso a los abonos agrícolas.
Denuncias por posibles prácticas especulativas
El secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Andalucía, Jesús Cózar ha alertado de "subidas injustificadas" de hasta el 40 % en apenas unos días y confía en que el Gobierno "intervenga de forma urgente" para frenar las "prácticas abusivas" que amenazan la rentabilidad del campo. Cózar ha incidido en que estas subidas "no responden a una situación real" de mercado, sino a un proceso especulativo que castiga al sector y a los consumidores, además de hablar del "bloqueo" del suministro de gasóleo por parte de algunas petroleras, que podría paralizar la actividad en un momento clave del calendario agrario.

El responsable de Producción Agrícola de COAG, Andrés Góngora, ha señalado que los costes de los insumos han aumentado alrededor de un 20%, aunque muchos de esos productos derivados del petróleo ya estaban fabricados antes de que estallara el conflicto. Por este motivo, COAG ha solicitado la actuación inmediata de las autoridades y ha presentado una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia para que investigue posibles prácticas especulativas por parte de grandes corporaciones.
Gasóleo agrícola y presión sobre los precios
El incremento de los costes también afecta al combustible que utilizan los agricultores. Según la organización Unión de Uniones, el precio del gasóleo agrícola ha subido entre un 30% y un 40%, mientras que el de los fertilizantes se ha encarecido entre un 25% y un 35%.
El coordinador estatal de esta organización, Luis Cortés, advierte de que estas subidas tendrán una repercusión "innegable" en el índice de precios al consumo. Por ello, el sector reclama al Gobierno la aprobación de ayudas extraordinarias y medidas que eviten que las tensiones del mercado acaben trasladándose directamente al precio de los alimentos.

