Gonzalo Bernardos, tras el desahucio de Maricarmen: “El alquiler solo da un derecho temporal”

El economista analiza en un vídeo para Consumidor Global el caso de la mujer de 87 años desahuciada en Madrid y recuerda las diferencias entre alquilar una vivienda y ser propietario

El economista Gonzalo Bernardos con un cartel de una vivienda que se vende / CONSUMIDOR GLOBAL
El economista Gonzalo Bernardos con un cartel de una vivienda que se vende / CONSUMIDOR GLOBAL

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El desahucio de la octogenaria María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, ha provocado una fuerte reacción social en España. La mujer fue desalojada el pasado 23 de septiembre de la vivienda del barrio madrileño de Retiro en la que había residido desde 1956, después de un largo litigio con la empresa propietaria, Urbagestión. 

El economista Gonzalo Bernardos analiza el caso en un vídeo para Consumidor Global y comienza con una reflexión contundente: “Un desahucio es un trauma para todos que habríamos de evitar, especialmente a los más mayores y a los jóvenes”. Bernardos critica además la actuación de Urbagestión, a la que reprocha, en su opinión, falta de “sensibilidad social” y “responsabilidad corporativa”.

Una vivienda junto al Retiro

Más allá del impacto social del caso, Bernardos pone el foco en las condiciones particulares del alquiler de Maricarmen y en la larga historia de su contrato de renta antigua. La mujer llevaba siete décadas residiendo en la misma vivienda. 

El economista destaca también la ubicación y las características del inmueble: una vivienda amplia situada en las inmediaciones del parque del Retiro, una de las zonas más cotizadas de Madrid.

Un contrato de renta antigua

El origen del conflicto está precisamente en el antiguo contrato de arrendamiento. Según la información publicada sobre el procedimiento judicial, el contrato se remontaba a 1956 y fue objeto de sucesivas subrogaciones familiares hasta llegar a Maricarmen. Finalmente, el litigio llegó hasta el Tribunal Supremo, que avaló la posición de la propiedad.

Bernardos utiliza estas circunstancias para introducir el argumento central de su análisis: pagar un alquiler durante décadas no convierte al inquilino en propietario de la vivienda ni le concede automáticamente un derecho permanente sobre ella.

“Un alquiler no es un usufructo”

“Un alquiler, aunque se pague durante muchos años, no es un usufructo, no es mi vivienda, no es mi casa”, sostiene el economista. En sus palabras, el arrendamiento proporciona “solo un derecho temporal” sobre el inmueble.

A partir de ahí, Bernardos defiende la compra como fórmula para quien quiera adquirir un derecho permanente sobre su residencia. “Si queréis tener un derecho adquirido en vuestro lugar de residencia, solo hay una solución: comprar la vivienda”, concluye.

Maricarmen podrá regresar a su casa

El caso, sin embargo, ha dado un importante giro después del desahucio. Representantes de Maricarmen y Urbagestión han alcanzado un acuerdo, con intermediación municipal, para que la mujer pueda regresar al mismo piso.

El acuerdo contempla un nuevo contrato de ocho años y establece que la renta no supere el 30% de sus ingresos. El desenlace llega después de que el desahucio provocara fuertes protestas y movilizaciones en Madrid y reabriera el debate sobre el acceso a la vivienda y la protección de los inquilinos vulnerables.

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