Así brilla Mica, la cerveza burgalesa sin alcohol, sin gluten y baja en calorías
La marca cree en “las buenas cervezas” sin los clichés de la ‘sin’ y se dirige a personas con “actitud activa”
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Renunciar no tiene que ver con perder. O al menos no siempre. En 1973, Marlon Brando renunció al Oscar al Mejor Actor por su icónica interpretación de Vito Corleone en El Padrino. En lugar de acudir a la gala, envió en su representación a una activista por los derechos civiles de los nativos americanos que pronunció un breve discurso de denuncia, de modo que Brando ganó, a cambio, muchas cosas.
Francesco Totti renunció a formar parte de la plantilla de galácticos del Real Madrid, disputó 25 temporadas en la AS Roma y se convirtió en la mayor leyenda del club italiano. José Luis López Vázquez dijo no a Hollywood, Lady Di hizo añicos la narrativa oficial de esposa abnegada y Mark Rothko rechazó pintar la decoración de fondo del restaurante Four Seasons de Nueva York. Todos ganaron su historia.
Los orígenes de Mica
Mica se presenta como la cervecera que renunció al alcohol. Nació en 2013 en plena Ribera del Duero y cuatro años más tarde un galardón supuso el primer destello en su camino de baldosas amarillas: una de sus referencias se alzó como la mejor cerveza del mundo baja en alcohol (<2%) en los prestigiosos World Beer Awards 2017 celebrados en Londres.

Pasado el tiempo, y al calor de una tendencia en auge -una de cada siete cervezas que se beben en España ya es sin alcohol- sus responsables decidieron apostarlo todo a esta categoría. Aunque quizá hablar de categoría no sea justo: la empresa ha transformado su modelo de negocio convirtiendo el sin alcohol en su ADN.
Sin alcohol, sin gluten y baja en calorías
“Somos la única cervecera que exclusivamente la elabora sin alcohol”, ha explicado Juan Cereijo, CEO de Mica, en una cata sobria celebrada en Madrid. Además, su birra es sin gluten y baja en calorías. “Es un logro técnico bastante importante”, ha indicado Vicente Álvarez de Haro, Beer Sommelier y jefe de marketing de Mica. Su producto se alinea, por tanto, con la creciente demanda de productos más saludables que sean atractivos per se.
Con todo, el deseo de la marca es que su cerveza “no sea identificada por lo que no tiene". No hablamos de una adaptación ni buscamos que parezca que sí tiene alcohol”. Descartados quedan, por tanto, los colores azules y las muletillas machaconas como “¿a que no se nota?”.

Actitud activa
Su idea es mantener la cerveza como eje de los momentos de ocio y aperitivo sin que su consumo frene los planes posteriores. Gracias a un perfil organoléptico muy cuidado pero libre de alcohol, Mica se dirige a quienes quieren disfrutar del trago y el ritual pero después están dispuestos a salir a correr, coger el coche o simplemente mantenerse concentrados y enfocados en algo.
Álvarez y Cereijo hablan de “actitud activa”, sin que eso implique necesariamente hacer deporte. “Tampoco somos los más fit”, ríen.
Formar parte de la conversación sin ser el centro
“En MICA creemos en las buenas cervezas. Las que acompañan una comida, una sobremesa o un encuentro. Las que forman parte de la conversación sin necesidad de ser el centro de ella. Por eso no hicimos una cerveza sin alcohol. Hicimos cerveza y después renunciamos al alcohol”, proclaman en su página web.

¿Quién está dispuesto hoy a no ser el centro de la conversación? ¿Qué producto busca solo acompañar? ¿Es justo hablar de ‘solo’ acompañar, como si fuese algo menos meritorio? Por el momento, ya han fichado a Mario Casas para la causa.
Características y precio
Comercializan tres tipos de cerveza: la rubia (en palabras de Álvarez, quien se muestra entusiasta pero teme sonar demasiado técnico, deben percibirse las notas de pan y un dulzor que nunca sature), la tostada (con “alma cálida”, un punto de regaliz en nariz y muy balanceada en boca, a leguas de la excesiva maltosidad o pastosidad de las tostadas comerciales) y la IPA, una delicia sedosa, muy fresca, atractiva a la vista y con un punto balsámico.
“Sin alcohol, se tienen que defender solas”, sentencia Álvarez. Casi parece que estuviera refiriéndose a personas. En formato de botellín de 33 cl, la web de Mica ofrece sus variedades IPA y rubia por 1,94 euros, mientras que la tostada es algo más barata (1,74 euros). Aunque la marca centra su atención en el canal Horeca, sus cervezas también están disponibles en cadenas como Alcampo y Carrefour.
Sostenibilidad y ambición
Por otra parte, el compromiso con la sostenibilidad también suma muchos puntos, ya que “todo el bagazo de la cerveza se reutiliza para diferentes causas”. La ambición es grande, y sus aliados también lo son: Mica cuenta con Pascual y Atresmedia como partners.

Al hablar de tamaño (el equipo tiene 10 personas) es importante saber que Mica no fue bautizada así por casualidad. La mica es un mineral que, como el feldespato y el cuarzo, pertenece a la gran familia de los silicatos. En el pueblo de Juan Cereijo, donde existen minas de mica y el suelo brilla, el terreno produce un cereal dotado de una mineralidad especial, la cual influye, asegura, tanto en la uva como en la cebada. Dadas las circunstancias actuales, el futuro de Mica también parece brillante.
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