Medios iraníes cercanos al poder han publicado una lista de grandes compañías tecnológicas estadounidenses que operan en la región y que, según Teherán, podrían convertirse en objetivos si el conflicto con Israel y Estados Unidos sigue escalando.
Entre las empresas mencionadas aparecen gigantes como Google, Microsoft, Amazon, IBM, Nvidia, Oracle y Palantir, compañías que forman la columna vertebral de gran parte de la infraestructura digital global: desde la computación en la nube hasta la inteligencia artificial y el análisis de datos.
La advertencia
La advertencia fue difundida por la agencia semioficial Tasnim, vinculada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), que señaló que la guerra podría extenderse más allá de las bases militares o las instalaciones energéticas.
"A medida que el alcance de la guerra regional se amplía a la guerra de infraestructuras, también se amplía el alcance de los objetivos legítimos", señalaron los medios afines al gobierno iraní.
Las tecnológicas estadounidenses, en el punto de mira
La lista difundida por medios iraníes incluye algunas de las compañías tecnológicas más influyentes del planeta. Google, IBM y Nvidia cuentan con miles de empleados en Israel —más de 10.000 trabajadores en conjunto— y mantienen una estrecha relación tecnológica con instituciones gubernamentales y de defensa del país.
Google opera sedes en Tel Aviv y Haifa, además de su sede regional para Oriente Medio ubicada en Dubái. La empresa proporciona servicios clave de infraestructura en la nube y herramientas relacionadas con inteligencia artificial utilizadas por organismos públicos y empresas.
Microsoft, por su parte, mantiene uno de sus centros de investigación y desarrollo más importantes en Israel, mientras que IBM tiene presencia en cinco ciudades del país y gestiona importantes bases de datos.
Nvidia también planea construir en Israel la mayor granja de servidores del país, una infraestructura estratégica para el desarrollo de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento.
Amazon y Oracle también forman parte de la infraestructura digital regional, especialmente a través de centros de datos y servicios de computación en la nube utilizados por empresas, administraciones y organismos gubernamentales.
Uno de los casos más sensibles es el de Palantir, compañía especializada en análisis de datos e inteligencia artificial. La empresa mantiene acuerdos de cooperación con el ejército israelí para proporcionar tecnología de apoyo en operaciones militares.
Ya han atacado tres centros de Amazon
La amenaza llega en un momento en el que la guerra moderna depende cada vez más de la tecnología. Sistemas de análisis de inteligencia, plataformas en la nube, satélites y algoritmos de inteligencia artificial son hoy herramientas fundamentales en los conflictos militares. De hecho, la infraestructura tecnológica ya ha comenzado a verse afectada.
Como ya ha informado Consumidor Global, ataques con drones iraníes habrían dañado recientemente centros de datos vinculados a Amazon Web Services en Emiratos Árabes Unidos y Baréin, provocando interrupciones temporales en servicios digitales.
Estos incidentes han puesto de relieve la vulnerabilidad física de los centros de datos, instalaciones críticas que sostienen gran parte del funcionamiento de internet, aplicaciones empresariales, plataformas de streaming o sistemas financieros. Además, en distintos puntos de Oriente Medio se ha detectado un aumento de la guerra electrónica, con interferencias en señales GPS que afectan a sistemas de navegación utilizados por aviones, barcos y aplicaciones móviles.
Bancos y centros económicos también en riesgo
La amenaza iraní no se limita a las tecnológicas. Medios estatales también han advertido de posibles ataques contra bancos y entidades financieras estadounidenses presentes en la región.
Un portavoz militar iraní llegó incluso a advertir a la población civil de que evitara situarse a menos de un kilómetro de determinados bancos vinculados a intereses estadounidenses o israelíes. La advertencia llega después de que Irán denunciara un ataque israelí contra un edificio bancario en Teherán vinculado al Bank Sepah, considerado por las autoridades iraníes como un ataque directo contra infraestructuras económicas.
Empresas en alerta y planes de contingencia
Ante la creciente tensión, varias empresas tecnológicas con presencia en el Golfo han comenzado a activar planes de contingencia. Según informaciones de medios internacionales, algunas compañías han pedido a sus empleados que trabajen en remoto o limiten los viajes a la región. Otras han revisado sus protocolos de seguridad tras los recientes ataques con drones y el cierre temporal de varios espacios aéreos.
Aunque ninguna de las empresas mencionadas ha emitido declaraciones públicas directas sobre la amenaza, el episodio refleja hasta qué punto la tecnología se ha convertido en un elemento estratégico en los conflictos modernos.
Servicios que utilizan millones de personas en el mundo
El posible ataque a infraestructuras tecnológicas no solo tendría impacto regional. Gran parte de los servicios digitales que utilizan empresas y ciudadanos de todo el mundo dependen de centros de datos y plataformas ubicadas en diferentes países.
Desde servicios en la nube hasta inteligencia artificial, comercio electrónico o aplicaciones móviles, la economía digital global se apoya en una red de infraestructuras físicas que, en escenarios de conflicto, pueden convertirse en objetivos estratégicos.