Los jóvenes ya no son felices: por qué algunos desearían que TikTok no existiese
Un informe señala los adolescentes de 15 años que dedican más de siete horas diarias a las plataformas digitales tienen niveles de bienestar significativamente inferiores a quienes limitan su uso a menos de una hora
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Los jóvenes de Norteamérica y Europa Occidental son hoy mucho menos felices que los de hace 15 años. Es un dato preocupante que aparece recogido en el World Happiness Report, un informe anual sobre la felicidad que cada año elabora la ONU en colaboración con la Universidad de Oxford. Es un problema multifactorial, pero el documento incide en que, desde hace tres lustros, el uso de las redes sociales ha aumentado de forma muy notable.
El informe se apoya en una sólida base de estudios internacionales para subrayar una correlación alarmante: los jóvenes de 15 años que dedican más de siete horas diarias a las plataformas digitales reportan niveles de bienestar significativamente inferiores a quienes limitan su uso a menos de una hora.
Desencanto con las redes sociales
El desencanto alcanza su punto álgido en Estados Unidos, donde la mayoría de encuestados afirma que preferiría que las redes sociales no existieran. En este sentido, resulta paradójico que, si bien muchos jóvenes exigirían una cantidad importante de dinero a cambio de dejar de usar Instagram y TikTok, también estarían dispuestos a pagar para eliminar esas plataformas de su entorno.

Es decir, que existe cierta sensación de trampa colectiva: los jóvenes se perciben rehenes de herramientas que les dañan emocionalmente, pero no quieren sentirse aislados.
Cómo perjudican a los adolescentes
En cuanto a los peligros, el informe señala que el uso de las redes sociales puede perjudicar a los adolescentes de forma directa (facilita el ciberacoso, los deepfakes y les expone a pornografía explícita y violencia) e indirecta. Así, detalla que puede volver a los jóvenes “gradualmente más ansiosos y deprimidos, o más propensos a las autolesiones y a los trastornos de la conducta alimentaria”.
En este sentido, el World Happiness Report arguye que la constante exposición a redes sociales a partir de 2010 puede considerarse “un factor sustancial en el fuerte aumento de las enfermedades mentales observado en muchas naciones occidentales”.
Qué plataformas son más dañinas
Por otra parte, los datos recogidos en América Latina sugieren que las plataformas con algoritmos de recomendación (feeds) y presencia de influencers tienen más probabilidades de estar vinculadas con la insatisfacción vital que aquellas que se basan, principalmente, en la comunicación (como WhatsApp).

TikTok sale especialmente malparada de este informe. Así, el World Happiness Report recoge que algunos encuestados indicaron que su uso excesivo causa "emociones negativas", afecta negativamente a la productividad y provoca problemas a la hora dormir, incumplimiento de plazos, bajo rendimiento escolar o retrasos.
Qué medidas se pueden tomar
“Creemos que la evidencia es ya suficiente para justificar medidas como la que tomó el gobierno australiano en 2025, cuando elevó a 16 años la edad mínima para abrir o mantener una cuenta en redes sociales”, dicen los autores del informe.
En este sentido, cada vez son más las entidades que alzan la voz. En febrero, Amnistía Internacional (AI) reclamó a la Unión Europea (UE) que tomase medidas inmediatas contra TikTok tras constatar que su diseño adictivo vulnera la Ley de Servicios Digitales y pone en riesgo la salud mental y física de niños y adolescentes.

