Mercadona quiere que tomes café en su supermercado: cuánto cuesta y por qué tiene sentido

Los expertos creen que esta tendencia, relacionada con el auge de los platos preparados, tiene que ver con “pillar al consumidor en el momento y el lugar adecuado”

Un vaso de café / UNSPLASH
Un vaso de café / UNSPLASH

Escucha el artículo ahora…

0:00
0:00

Un estudio de Nespresso publicado a finales de 2024 reveló que el 86,9% de los trabajadores consideraba que el consumo de café durante su jornada laboral era muy importante. La marca, evidentemente, barría para casa, pero es cierto que en España, país de liturgias, se trata de una rutina consolidada: se para durante 10 o 15 minutos (aunque siempre hay, huelga decirlo, personas que estiran) y se disfruta de la cafeína como paréntesis, como excusa y como balón de oxígeno.

Otro estudio, en este caso de Delectatech, refleja que las categorías de fast food, fast casual y coffee & bakery lideraron el crecimiento en el sector de la hostelería en el año 2025, cuando también se registró una desaceleración en el ritmo de cierres de bares y restaurantes. No obstante, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre 2010 y 2023 cerraron en España casi 35.000 bares.

El consumo de café sube

Eso no significa que el consumo de café haya caído: en España, durante el año 2024, experimentó un incremento del 3,7%, alcanzando una cifra superior a los 67 millones de tazas diarias, de las cuales casi 45 millones se consumen en los hogares. El café gusta, cada vez hay más baristas y, no obstante, el precio de un cortado en determinados establecimientos amarga a muchos consumidores.

Servicio de café recién molido / MERCADONA
Servicio de café recién molido / MERCADONA

Así las cosas, algunos supermercados han decidido entrar al trapo en un contexto en el que cada vez se habla más de conceptos como “mercaurante”. Fiel a esta idea, este año, Mercadona duplicará los puestos de café presentes en sus tiendas, pasando de 252 a más de 500 puntos para consumo inmediato.

Cuándo se implementó este servicio

“Nuestro servicio de café recién hecho no solo te ofrece comodidad, sino también calidad superior. El grano se muele al momento, preservando todos sus aromas y matices. A partir de ahora podrás probar un buen café en algunas tiendas en las que ya lo estamos incorporando”, publicó la cadena valenciana en agosto de 2025. 

Medio año después, el proyecto se vuelve más sólido. “Creo que es una propuesta que tiene mucho sentido. La distribución alimentaria evoluciona hacia una experiencia más completa, no solo de abastecimiento, sino también de servicios. A mí me gusta decir que el sector está pasando de llenar barrigas a ayudar al consumidor a vivir o a alimentarse mejor”, cuenta, a preguntas de este medio, Pedro Reig, sociólogo experto en comportamiento del consumidor y retail.

Café de Mercadona / MERCADONA
Café de Mercadona / MERCADONA

Vinculación y conveniencia 

Reig, director de Coto Consulting, explica que la recurrencia en la compra en los supermercados (Mercadona, cabe recordar, es líder en cuota de mercado a mucha distancia de Carrefour, el segundo) brinda “un abanico de posibilidades”. Así, estas máquinas de café “generan más vinculación con la tienda y refuerzan valores vinculados a la calidad y la prestación del servicio”.

La palabra que Reig repite una y otra vez es conveniencia. Preguntado por el perfil del consumidor que opta por esta bebida, indica que es alguien que busca “ahorro de tiempo y proximidad”. Evidentemente, no tiene sentido pensar en latte art, trazabilidad o en la historia detrás del grano mientras se camina por el pasillo de los congelados vaso en mano, pero sí hay un intento de estar donde está el consumidor. No necesariamente el muy cafetero. 

Cuánto cuesta el café recién molido de Mercadona

En cuanto a los precios, el café solo de Mercadona cuesta 1,30 euros, el cortado 1,40, el café con leche 1,60 euros y el capuchino dos euros. La ubicación importa: la empresa ha colocado algunas de estas máquinas justo a la entrada de sus tiendas, para que se adquiera en el momento de acceder o al salir.

