Confirmado: esta es la receta de roscón de Reyes 'fitness' con menos calorías y más deliciosa
Consumidor Global te explica cómo preparar un roscón de Reyes casero, más ligero y sin harinas refinadas para cerrar las navidades de forma más sana y menos calórica
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Ya hemos pasado el ecuador de la Navidad. Algunos estamos todavía ultimando los detalles que pondremos bajo árbol para nuestros seres queridos en vísperas del día de Reyes, ya que hay tradiciones que se repiten año tras año.
Una de las más queridas -y también más esperadas- es la de comer el roscón de Reyes la tarde o noche previa al 6 de enero o como postre ese mismo día festivo. Y así, ese dulce pone el broche final a las fiestas navideñas.
Un Roscón de Reyes más ligero
Da igual si eres de los que buscan el haba con temor o de los que cruzan los dedos para que les toque el rey: el roscón sigue siendo el gran protagonista de principios de enero, pero hay quienes lo comen con culpa porque ya han abierto el Año Nuevo con los propósitos de comer más sano y perder esos kilos de más cogidos. ¡Olvídate de eso! En Consumidor Global te enseñamos a hacer este delicioso dulce de forma saludable, menos procesada y calórica.

Después de varias semanas de comidas copiosas, dulces y horarios poco regulares, cada vez son más las personas que buscan alternativas algo más equilibradas para cerrar la Navidad sin renunciar al placer. Y aquí es donde entra en juego una versión de roscón más ligera y sencilla. La propuesta es clara: un Roscón de Reyes casero, con ingredientes más nutritivos, menos harinas refinadas y una preparación rápida, apta incluso para quienes no se defienden bien en la cocina.
Menos azúcar, más sabor y cero complicaciones
Uno de los grandes mitos de la repostería saludable es que requiere horas de elaboración o técnicas complejas. Nada más lejos de la realidad. Este roscón se prepara en apenas unos minutos y el resultado es sorprendentemente jugoso, aromático y tierno. Además, al tratarse de un formato pequeño, permite hacer varias piezas y rellenarlas al gusto, algo ideal para compartir o personalizar.

La base se elabora con harina de avena, una alternativa más saciante y rica en fibra que las harinas blancas tradicionales. El toque cítrico de la ralladura de naranja y limón, junto con el agua de azahar, mantiene la esencia clásica del roscón, mientras que el uso de edulcorantes sin azúcar añadido reduce el impacto glucémico. El resultado es un dulce que no busca competir con los roscones de pastelería, sino ofrecer una opción más equilibrada para quienes priorizan la salud sin renunciar a las tradiciones.
Ingredientes sencillos y fáciles de encontrar
Para la masa se necesitan ingredientes básicos que probablemente ya tengas en casa: harina de avena, huevo, claras, polvo de hornear, agua de azahar, ralladura de cítricos y edulcorante al gusto. Todo pensado para simplificar el proceso y evitar ultraprocesados innecesarios.

En cuanto al relleno, la clásica nata se reinventa con una versión más ligera elaborada a partir de la parte sólida de la leche de coco refrigerada, combinada con leche desnatada en polvo. El resultado es una crema suave, estable y muy similar en textura a la nata montada tradicional, pero con un perfil nutricional diferente. Para la decoración, se apuesta por frutos secos y fruta deshidratada en lugar de fruta escarchada, reduciendo así el contenido de azúcares añadidos sin perder color ni sabor.
Paso a paso: una receta pensada para todos
La preparación de la masa es rápida y no requiere amasados largos. Basta con mezclar los ingredientes húmedos, incorporar poco a poco la harina y dejar reposar la masa tapada para que gane volumen. Tras un segundo reposo, se da forma al roscón y se prepara para la cocción.
Un detalle interesante de esta receta es que puede cocinarse en sartén, lo que la hace aún más accesible para quienes no quieren encender el horno o buscan una opción exprés. A fuego lento y con tapa, la masa se cocina de forma uniforme, quedando esponjosa y bien hecha por dentro.
Decora tu roscón deshidratando naranja y limón de forma casera
Mientras la masa reposa, se pueden preparar las rodajas de naranja y limón deshidratadas, una alternativa casera a los toppings tradicionales que aporta aroma y un dulzor natural. Las rodajas de naranja y limón deshidratadas son una opción natural y mucho más saludable que la fruta escarchada tradicional.

Pon un cazo con agua a hervir e introduce las rodajas durante 3 o 5 minutos. Este paso ayuda a reducir el amargor de la piel, especialmente en el caso del limón, y a suavizar el sabor cítrico. Retira las rodajas con cuidado y colócalas sobre papel de cocina. Sécalas bien presionando suavemente para eliminar el exceso de agua. Coloca las rodajas sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal, sin que se superpongan. Hornea a 90–100 ºC durante 1 hora y media a 2 horas, dándoles la vuelta a mitad del tiempo para que se sequen de forma uniforme. El objetivo es que pierdan humedad sin llegar a dorarse en exceso. Una vez listas, sácalas del horno y deja que se enfríen por completo. Al enfriarse, se volverán más firmes.
¿Te gusta el roscón relleno? ¡Preparemos nata 'fit'!
Una vez cocinado y atemperado, el roscón se corta con cuidado para poder rellenarlo. La "nata" de coco se monta fácilmente con unas varillas y se introduce en una manga pastelera para un acabado más vistoso. Tras el relleno, solo queda pincelar la parte superior con un poco de miel y añadir almendras laminadas y fruta deshidratada.

El resultado es un roscón de Reyes equilibrado, sabroso y mucho más ligero que las versiones comerciales, ideal para quienes quieren despedir las fiestas sin excesos y empezar el año con buenos hábitos. Así, cuidarse no está reñido con disfrutar y adaptar las tradiciones a un estilo de vida saludable también forma parte del bienestar.


