Loading...

Gonzalo Bernardos, economista: "Gastar más de lo que se ingresa ya no es un problema"

El economista analiza el cambio generacional en España y cómo el gasto ha pasado a imponerse al ahorro gracias al apoyo familiar

Gonzalo Bernardos

El economista Gonzalo Bernardos habla sobre los patrones de gasto

Gonzalo Bernardos ha vuelto a poner el foco en los cambios económicos y sociales de España con una reflexión generacional que está dando que hablar. En un vídeo elaborado para Consumidor Global, el economista compara la forma de vivir y gastar de los jóvenes de los años 80 y 90 con la de las nuevas generaciones y lanza una idea clara: el gran cambio no está en los salarios, sino en la relación entre ingresos, gasto y familia.

Bernardos recuerda que muchos jóvenes de finales del siglo pasado crecieron creyendo que pertenecían a la clase media, cuando en realidad procedían de familias humildes. “Éramos hijos de familias pobres, pero el régimen franquista había convencido a nuestros padres de que eran de clase media”, explica. En ese contexto, asegura, las economías domésticas funcionaban casi como una “economía de guerra”, con un control muy estricto del gasto.

Contención del consumo

Ese patrón se mantenía incluso al independizarse. Según el economista, la norma era clara: gastar siempre menos de lo que se ingresaba y reservar una parte para el ahorro. “Si hoy ganáramos 2.000 euros, habríamos gastado como máximo 1.500”, ejemplifica, subrayando que la variable clave no era el nivel de ingresos, sino la contención del consumo y la previsión de futuro.

En su análisis, Bernardos señala que España ha cambiado profundamente en las últimas décadas. El crecimiento económico ha permitido que muchas familias que antes eran pobres se hayan convertido en clase media o incluso en clase media alta. Sin embargo, ese avance ha ido acompañado de una transformación en la mentalidad económica de los jóvenes.

El papel de la familia

“El planteamiento ahora es distinto”, explica. “Si quiero disfrutar, me merezco gastar 2.500 euros”. El problema, según apunta, es que ese nivel de gasto no siempre va acompañado de ingresos equivalentes. Aun así, la situación no se percibe como un obstáculo real.

La diferencia clave, afirma Bernardos, es el papel de la familia. “Si solo ingreso 2.000 euros, no hay problema: llamo a mis padres y ellos me lo dan”, resume, señalando una creciente dependencia intergeneracional que permite sostener estilos de vida por encima de los salarios reales.

Para el economista, este cambio no es anecdótico, sino estructural. Refleja una nueva forma de entender el consumo, el bienestar y la seguridad económica, en la que el ahorro pierde peso y el apoyo familiar actúa como colchón permanente. “Ese es el cambio”, concluye Bernardos en el vídeo. “Así ha cambiado España”.