El Bar Alegria, con 127 años de historia, abre su segundo local en este popular barrio de Barcelona
El nuevo restaurante mantiene intacta la esencia del Bar Alegria en su nueva ubicación, una histórica casa de comidas de Gràcia
Podría estar en un chaflán de Saint-Germain-des-Prés, junto al Café de Flore, en París. Pero, para fortuna de los barceloneses, está en la confluencia de Comte Borrell con Gran Vía desde 1899.
Hablamos del Bar Alegria, un emblema del Eixample que ahora, 127 años después, se expande y abre su segundo local en el barrio de Gràcia de Barcelona.
El nuevo Bar Alegria
El nuevo Bar Alegria nace en uno de esos rincones donde el barrio late con más fuerza, en la concurrida esquina de Torrent de l’Olla con Travessera de Gràcia.
"Y mantiene intacto su ADN con una propuesta gastronómica amplia y cuidada, centrada en el producto, el respeto por los orígenes y una apuesta constante por la máxima calidad en cada detalle", destaca la empresa en un comunicado.
Espacios con historia
Tal y como aseguran los dueños, el nuevo Bar Alegria "nace del respeto por la memoria de los barrios y del deseo de recuperar espacios con historia para devolverles la vida".
El nuevo local, donde la barra, el comedor, el producto y el vino se entremezclan de una manera tradicional, les da la razón.
La casa de comidas Can Tosca
El nuevo Bar Alegria ocupa el espacio que durante más de 75 años albergó Can Tosca, una casa de comidas familiar que fue lugar de referencia en Gràcia y parte activa de la identidad social del barrio.
De hecho, en sus inicios el espacio fue punto de encuentro de la Gràcia gitana, acogiendo a figuras como El Pescaílla, Lola Flores, Moncho o Peret.

