Los bancos sacan tajada: pedir un préstamo en España es más caro que en el resto de Europa

En un escenario en el que la financiación repunta, la media europea en el corto plazo ronda el 6,93%, mientras en España sube al 10,06%

Una persona revisa las condiciones de un préstamo / PEXELS
Una persona revisa las condiciones de un préstamo / PEXELS

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El crédito ya no se pide para gastar, sino para poder seguir tirando. Según los últimos datos de Asufin, casi el 36% de los consumidores prevé recurrir a financiación en los próximos seis meses, y más de un tercio de ellos lo hará acorralado por la tensión económica: para obtener liquidez o refinanciar deudas. 

“El repunte de la refinanciación, en un entorno de tipos al alza, sugiere que una parte de los hogares está reestructurando su deuda para aliviar la carga financiera”, alerta la entidad.  Por eso, no habla de un contexto directamente peligroso, pero sí llama al consumidor a “ser más cauto, comparar préstamos, ser responsable en su decisión de petición y procurar tener margen en el endeudamiento ante un entorno de mayor inestabilidad financiera”. 

En España los préstamos son más caros

Otro de los datos llamativos del informe de Asufin es que los bancos de la zona euro siguen ofreciendo préstamos más baratos que las entidades españolas. “En el corto plazo (1 a 5 años), el diferencial incluso se amplía: la media europea baja al 6,93% mientras España sube al 10,06%, de modo que la brecha pasa del 2,83% de 2025 al 3,13% en 2026”, exponen.

Una persona saca dinero en el cajero / UNSPLASH
Una persona saca dinero en el cajero / UNSPLASH

Esto significa que los consumidores españoles “pagan un diferencial del 3,13% más que la media europea por el mismo crédito". Uno podría pensar que las condiciones de solvencia o el perfil del prestatario español son sensiblemente peores que los del resto del continente, pero los analistas apuntan a una menor rivalidad entre entidades como la verdadera causa de esta penalización. 

El perfil crediticio no es peor

A preguntas de este medio, Antonio Luis Gallardo Sánchez-Toledo, economista y autor del informe, explica que no hay evidencia de que la mayor parte de la brecha se explique por un perfil crediticio del consumidor español peor que el de un francés o un alemán. Lo definitorio es, en cambio, la estructura del mercado bancario español y el margen que las entidades pueden aplicar en un contexto de escasa competencia y demanda muy fuerte.

“El riesgo de impago no ha aumentado más en España que en la UE. La morosidad del conjunto del crédito español se sitúa en el 2,7% en enero de 2026, un nivel moderado y próximo al 2,3% que se proyecta para el conjunto de la eurozona en 2025-2026”, arguye el especialista de Asufin.

Dos personas consultan las condiciones de un préstamo Drazen Zigic
Dos personas consultan las condiciones de un préstamo / MAGNIFIC - DRAZEN ZIGIC

Descenso de la morosidad en España

Si los porcentajes altos se explicaran por tener más riesgo, la morosidad en España tendría que haberse disparado, pero ha ocurrido justo lo contrario. De hecho, según un informe de otoño de 2025, los impagos cayeron un 8% en los bancos españoles, mientras que en Alemania subieron un 6% y en Francia un 4%.

“El crédito al consumo es, eso sí, el segmento con más morosidad de toda la banca europea —en torno al 5,4% de media en la UE, frente al 1,3% de las hipotecas—, pero es un rasgo del producto, no una singularidad española. No hay indicios de que el consumidor español sea sistemáticamente más impagador que el francés o el alemán”, resalta Gallardo. Por tanto, su cálculo es que el riesgo de crédito explica, como mucho, en torno a un punto porcentual o menos de los 3,13 de diferencia.

Los bancos obtienen beneficios récord

Mientras el poder adquisitivo de los españoles se resiente, no es exagerado afirmar que la banca española está viviendo una edad de oro. Las seis grandes entidades —Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Banco Sabadell, Bankinter y Unicaja— lograron un beneficio neto conjunto de 34.000 millones de euros en 2025, un incremento del 7% respecto al año anterior. 

Fachada de una sucursal del Banco Santander / EUROPA PRESS
Fachada de una sucursal del Banco Santander / EUROPA PRESS

En esta línea, tal y como recuerda Gallardo, el sector bancario español cerró el primer trimestre de 2026 con una rentabilidad sobre recursos propios (ROE) del 18,5%, la segunda más alta de Europa: más del doble que las entidades alemanas y prácticamente el triple que las francesas. 

El problema de la concentración

“Esta mayor rentabilidad va de la mano de una concentración muy superior: las cinco mayores entidades controlan cerca del 70% del negocio bancario en España, frente al 49% en Francia y apenas el 31% en Alemania”, expone.

Como hay menos bancos grandes donde elegir, no tienen ninguna prisa por bajar los costes. El informe lo deja clarísimo: la gente está pidiendo préstamos sin parar (más de 10.600 millones en un solo trimestre, algo que no se veía desde 2008), así que las entidades sacan tajada. Han encarecido los créditos al ritmo que marcaba el BCE sin despeinarse, sabiendo que no necesitaban competir entre ellos.

Una persona hace cálculos / MAGNIFIC - frimufilms
Una persona hace cálculos / MAGNIFIC - frimufilms

Diferencias de precio entre entidades

Además, en España hay diferencias de precio gigantescas según a quién se le pida el dinero: no es lo mismo pedir un préstamo al banco de toda la vida que a una financiera rápida de consumo. Pedirlo en la segunda puede salir hasta un 4,55% más caro. Esa diferencia interna en España es mayor que la diferencia que hay entre España y el resto de Europa. 

“Y entidades de origen alemán que operan en España, como Deutsche Bank, aplican aquí tipos claramente superiores a los que cabría esperar de su entorno de origen”, apunta Gallardo.

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