Granos de café / FREEPIK - mrsiraphol
Granos de café / FREEPIK - mrsiraphol

Eduardo Correa, profesor de OBS Business School, también opina que lo fundamental es la conveniencia. “Pillar al consumidor en el momento y el lugar adecuado”, resume. Este experto, que cuenta con más de 25 años de experiencia en marketing, ventas y gestión empresarial, considera que hay distintos perfiles de clientes que se pueden inclinar por el café recién hecho dentro de estos espacios. Y el primero es uno que ya ha decidido estar allí.

Rematar la propuesta

“La lógica que sigue Mercadona es la del restaurante integrado dentro del supermercado. Y la instalación de máquinas de café recién molido es solo la guinda a la propuesta de comida”, arguye. Es decir, que ya existe una oferta consolidada de platos preparados, así como espacios habilitados para degustarlos en muchas tiendas de la cadena valenciana, con las correspondientes mesas y microondas. Solo faltaba rematar la jugada.

El cliente, con más o menos prisa, coge lo que desea, lo calienta y lo consume in situ. “Puedes tomar primero, segundo y hasta postre, pero hasta ahora no había café. Las opciones eran elegir un café frío o salir y buscar un bar cercano. Lo que hace ahora Mercadona es brindar la posibilidad de cerrar el ciclo”, razona Correa.

Vista de una de las máquinas / CONSUMIDOR GLOBAL
Vista de una de las máquinas / CONSUMIDOR GLOBAL

El caso de Dia o Carrefour

Estos cafés muestran hasta qué punto el supermercado trata de constituirse como un espacio de consumo cada vez más afinado. Y Mercadona no es el único: en algunos supermercados Dia también hay módulos, aunque en este caso son de Nescafé

A esto se suma, en ciertas tiendas de Dia, cacharros que permiten comprar zumo de naranja o incluso de piña recién exprimido. Por si fuera poco, la enseña destaca por ofrecer perritos calientes (a 1,50 euros la unidad, o 0,99 euros para los socios de Club Dia). Carrefour, por su parte, llega al extremo de vender hamburguesas ‘instantáneas’, tortillas recién preparadas (a la vista del consumidor), sushi o croquetas en algunos de sus establecimientos, como el de Lavapiés.

Máquina de Nescafé en un supermercado Dia
Máquina de Nescafé en un supermercado Dia / CONSUMIDOR GLOBAL

Retener al cliente

“Para Mercadona, tiene un coste muy bajo y los márgenes de un café son relevantes. Ellos tienen la infraestructura, tienen el volumen, tienen la capacidad… Y de este modo retienes al cliente, haces que se quede contigo”, asegura el profesor de OBS.

Ni Correa ni Reig creen que esta novedad deba preocupar en exceso a las cafeterías tradicionales. “Probablemente sea un competidor puntual, pero el supermercado es, sobre todo, un generador de flujo de gente. Durante muchas horas del día, pasan por allí muchísimas personas, y porcentualmente será reducido el número de consumidores que opte por tomar café. Pero, con que al 0,1% de personas que acuden a Mercadona se les ocurra parar en tu bar a consumir algo, ya te está compensando”, expone el primero.

Impacto en las cafeterías

“El traslado de cuota no creo que sea significativo. A los datos me remito: el sector horeca está funcionando muy bien y ha tenido un año muy bueno. Sobre el consumo total de café, será muy poco relevante”, pronostica Reig.

Un café en una cafetería / FREEPIK
Un café en una cafetería / FREEPIK

Con todo, si el ticket medio en hostelería sigue subiendo y la experiencia que se brinda no es lo suficientemente satisfactoria, podría haber sorpresas. En un escenario donde el bolsillo y la conveniencia mandan, el consumidor podría terminar cuestionando aquello de “nadie como tú me sabe hacer café”.