Adolfo Domínguez celebra su 50 aniversario en 080: "Nuestra conexión con Barcelona viene de lejos"
La firma de origen gallego ha presentado 'El Número', su próxima colección de otoño/invierno que se mantiene fiel a la sobriedad y simpleza que siempre ha definido a la marca
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Sobre la pasarela no hay nada más que dos músicos con sus tambores tocando una melodía poco ruidosa y poco llamativa, siguiendo la línea de los diseños que se van a presentar a continuación. Es el desfile de Adolfo Domínguez en 080 Barcelona Fashion Week. Pero no uno cualquiera. Además de su debut en la pasarela catalana, la firma gallega celebra su 50 aniversario.
"Nuestra conexión con Barcelona viene de lejos, mis padres se conocieron en esta ciudad. Mi padre se mudó a Sabadell y le mandaba las telas a mi madre, que las vendía. Cada uno en un lado. Así comenzó la historia de Adolfo Domínguez, oficio de tendero, de artesano y de fabricante", ha recordado el propio Adolfo, tras ser invitado a salir a la pasarela por su hija, Tiziana Domínguez, la actual directora de diseño de la marca.
Un premio compartido
Este acto, como cabía esperar, no ha pasado desapercibido y ha estado respaldado por un cálido aplauso del público, el agradecimiento de la organización de 080 y por el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, quien ha entregado al diseñador un reconocimiento.

"Me gustaría compartir este premio con Niki Bosh, que recuperó las viscosas, José María Planas, un clásico de la industria de la moda española y Ramón Monegal, que construyó las fragancias de Adolfo Domínguez”, ha subrayado Domínguez.
Una colección que vuelve a los orígenes
El Número es la colección de la próxima temporada otoño/invierno que ha presentado la firma en esta cita con la semana de la moda catalana. Se trata de una colección que repasa la historia de la marca y vuelve a sus orígenes. Aunque, en realidad, demuestra que la marca gallega nunca los abondonó.

La paleta cromática se mueve en los tonos apagados y neutros: grises, marrones y nudes que dialogan con la simplicidad formal y los cortes geométricos. Apenas hay concesiones al color y, como es habitual en la casa, desaparecen los estampados. El resultado es una colección sobria, coherente y reconocible, que insiste en la elegancia silenciosa como seña de identidad.

Volumen, estructura y juego de contrastes
La amplitud de la propuesta deja espacio para explorar volúmenes y siluetas arquitectónicas. Las hombreras, sello de la casa, se imponen tanto en las prendas femeninas como en las masculinas, aportando estructura a looks de apariencia contenida. A ello se suman tejidos fluidos que conviven con otros más rotundos.

Entre las piezas más llamativas destacan los abrigos pomposos de corte midi, que anticipan un regreso de esta tendencia de cara a la próxima temporada. En la línea masculina, la firma introduce sus guiños más experimentales con camisas que se transforman en pantalones. Todo ello acompañado de un casting diverso en edad, una elección poco habitual en la industria de la moda.
Accesorios funcionales para una estética depurada
En el terreno de los complementos, Adolfo Domínguez apuesta por la funcionalidad sin renunciar al estilo. Regresan los bolsos shopper, amplios y atemporales, pensados para el día a día, mientras que las gafas de sol se consolidan como las aliadas estrellas para dar ese toque cool a cualquier look.

En cuanto al calzado, la comodidad se impone sin matices. Desaparecen los tacones altos en favor de zapatillas deportivas y zapatos planos de inspiración menorquina. Una elección que encaja con la filosofía de la colección: prendas y accesorios pensados para durar, alejados de las tendencias efímeras.
