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Los parques acuáticos para perros también cuelgan el cartel de completo: “Se llena siempre”

Las piscinas para canes son escasas en España y tienen una gran demanda durante el verano, por lo que acceder sin reserva es casi una misión imposible

Teo Camino

Un can nada en uno de los parques acuáticos para perros que hay en España / DORISMETTERNICHPIXABAY

En 2019, había 6,7 millones de perros en España. Desde entonces, la población canina no ha dejado de crecer: ya son 9,3 millones. Un aumento exponencial que no se corresponde con un mayor número de parques acuáticos para canes --una actividad muy demandada en época estival--, sino todo lo contrario. “Siempre se llena. Hay que reservar con antelación”, advierten desde Vive Pet Resort (Las Rozas), una de las tres piscinas para perros que hay en la Comunidad de Madrid.

Un can en una colchoneta / PIXABAY

Llevar al amigo peludo a un parque acuático “es una buena idea, porque lo estimulas y refuerzas la unión mascota-dueño”, expone a este medio el profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Roberto Elices. Son muchos los ciudadanos que piensan como él, pero los escasos centros y plazas disponibles, en determinadas zonas del territorio, ponen en un aprieto a los dueños.

Sin reserva no hay baño

En los 21 distritos de Madrid viven 282.315 perros, según datos del Ayuntamiento. Sin embargo, en toda la comunidad “sólo hay tres piscinas con residencia”, apunta el propietario de Peludos al agua (Tres Cantos), Luis Ángel Morena. Para asistir a este parque acuático, que cuenta con cuatro piscinas, de diferentes tamaños y profundidades, abiertas sólo durante el fin de semana, “hay que reservar con 4-5 días de antelación porque hay capacidad para 21 perros, y sus correspondientes dueños, y las plazas se agotan”, añade Morera.

 

En Braco’s House Beach, una piscina ubicada a 40 minutos al norte de Madrid que cuenta con entrada gradual en playa, cascadas y chorros de agua, “es imprescindible reservar para acudir y recibir una confirmación”, aseguran. Lo mismo sucede en Vive Pet Resort, donde, en temporada alta, “las plazas son limitadas y siempre se llena, sobre todo los fines de semana”, explica la encargada de las reservas. "Siempre hay que reservar porque tenemos un aforo muy limitado", expone Laura Expósito, propietaria del parque acuático Gos Aventura (Castellón).

Otros parques acuáticos para perros

“Cerramos con la pandemia y no sabemos cuándo podremos volver a abrir. Estar tanto tiempo cerrados nos ha condenado”, lamenta el propietario de Mascout Ocio y Relax (Cáceres). “Cerrado hasta nuevo aviso”, se puede leer en la página web Campus Perruno, que solía abrir sus piscinas de Brunete (Madrid) a todos los perretes. Seguramente, el cierre de este centro tenga mucho que ver con el hecho de que los parques acuáticos que permanecen abiertos en los alrededores de la capital estén llenos.

Un Jack Russell juega con una pelota en la piscina / PIXABAY

Gracias a los 1.000 metros cuadrados de piscina de los que disponen en Trust Resort (Alicante), allí no tienen este problema. “Puedes venir el fin de semana sin reserva, no tenemos problemas de espacio”, asegura uno de sus empleados. La disponibilidad tampoco es un problema en Aquapark Canino (Barcelona), donde el aforo no se llena.

Precios, limitaciones y otras especies

Pasar un día completo junto al amigo peludo en cualquiera de estos parques acuáticos cuesta entre 15 y 18 euros. El precio por cada perro o persona extra es de 5 euros, y cada centro limita, a su manera, el número de canes que pueden acompañar al humano.

En Aquapark Canino, por ejemplo, es obligatorio llevar la cartilla del veterinario con las vacunas al corriente y los datos del propietario del perro actualizadas. Además, “no está permitido el acceso de perros (hembra) en celo”, apuntan. “A nuestra piscina no pueden venir gatos porque los perros se volverían locos”, recuerdan desde Trust Resort, donde no hacen distinción de razas, sino de comportamiento. “Si un perrete se porta mal, le ponemos el bozal”, añaden. Así pues, además de reservar plaza, es conveniente leer bien las normas y recomendaciones antes de acompañar al perro a darse un chapuzón o a clase de hidroterapia.

Extras para no ladrar

Como decía el pacifista Mahatma Gandhi, “la grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la forma en que se trata a sus animales”. En España, algunos perretes posan como verdaderos modelos. “El año pasado monté un mini estudio en una caseta del parque para hacer retratos, y este año hemos incorporado las fotos de agua, que son las que más salida tienen”, explica Alba Guiu, la fotógrafa de Aquapark Canino. Tras los baños, los dueños pueden acercarse a la caseta, ver las fotos de sus peludos en la pantalla al estilo Dragon Khan de Port Aventura, y elegir si se la quedan por 10 euros. “Los que vienen son amantes de sus amigos peludos y buscan ese extra”, apunta Guiu.

Un can salta al agua / PIXABAY

La mayoría de estos centros incluyen servicios de peluquería para mascotas por alrededor de 30 euros la hora; guardería a jornada completa por 11 euros; paseos por el campo a 14 euros la hora; y todo tipo de terapias, en el agua y fuera de ella, para mejorar desde la sociabilidad hasta la movilidad.

Consejos prácticos

Como los humanos, si los perros van a hacer deporte, es conveniente que estén bien alimentados “por la mañana y repartir la comida en pequeñas porciones a lo largo del día”, expone el profesor de Veterinaria, Roberto Elices. Más importante todavía es que siempre tengan agua dulce, limpia y fresca, a su disposición, y una zona de sombra.

Respecto al secado, “siempre es mejor prevenir y secar bien los oídos”, detalla el experto. Además, también es bueno pasarles agua dulce por la piel para que no se les quede el cloro encima. “Nadar en el agua es un muy buen ejercicio. En especial, para perros de determinada edad, pues le ayudarás a fortalecer sus articulaciones y a trabajar y mejorar la movilidad en general”, sentencia Elices.