La sección de alimentación de Mercadona suma una propuesta pensada para los días fríos: carrilladas de cerdo al vino Hacendado, un plato ya cocinado que permite disfrutar del sabor de un guiso tradicional sin pasar horas entre fogones. Y es que cuando llega el frío, a quién no le apetece tomarse algún plato de cuchara, salsa espesa y receta que recuerda a la cocina de siempre de tu madre o abuela.
Pero no siempre hay tiempo para preparar una carrillada desde cero, de eso precisamente hablaba Juan Roig de esta dinámica de abandonar la cocina y comer platos ya preparados, de ahi que enfoque su nuevo modelo de tiendas a un espacio donde más que un supermercado en el que comprar los ingredientes, tengas ya la posibilidad de acceder a los platos hechos.
Por ello, Mercadona ha incorporado a su oferta una opción que busca precisamente solucionar ese problema: carrilladas de cerdo al vino Hacendado, presentadas en un envase de 700 gramos y listas para calentar. El producto se comercializa por 8,90 euros el paquete, según la información de la imagen facilitada, lo que equivale a 12,71 euros el kilo. La referencia también aparece recogida en comparadores de precios especializados.
Un clásico de la cocina de otoño e invierno
La carrillada es una de esas piezas de carne que tradicionalmente se han asociado a los guisos de cocción lenta. Bien preparada, destaca por una textura tierna y melosa, especialmente cuando se cocina acompañada de verduras y una salsa que concentra todos los sabores.
La propuesta de Mercadona apuesta por llevar ese concepto a un formato mucho más práctico. El producto llega ya elaborado y refrigerado, de manera que el consumidor solo tiene que calentarlo siguiendo las instrucciones del envase. Un producto que por 700 gramos ya lo tienes elaborado. Mientras que el paquete de la carnicería -de cerdo y vacuno- ya vale en torno a los 7 u 8 euros, con la desventaja que la tienes que cocinar.
Una información publicada sobre su lanzamiento también señala que se trata de una novedad de la cadena y que se presenta en formato de 700 gramos. En la composición, la carrillada de cerdo representa el 77 % del producto, mientras que el resto corresponde a la salsa. Esta combina ingredientes como cebolla, tomate, zanahoria, aceite de oliva y vino oloroso, además de diferentes condimentos.
Una opción rápida para comer carne
Uno de los principales atractivos de esta referencia es precisamente la comodidad. Preparar unas carrilladas tradicionales puede requerir bastante tiempo de cocina para conseguir que la carne quede tierna. Con esta alternativa, el trabajo se reduce prácticamente a calentar y servir. Este sabor es tan popular que ya lo hemos visto en otro tipo de formatos como son los siguientes:
El envase de 700 gramos permite además adaptar el plato al número de comensales. Puede convertirse en una comida familiar o repartirse en varias raciones, dependiendo de los acompañamientos. Y aquí entra en juego uno de los grandes atractivos de los guisos: la salsa. La carrillada al vino puede acompañarse con patatas (o batata) cocidas o asadas, arroz, verduras o incluso una pequeña cantidad de pan para aprovechar la salsa. Mercadona también tiene guarniciones ya preparadas para facilitarte la tarea de solo tener que destinar 5 minutos a esto.
¿Es una carne magra y rica en proteínas?
Aquí conviene hacer una precisión. Aunque la carrillada aporta proteínas, no es correcto presentarla como una carne especialmente magra. Es una pieza que contiene grasa y, por tanto, encaja mejor dentro de una alimentación equilibrada que en una dieta basada exclusivamente en cortes muy magros.
Según los datos nutricionales disponibles para este producto, aporta aproximadamente 123 kcal y 14 gramos de proteínas por cada 100 gramos, además de 7 gramos de grasa. Por tanto, puede formar parte de una dieta con un buen aporte proteico, pero la cantidad de ración y los acompañamientos son importantes. Para una comida más equilibrada, se puede combinar con una buena cantidad de verduras y controlar la cantidad de pan, patata o arroz. También hay que prestar atención a la sal, ya que la información disponible indica un contenido elevado por cada 100 gramos. ¡No hace falta echarle más!
Cómo convertirla en un plato de otoño perfecto
La forma más sencilla de disfrutarla es acompañarla con una guarnición tradicional. Unas patatas asadas, por ejemplo, encajan especialmente bien con la salsa de vino. También se puede optar por puré de patata, arroz blanco o verduras como zanahoria, judías verdes o brócoli.
Para quienes quieran recuperar el espíritu de los platos de cuchara sin dedicar toda la mañana a cocinar, esta carrillada puede ser una alternativa práctica. Calentar, añadir una guarnición y servir permite tener en casa un plato con sabor a guiso tradicional en mucho menos tiempo.
Eso sí, al tratarse de un producto refrigerado, es importante respetar siempre la fecha de caducidad, la temperatura de conservación y las instrucciones que aparecen en el envase. Mercadona recomienda consultar directamente el etiquetado para comprobar ingredientes, alérgenos e información nutricional actualizada. En definitiva, las carrilladas de cerdo al vino Hacendado recuperan uno de esos platos clásicos que vuelven a apetecer cuando bajan las temperaturas. Una propuesta práctica para quienes quieren disfrutar de un guiso de carne con salsa y sabor tradicional sin tener que empezar la receta desde cero.
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