Jordi, quiosquero, sobre la jubilación: "Si tengo que estar para no ganar dinero, dejaré el quiosco"

El propietario de esta histórica parada de Barcelona lleva más de treinta años vendiendo periódicos, pero su negocio ha cambiado y su porvenir es incierto

Jordi Bastardas en su quiosco de la calle Escorial, en Barcelona / TEO CAMINO
Jordi Bastardas en su quiosco de la calle Escorial, en Barcelona / TEO CAMINO

Está ahí, justo en mitad de la acera, pero nadie lo ve. O casi nadie. Las familias pasan por delante y ni lo miran. Por fin, un hombre se dirige al cajero automático que está en la parte trasera. Falsa alarma. Es la persona de mantenimiento de ATM. Aquí no compra nadie. Y eso que la ubicación, junto a la puerta de la parroquia, no puede ser más estratégica. Pero ya ni los feligreses más devotos compran la prensa en el quiosco

Al menos, en este quiosco de la calle Escorial de Barcelona que permanece abierto desde finales de los años setenta. En la parada de Jordi Bastardas, que entró a trabajar aquí, junto a su padre, el 1 de enero de 1992. Hablamos con él.

--Cada día paso por delante de un quiosco en la calle Gran Vía con Balmes, pero hace unas semanas que tiene la persiana bajada…

--Está de baja paternal. 

--Eso está muy bien.

--La vida de los quiosqueros, en algunos aspectos, ha mejorado. Antes la gente abría un negocio y trabajaba todos los días del año. Ahora la gente le da un valor especial a tener vida familiar. 

--En algo hemos evolucionado…

--Ahora hay muchos bares y restaurantes que cierran por las noches o un par de días a la semana, y con los quioscos pasa lo mismo. Hace unos años, cogerse una baja paternal era impensable. Al final, somos autónomos y trabajas para ti. Si tienes un negocio de prensa con una clientela fija y cierras unos días, esa clientela se va a otro lado.

--Cada vez menos clientes compran el diario en el quiosco, ¿no?

--Hace 10 años, el 98% de mi facturación era prensa.

--¿Y ahora?

--Hoy es un 35% de mis ingresos. Nos dirigimos a que el quiosco de prensa tradicional esté obligado a vender prensa, aunque no se gane la vida con la prensa.

--¿Cuántos diarios vende en un día normal?

--Unos 80.

--¿Y hace dos décadas?

--El volumen de ventas se incrementó hasta 2008. Hubo una caída por el tema de la crisis y a partir de entonces ya no nos hemos recuperado y cada vez vamos para atrás.

--¿Cuántos diarios vendía en los buenos tiempos?

--Ahora un domingo recibo 50 Vanguardias; antes recibía 350. Antes recibía 200 Periódicos y ahora un domingo recibo 15 periódicos, porque se ha pegado una leche más grande.

Jordi y su mujer / CONSUMIDOR GLOBAL
Jordi Bastardas y su mujer / CONSUMIDOR GLOBAL

--¿Por eso hay muchos quioscos que ya apenas tienen prensa?

--El ayuntamiento nos obliga a tener un 51% de prensa. Si no tienes prensa, lo normal es que te sancionen.

--¿Se ponen muchas sanciones?

--Todos los quioscos de Barcelona están obligados legalmente a tener ese porcentaje, pero no lo miran mucho. Si vas a un quiosco y no tienen prensa, alguna represalía debería de tener porque no estás cumpliendo la normativa.

Llega un hombre y recoge un producto en el Amazon Counter.

--Por lo que dice, algunos se saltan la normativa, ¿no?

--Hay varios casos en los que no se cumple. 

--Concretamente…

--Si te das una vuelta por la ciudad, verás que la cantidad de prensa y revistas es simbólica en muchas paradas. Otros, simplemente, se lo saltan.

--La mayoría venden café, souvenirs, algo de comida y ofrecen otro tipo de servicios.

--Tienen el Amazon Counter, publicidad, gorros, postales y souvenirs. Y no hablamos de porcentajes del 20%, sino mucho más altos. Además, no tienen la complicación que conlleva el quiosco de prensa con el tema facturas y demás. 

El Amazon Counter del quiosco de Jordi Bastardas / CG
El Amazon Counter del quiosco de Jordi Bastardas / CG

--Si no venden prensa, tampoco son competencia, ¿no?

--Nosotros, mientras no se nos exija a los quiosqueros de prensa algo muy extremo, que cada uno que se gane la vida como quiera. Me sabe mal que un quiosco tradicional de prensa se pierda y lo cambien por otro tipo de negocio, aunque entendemos que el quiosco de prensa ya ha cambiado y seguirá cambiando.

--¿Se pierden muchos?

--Hay cantidad de quioscos de prensa que se traspasan, y la mayoría los coge gente extranjera a la que lo que menos le preocupa es la venta de prensa. Venden souvenirs y otros productos, y tienen márgenes mayores que con la prensa.

--¿Cuántos quioscos hay en Barcelona?

--En estos momentos tenemos 195 quioscos abiertos.

--¿Y cerrados?

--Alrededor de 40.

--¿Están vacantes?

