La trampa de la tienda online Modeira: "Lo que he recibido es un disfraz y no lo puedo devolver"
Se trata de una web que cientos de clientes califican de "estafa" por la pésima calidad de los productos, las múltiples barreras para las devoluciones y el verdadero origen de la ropa
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Las estafas a través de páginas web de ropa están a la orden del día. En un contexto en el que cada vez más consumidores apuestan por las compras online, también proliferan plataformas que aparentan ser tiendas fiables y acaban siendo un fraude. Buena prueba de ello fue el caso de Anna Barcelona, que tras las denuncias de Consumidor Global y de muchos usuarios, logró volver a estar en activo.
Ahora, una nueva web se sitúa en el punto de mira: Modeira. Esta supuesta tienda online, que aparenta operar desde España, acumula quejas de clientes que denuncian haber recibido productos que nada tienen que ver con lo anunciado y, lo que es peor, la imposibilidad para recuperar su dinero.
La apariencia de una tienda fiable
Modeira se presenta como una tienda online más. Tiene una estética cuidada, fotografías atractivas y precios que, sin ser especialmente bajos, resultan lo suficientemente tentadores como para generar confianza. Pero detrás de esa apariencia, según denuncian las clientas, se esconde otra realidad.

En el caso de Susana D. (nombre ficticio), todo empezó con un vestido de 90 euros que le llamó la atención por su diseño. Era prácticamente idéntico al de otra firma, Cardié. "La foto que aparecía en la web de Modeira era la fotografía de Cardié", explica a Consumidor Global tras investigar lo ocurrido.
Una compra impulsiva
Sin embargo, la internauta no tuvo dudas en el momento de la compra."Fue una compra impulsiva y a los pocos minutos de hacerla me arrepentí y comprobé por otros comentarios que se trataba de una estafa", relata.
Intentó cancelar el pedido sin éxito. No obstante desde la web, la respuesta fue clara y aparentemente tranquilizadora: podría devolver el producto una vez recibido. Una promesa que ha acabado siendo papel mojado.
"Es como un disfraz"
La realidad llegó con el paquete. No tenía nada que ver con lo anunciado en la web. La prenda no solo difiere en diseño, sino también en materiales y acabados.

"Está todo arrugado, es una tela malísima, una copia muy barata y muy mala del original. El original tiene una gasa del mismo tono que el cuerpo del vestido y esto es una gasa de un tono totalmente distinto y unas costuras imposibles", detalla. "Como un disfraz, igual. Lo que recibo es para tirarlo", concluye.
El muro de las devoluciones
Si la decepción fue grande al abrir el paquete, mayor fue al intentar devolverlo. Lejos de facilitar el proceso, Modeira ofreció alternativas que la afectada califica de "absurdas".

"Primero me dijeron que podía quedarme el vestido y me devolvían el 15%. Opción dos, devuelves el producto y te hacemos un descuento del 30%", explica. Pero las condiciones han ido cambiando con el paso de los días. "Lo último que he recibido es que si quiero devolverlo, lo envíe a una dirección en China o, si no, me devuelven el 20% y me quedo con el producto pero no pienso devolver nada a China de algo que supuestamente he comprado en España. Doy por perdidos los 90 euros".
Opiniones que alertan de un patrón
El caso no es aislado. En plataformas como Trustpilot, decenas de usuarios describen experiencias prácticamente idénticas: productos que no se corresponden con las imágenes, materiales de baja calidad y enormes dificultades para gestionar devoluciones.
"Las fotos del calzado son de marca y lo que te llega a casa no se parece en nada. Son unos estafadores", señala una usuaria. Otra añade: "Es una estafa. Compré un traje por 80 euros y la tela es malísima. Cuando quieres devolverlo, te pasas todo el rato hablando con una Inteligencia Artificial que no te soluciona nada".
Una respuesta automática
Consumidor Global ha contactado con Modeira para esclarecer el motivo de las acusaciones de estafa y la imposibilidad de recuperar el dinero. Sin embargo, la respuesta obtenida reproduce exactamente lo que denuncian las clientas: mensajes automatizados.
La respuesta se limita a indicar los pasos para tramitar devoluciones, sin abordar los problemas concretos trasladados. Todo apunta a un sistema automatizado que, lejos de ayudar, actúa como barrera para el consumidor. Una prueba inequívoca de que lo de Modeira no es solo una mala compra, sino una red de promesas falsas y devoluciones imposibles.


