Inmovilizan un avión de Ryanair porque su piloto no tiene efectivo para pagar una deuda
Una pasajera llevó a la aerolínea ante la Justicia después de que no le devolvieran 890 euros que tuvo que gastar tras perder su vuelo por un retraso de 13 horas
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La imagen parece sacada de una película, pero es completamente real: un avión comercial de pasajeros inmovilizado en la pista por un agente judicial debido a una factura impagada de menos de mil euros. Ryanair, la conocida aerolínea de bajo coste, ha sufrido el embargo cautelar de una de sus aeronaves en el aeropuerto de Linz (Austria) por no abonar 890 euros a una clienta.
Esta insólita situación, adelantada por la emisora pública austríaca ORF, pone sobre la mesa hasta dónde pueden llegar las reclamaciones de los derechos de los pasajeros frente a las grandes compañías aéreas.
El origen del conflicto
Todo comenzó en julio de 2024, cuando una pasajera y sus dos acompañantes se disponían a viajar a Palma de Mallorca. Su vuelo operado por Ryanair sufrió un monumental retraso de más de 13 horas. Ante la desesperación y la falta de soluciones inmediatas, la afectada decidió buscar un vuelo alternativo y pagarlo de su propio bolsillo. Los gastos de este nuevo billete, sumados a los intereses y otras costas derivadas del retraso, fijaron la reclamación en 890 euros.

Pese a los reiterados requerimientos para que la aerolínea irlandesa devolviera el importe, la empresa ignoró las peticiones. Esto llevó al abogado de la pasajera a iniciar acciones legales, logrando una resolución judicial a su favor que ha culminado con el embargo cautelar del aparato.
Así fue el embargo: el piloto no llevaba efectivo
La ejecución de la medida judicial dejó una escena surrealista en el aeropuerto de Linz, situado a unos 180 kilómetros de Viena. Primero, un agente judicial se personó directamente en el aeropuerto e intentó cobrar la deuda de 890 euros pidiéndole el dinero en efectivo al propio piloto del avión.
La tripulación no pudo saldar la deuda en el momento. Tal y como establece la política de Ryanair, los pagos a bordo se realizan únicamente con tarjeta, por lo que no disponían de efectivo. Ante la imposibilidad de cobrar la indemnización, el funcionario procedió al embargo formal colocando sobre el fuselaje del avión estacionado una pegatina oficial que identifica a la aeronave como un "bien embargado" por la Justicia de Austria.
¿Qué pasará ahora? El avión podría ser subastado
La situación legal de la aeronave pende de un hilo si la aerolínea no actúa rápido. En declaraciones recogidas por el diario regional austríaco ÖON, el letrado de la demandante ha lanzado una seria advertencia a la compañía que dirige Michael O'Leary: "De no saldar Ryanair la deuda en un plazo razonable, la aeronave podría incluso ser subastada para afrontar el pago".
Este caso marca un precedente asombroso y demuestra que las normativas de protección al pasajero pueden llegar a paralizar, literalmente, a gigantes de la aviación por sumas de dinero que resultan insignificantes comparadas con el valor de sus flotas.

