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Adiós a Valor: cómo hacer chocolate saludable a la taza más 'healthy' y con 3 ingredientes en casa

La versión saludable del chocolate a la taza 'fitness' que te proponemos en Consumidor Global incluye cacao puro, endulzantes naturales y espesantes sin harinas

Rocío Antón

Un chocolate saludable a la taza en Navidad /Montaje Consumidor Global

Hay bebidas que van más allá del simple acto de saciar la sed. El chocolate a la taza es una de ellas. Espeso, aromático y reconfortante, este clásico del invierno tiene la capacidad de activar recuerdos, generar bienestar y convertir cualquier pausa en un pequeño ritual. Aunque en la actualidad lo asociamos sobre todo a desayunos o meriendas especiales, su historia se remonta a miles de años atrás, cuando las civilizaciones mesoamericanas ya consumían el cacao como una bebida energética y valiosa.

Con el paso del tiempo, el chocolate caliente evolucionó y se adaptó a distintos gustos y culturas, especialmente en Europa, donde se transformó en un símbolo de placer invernal y una bebida muy típica de Navidad. Aunque es un apetecible acompañante del Roscón de Reyes, el problema de las versiones actuales es que poco tienen que ver con la receta original. Mezclas repletas de azúcares añadidos, espesantes artificiales y aromas sintéticos que diluyen sus beneficios y dañan nuestro cuerpo. La buena noticia es que se puede recuperar una versión más auténtica con cacao puro. 

El poder del cacao puro en nuestro organismo

El secreto de un buen chocolate a la taza está en el ingrediente principal: el cacao, la fuente más valiosa de energía. Utilizar cacao puro en polvo, sin azúcares ni aditivos, marca la diferencia tanto en sabor como en valor nutricional. Este alimento destaca por su contenido en fibra, minerales como magnesio, zinc y potasio, y vitaminas del grupo B, fundamentales para el correcto funcionamiento del sistema nervioso.

Granos de cacao / EFE

Además, el cacao contiene compuestos bioactivos que influyen directamente en el estado de ánimo. Entre ellos, la anandamida, conocida como la "molécula de la felicidad", y el triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina y la melatonina. Por eso, nos ayuda comer un trocito ante un día triste o un bajón premenstrual. A esto se suma su riqueza en flavonoides y ácido oleico, antioxidantes naturales que ayudan a combatir el estrés oxidativo, favorecen la salud cardiovascular y pueden contribuir a mejorar la memoria y la concentración.

Cacao puro de supermercado / MERCADONA

Eso sí, para beneficiarnos de todas estas propiedades es imprescindible huir de los preparados comerciales. Los expertos recomiendan elegir siempre cacao con un porcentaje igual o superior al 85% y revisar bien la lista de ingredientes para asegurarse de que no contiene azúcares añadidos.

Chocolate negro / MERCADONA

Endulzar sin excesos (y con creatividad)

Una de las claves para preparar un chocolate a la taza más equilibrado está en el endulzado. Más allá del azúcar tradicional, existen alternativas naturales que aportan dulzor y textura, además de nutrientes. Frutas como el plátano, el caqui o los dátiles son opciones interesantes para espesar si no le temes a la textura tipo puré, al igual que verduras dulces como la calabaza o el boniato, que aportan cremosidad de forma natural.

Boniato asado / CANVA

Si se prefiere un edulcorante, el eritritol o el xilitol son opciones habituales, ya que no elevan de forma significativa la glucosa en sangre. En cuanto a la textura, se puede lograr un resultado espeso utilizando bebidas vegetales como la de almendra o avellana. Si se busca un chocolate especialmente denso, la maicena o alguna harina integral pueden ayudar, siempre con moderación.

Chocolate a la taza / CANVA

Para redondear el sabor, basta con añadir un toque aromático a base de especias (que te recordamos que no tienen calorías): canela, vainilla o piel de naranja infusionada en la bebida caliente aportan matices y convierten la receta en algo especial.

Receta básica de chocolate a la taza saludable

Ingredientes:

  • 500 ml de bebida vegetal (avena, coco o soja).

  • 3 cucharadas de leche de coco de lata o leche en polvo con una cucharadita de agua, similar a una pasta. 

  • 3 cucharadas de cacao puro 100%.

  • 3 cucharadas de eritritol (o al gusto).

  • Canela o vainilla (opcional).

Elaboración:
Coloca todos los ingredientes en un cazo y mezcla bien con un batidor de varillas para evitar grumos. Calienta a fuego medio y, cuando empiece a hervir, baja la intensidad. Remueve de forma constante hasta que la mezcla espese. Si quedan pequeños grumos, basta con pasar el batidor eléctrico para lograr una textura lisa y cremosa.

Un truco práctico: si no lo consumes en el momento, cubre la superficie con papel film en contacto directo con el chocolate para evitar que se forme una capa seca al enfriarse. Al recalentarlo, recuperará su consistencia original.

Recetas 'fitness' para disfrutar del cacao caliente

Existen muchas maneras de adaptar esta bebida a diferentes necesidades. Para una versión vegana, sin gluten y sin azúcar, se puede utilizar bebida de almendras sin azúcares añadidos, cacao puro, maicena y unas gotas de edulcorante natural. Es una opción ligera y muy digestiva.

Una cucharada con cacao en polvo / PEXELS

Otra alternativa interesante incorpora boniato cocido como base. Al combinarlo con cacao puro, bebida de avena y un toque de vainilla o canela, se obtiene un chocolate espeso, naturalmente dulce y saciante, ideal para quienes buscan una bebida reconfortante sin recurrir a azúcares.

Un placer que también suma salud

Disfrutar de un chocolate a la taza no tiene por qué estar reñido con cuidarse.

Elegir buenos ingredientes, preparar la bebida en casa y reducir los azúcares añadidos transforma este clásico en una opción mucho más nutritiva. A veces, el verdadero lujo está en volver a lo simple y disfrutarlo con conciencia.