Paquetes sobre mojado: la realidad del reparto de Temu

Una escena incómoda desvela mercancía a la intemperie, una logística improvisada y una impunidad de la plataforma asiática a la hora de llevar a cabo esta práctica

Los paquetes de Temu tirados en el suelo mojado / ANA CARRASCO
Los paquetes de Temu tirados en el suelo mojado / ANA CARRASCO

En la calle Muntaner, tras una mañana de lluvia persistente, varios paquetes yacen directamente sobre la acera mojada. No están protegidos, ni apartados, ni ocultos a la vista. Están allí, en mitad de Barcelona, expuestos al agua, al paso de los transeúntes y a la posibilidad –nada remota- de ser extraviados. Es una imagen incómoda. Pero reveladora.

Los grandes sacos que hay al lado llevan impreso el logotipo de Amazon, lo que induce a pensar en el gigante estadounidense como responsable de la escena. Pero basta preguntar a los repartidores para desmontar la suposición. "Son de Temu", responden con naturalidad. "Nosotros repartimos para Temu", aseguran mientras se giran para seguir tirando paquetes al suelo.

El reparto de última milla de Temu

La presencia de sacos de Amazon en un reparto de Temu ilustra la complejidad del ecosistema logístico actual. Temu, propiedad del conglomerado chino PDD Holdings, opera bajo un modelo asset-light (ligero de activos). A diferencia de Amazon, que ha construido su propia flota y red de almacenes, Temu depende enteramente de terceros.

Los paquetes de Temu tirados en el suelo   ANA CARRASCO
Los paquetes de Temu tirados en el suelo / ANA CARRASCO

En España, la plataforma se apoya en una red capilar de alianzas con operadores como Correos, SEUR, UPS, FedEx, DHL o GLS. Sin embargo, la presión por el volumen y los costes a menudo derivan en una cadena de subcontratación donde operan autónomos y pequeñas empresas que trabajan para múltiples plataformas simultáneamente, reutilizando el material que tienen a mano –como sacos de otros operadores– para cumplir con los cupos.

La lógica del repartidor

Para comprender lo ocurrido en la calle Muntaner, Cristian Castillo, profesor de logística, producción y operaciones de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), ha seguido de cerca este tipo de prácticas. "Las agencias suelen proporcionar una ruta recomendada, pero los transportistas no están obligados a seguirla estrictamente", explica a Consumidor Global. "En muchos casos, reorganizan los paquetes por su cuenta para hacer la entrega más eficiente", desvela.

Ante la falta de espacios adecuados como centros de consolidación urbana o micro hubs logísticos, la furgoneta se queda pequeña y la calle se convierte en el almacén improvisado. Los repartidores vacían el vehículo para ordenar los envíos por códigos postales o prioridades de entrega. "Es una práctica que existe, pero no por ello es aceptable", matiza el experto. "Sobre todo en días de lluvia. El cartón puede estropearse, el producto dañarse. Esta escena es inadmisible", comenta.

Falta de espacios adecuados para el transportista

Asimismo, la mala gestión no solo pone en riesgo la mercancía, sino que, aun cuando se persigue la eficacia en el reparto, el proceso acaba siendo manual y lento. "Con los paquetes tirados en el suelo, es muy difícil hacer una agrupación lógica. Hay que revisar uno por uno. No quisiera ser uno de los clientes que está esperando esa paquetería", reconoce el experto en logística.

Para Castillo, la solución pasa por la profesionalización y la inversión en infraestructuras: "Hace falta un local. Centros que permitan hacer esa consolidación de forma automática, utilizando tecnología como la radiofrecuencia, sin recurrir a soluciones improvisadas en plena vía pública", argumenta. "La reorganización no puede hacerse a costa del cuidado de la mercancía. Eso no es negociable", remarca.

Europa, contra el paquete de bajo coste de Temu

La imagen de los paquetes mojados llega en un momento crítico para plataformas como Temu o Shein. La Unión Europea ha puesto el foco sobre este modelo de negocio, preocupada tanto por la competencia desleal como por la seguridad del consumidor.

Los paquetes de Temu   ANA CARRASCO
Los paquetes de Temu / ANA CARRASCO

Bruselas ya prepara el fin de la exención de aranceles para los paquetes de menos de 150 euros. Esta medida se materializará en una tasa fija de tres euros por paquete a partir de julio de 2026. Además, Temu se encuentra bajo investigación por posibles incumplimientos de la Ley de Servicios Digitales (DSA) en materia de seguridad y por la sospecha de recibir subsidios desde China, un asunto que preocupa a las autoridades europeas. Ahora, la realidad de su reparto también sale a la luz. 

Una fotografía incómoda

El consumidor, seducido por el precio, rara vez ve lo que ocurre antes de que suene el timbre. Pero cuando recibe una caja deformada por el agua, o cuando el pedido nunca llega, el coste real de ese "chollo" se hace evidente.

La pregunta no es si esta práctica daña la imagen de una empresa u otra. La pregunta es qué modelo de consumo se está normalizando cuando se acepta que los pedidos se dejen en el suelo mojado de una calle. 

Temu, contactada por Consumidor Global, se escuda en que "no es posible confirmar si los paquetes están vinculados a Temu".