Ryanair ha anunciado un cambio en su política de asientos familiares que afecta a los pasajeros que viajen con menores. La aerolínea irlandesa ha confirmado este jueves 25 de junio que modifica su sistema de asignación de plazas para alinearlo con la práctica habitual de otras compañías aéreas europeas.
La compañía asegura que las familias seguirán pudiendo sentarse juntas sin pagar una tarifa adicional por los asientos de los niños, aunque los pasajeros que no quieran reservar asiento deberán esperar al momento del check-in para conocer su ubicación dentro del avión. El nuevo sistema se aplicará a las reservas realizadas a partir del 25 de junio.
¿Qué cambia ahora en los vuelos de Ryanair con niños?
Hasta ahora, Ryanair permitía que un adulto que viajara con menores seleccionara un asiento reservado pagando una tarifa, mientras que podía elegir gratuitamente los asientos contiguos para hasta cuatro niños incluidos en la misma reserva.
Con la nueva política, las familias tendrán dos opciones:
- Reservar los asientos durante la compra del vuelo: los adultos podrán elegir su ubicación y garantizar que la familia viaje junta, incluyendo la posibilidad de seleccionar zonas preferentes del avión mediante el pago de la tarifa correspondiente.
- No reservar asiento: la aerolínea asignará los asientos sin coste adicional después de realizar el check-in, siguiendo un modelo similar al utilizado por muchas aerolíneas europeas.
Ryanair señala que las familias que opten por la asignación automática tendrán más probabilidades de recibir asientos en la parte trasera del avión, ya que las primeras filas suelen agotarse antes.
Ryanair defiende que su política sigue beneficiando a las familias
La compañía irlandesa insiste en que no cobra ningún suplemento específico para que los niños se sienten junto a sus padres o acompañantes adultos. Según Ryanair, el adulto únicamente paga por su asiento reservado, mientras que los hasta cuatro menores de la misma reserva pueden ocupar asientos junto a él sin pagar una tarifa adicional.
La aerolínea afirma que este sistema ha dado a las familias mayor seguridad desde el momento de la compra, al conocer previamente dónde viajarían dentro del avión.
Michael O’Leary se adapta a "regañadientes"
Como suele ser habitual, el anuncio no ha venido exento de polémica. El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, ha cargado duramente contra los reguladores europeos, especialmente contra la CMA (Autoridad de Mercados y Competencia del Reino Unido), acusándolos de ir en contra de los consumidores en lugar de protegerlos.
Según O'Leary, la política anterior de Ryanair era la más "progresista y transparente de Europa". El directivo afirma que los reguladores tienen la misión de obligar a Ryanair a adoptar políticas menos favorables para el usuario simplemente porque "es el estándar del sector".
"Nos adaptaremos a regañadientes a este estándar del sector, ya que no queremos perder el tiempo explicando a reguladores desorientados lo mal que entienden lo que más conviene a los consumidores", ha declarado O'Leary.
El CEO de la aerolínea concluyó con un dardo envenenado hacia las autoridades: "Con nuestra política revisada, es posible que las familias tengan que esperar hasta después de facturar para conocer sus asientos y vayan al fondo del avión, pero al menos la CMA podrá afirmar que ha hecho algo por los consumidores, aunque la mayoría ni lo notará".