Confirmado por la OCDE: este es el cambio radical que tiene el nuevo horario escolar
Los datos revelados por la OCDE confirman como un cambio en la jornada escolar en los infantes y adolescentes podría ser la mejor opción para evitar las bajadas del rendimiento escolar, siendo un gran quebradero de cabeza para los padres
No una ni dos veces, hasta cuatro veces, habría que visitar las puertas del colegio de tu hijo con la última modificación que se está barajando en educación. La OCDE ha presentado una nueva propuesta que sugiere recuperar la jornada escolar partida, es decir, con clases en la mañana y la tarde, con el objetivo de disminuir el abandono escolar y mejorar la conciliación familiar.

¿Pero quién es el guapo que puede escaparse del trabajo a media mañana, durante la comida y por la tarde? Esta medida ha sido muy criticada, puesto que parece un embudo a contratar comedor escolar y actividades extraescolares sí o sí, puesto que así quedaría el horario académico propuesto.
| Tramo lectivo | Horario aproximado |
|---|---|
| Mañana | 9:00 – 12:30 |
| Tarde | 14:30 – 16:00 |
Este posible ajuste en los horarios escolares podría aplicarse tanto en la Educación Primaria como en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), de acuerdo con las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Aunque en muchas comunidades autónomas la jornada continua es la más común, el informe sostiene que un horario dividido podría favorecer el rendimiento académico y beneficiar a las familias con menos recursos, que actualmente deben costear actividades extraescolares para cubrir las tardes.
Comparación entre jornada partida y jornada intensiva: ¿Es beneficioso para todas las familias?
El estudio de la OCDE señala que distribuir la jornada escolar entre la mañana y la tarde reduce la carga lectiva a primera hora y permite a los estudiantes tener un descanso al mediodía. ¿Podría esta medida facilitar la organización diaria? En países como Portugal o Dinamarca, donde los horarios escolares son más flexibles, se ofrecen opciones de comedor y actividades gratuitas en los centros educativos.

Sin embargo, algunas familias consideran que esta medida podría dificultar la conciliación laboral. Para quienes trabajan en horario partido, la nueva organización podría encajar mejor con sus rutinas, pero aquellos que dependen de la jornada intensiva podrían encontrar dificultades. Por ello, la OCDE subraya la necesidad de aumentar la inversión en personal docente e infraestructuras para que la transición sea viable.
Impacto sociolaboral de la propuesta: más recursos y mayor conciliación
En España, aproximadamente el 47% de las familias con hijos en edad escolar deben costear actividades extraescolares para cubrir las tardes, otro tanto de familias deben recurrir a la ayuda de familiares y abuelos por serle imposible de asumir dicho gasto mensual. La implantación de la jornada partida podría modificar la distribución del horario escolar y requerir una mayor inversión por parte del Ministerio de Educación en profesorado y servicios de comedor.

Esto podría traducirse en becas y ayudas para garantizar la accesibilidad a todos los alumnos. En teoría, esta reorganización contribuiría a reducir el absentismo escolar, al proporcionar un apoyo educativo más equitativo.
Claves para entender el nuevo horario y sus consecuencias
En la actualidad, algunos colegios en España ya funcionan con este sistema, pero su generalización implicaría cambios en la normativa y un mayor esfuerzo financiero en el ámbito educativo. La OCDE insiste en que cualquier reforma debe considerar el refuerzo de los servicios complementarios y la asignación de recursos adicionales para garantizar su viabilidad.

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Objetivo principal: Reducir el abandono escolar mediante una organización horaria más equilibrada.
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Ventajas: Mejora la conciliación para quienes requieren horarios laborales flexibles, reduce el gasto en actividades extraescolares y beneficia a los alumnos con menos recursos.
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Desafíos: Los docentes tendrán que adaptarse a la jornada partida, y algunas familias podrían enfrentar dificultades si sus horarios laborales no son compatibles con este nuevo modelo.
¿Se aplicará finalmente esta modificación horaria?
Por el momento, el Ministerio de Educación no ha confirmado la implementación inmediata de esta reforma, aunque futuras modificaciones podrían basarse en el informe de la OCDE. Mientras tanto, muchas familias se preguntan si este nuevo esquema aliviará la carga diaria o si, por el contrario, complicará la organización familiar.

Un estudio realizado por María Pino Rodríguez y Manuel José López Ruiz, investigadores de la Universidad de Granada en el campus de Ceuta, destaca la importancia de contar con la opinión de los padres y de fomentar la colaboración entre instituciones para evaluar la viabilidad de esta medida.
La problemática de la conciliación: ¿Quién los recoge cuando uno trabaja?
La discusión sobre la jornada escolar partida sigue abierta, y su posible implementación dependerá de un análisis exhaustivo de los beneficios y las dificultades que pueda generar en la comunidad educativa y en la organización familiar. La conciliación de los horarios escolares y laborales es una cuestión clave que involucra a diversos sectores, incluyendo asociaciones de padres y madres, sindicatos, instituciones públicas y expertos en salud. Según la investigadora de la UGR, "el equilibrio entre las jornadas escolares y las necesidades laborales es un factor crucial en la organización de la vida familiar".

Por ejemplo, en una encuesta realizada en el estudio, se preguntó a los padres si tendrían dificultades para llevar o recoger a sus hijos con un horario de 3 horas en Infantil y Primaria (de 8:30 a 11:30 o de 12:00 a 15:00) o con horarios alternos en Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional. Un 81,41% de los encuestados con hijos en Infantil y Primaria manifestaron que esta organización supondría un problema, mientras que en Secundaria, Bachillerato y FP la cifra fue del 43,71%. Esto sugiere que la autonomía de los alumnos está directamente relacionada con edad y no tanto con la capacidad de los padres para ajustarse a los nuevos horarios, pues para muchos supone un descanso el hecho de que estos sean más mayores y puedan ir y volver solos.