--No existen quioscos vacantes porque funcionan por concesión administrativa. Cuando renuncias a la licencia, ésta pasa a ser íntegramente del ayuntamiento, y el consistorio decide si lo deja cerrado o lo saca a concurso para otorgarlo a otro concesionario. 

--¿Usted cómo ha reinventado su negocio?

--Yo soy quiosquero, y llevo toda la vida vendiendo prensa, pero no me puedo ganar la vida vendiendo prensa. Todo lo que he perdido de facturación en prensa me lo da el Counter de Amazon, el cajero automático y la publicidad. Vamos a ser un punto de servicios y nos vamos a ganar la vida con ellos.

El cajero automático ATM y la pantalla con publicidad del quiosco de Jordi Bastardas / CG
El cajero automático ATM y la pantalla con publicidad del quiosco de Jordi Bastardas / CG

--Reinventarse o morir.

--Para sobrevivir necesitamos estos nuevos ingresos. Es imposible vivir de la prensa, que ya no es negocio. 

--Entonces, el quiosco de prensa de toda la vida no ha muerto, se ha reinventado, ¿no?

--Mientras nos surjan ideas a la asociación para encontrar fuentes de ingresos alternativas vamos a poder subsistir. En estos momentos, la publicidad de los quioscos nos proporciona 700 euros mensuales; el afortunado que tiene un cajero automático son 400 euros; y el locker de Amazon son 110 euros. 

Llega un hombre, saluda a Jordi y compra un pasatiempos.

--Jordi: ¿Has visto los clientes que vienen?

--Dos en veinte minutos, ¿no?

--Jordi: Han venido dos clientes en los últimos veinte minutos a por un pasatiempos y para recoger un paquete de Amazon. En fin, lo que te decía. Si tienes una cafetera, puede suponer 100 euros más cada mes. Y lo mismo si tienes una nevera con bebidas. Yo también tengo postales y sellos. En cambio, la típica papelería que vendía objetos de regalo, peluches, material escolar y prensa. La típica donde también hacían fotocopias, ¿sabes? Pues casi todas han desaparecido. Se han quedado sin negocio. 

--Maria Àngels, la última quiosquera de Sant Adrià de Besòs, dijo en una entrevista para ‘Metrópoli Abierta’ que “otros no aguantaron porque esto no es fácil". ¿Cómo es el día a día en un quiosco?

--Yo la semana pasada hice 60 años y estoy cansado. Piensa que nunca había hecho vacaciones hasta la pandemia. Desde entonces, cierro en agosto. Antes cerraba tres días al año, que ya sabes cuales son. Te habituas, pero tu vida es diferente. Nunca vas con tu mujer a la reunión del colegio. No puedes despedir el autocar cuando tu hijo se va de campamentos. Pero te habituas. Esa es tu vida. El trabajo conlleva esto. Estoy en la calle y paso calor en verano y frío en invierno, pero todo esto iba acompañado de dinero. El problema es que ahora ya no.

--Yo pensaba que los quioscos de prensa podían tener una segunda vida…

--Como quiosco de prensa, no. Algunos sí, pero la mayoría no creo que se ganen muy bien la vida. La gente de aquí ya no coge un quiosco porque no te ganas la vida. Se ha vuelto un trabajo...

--¿Precario?

--Eso, no me salía.

--¿Y antes no lo era?

--Cuando me quedé el quiosco, mi hijo tenía muy pocos meses. Los domingos estábamos mi mujer, mi padre y yo. A la salida de misa no dábamos abasto vendiendo periódicos. Desaparecía la avalancha de gente y guardaba el dinero. Cuando terminábamos, a las tres y pico de la tarde, recogíamos al niño, íbamos a casa y deseábamos comer y descansar. Desde hace unos años, nos alternamos mi mujer y yo porque faltan clientes y no hay trabajo

--¿Cómo ve el futuro?

--Con una gran incertidumbre. En cinco años termina la concesión administrativa y lo más seguro es que se haga una concesión nueva por concurso y tengamos que optar, pero no me preocupa porque: ¿Quién va a pujar por un quiosco? No creo que haya problema. Lo que pasa es que el sistema de publicidad que tenemos con pósteres está en bajada. Si nos quitan esto, el 50% de los quioscos cerrarán. Se rumorea que el ayuntamiento quiere que cambiemos los quioscos. Si tenemos que invertir 60.000 euros en remodelarlo… Pueden pasar muchísimas cosas.

--¿Qué otros escenarios contempla?

--Tenemos que introducir antenas 5G en el techo (100 euros/mes) y buscar otras fuentes alternativas de ingresos. Incorporar una pantalla lateral de televisión en el quiosco, etcétera. Ahora te voy a desvelar mi sueño.

--Adelante.

--Del 98% del negocio que suponía la prensa pasaremos en 2030 a un 20%, pero el otro 80% funcionará aunque nieve, llueva o esté el quiosco cerrado. Esto va a permitir que el quiosquero se gane la vida más dignamente. No necesitará levantarse a las cinco de la mañana y trabajar todos los festivos.

--En ningún momento ha mencionado el tema de la jubilación…

--Es una incógnita. Aunque, siendo autónomo, el valor más importante que no tengo es el tiempo, más que el dinero. Veremos cómo va. Si tengo que estar para no ganar dinero, compraré tiempo y pasaré del quiosco.